![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
Apuntes de historia Por: Alfonso López Carrascal Hay que destacar que de las tantas constituciones nacionales y políticas que ha tenido Colombia, la de 1863, celebrada en Rionegro (Antioquia) es la máxima exponente del sistema político federalista. La Nueva Granada era un montón de provincias desarticuladas y ya las constituciones de 1.853 y 1857 habían sentado las bases del federalismo. La confederación granadina estaba conformada por los Estados de Antioquia, Santander, Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Panamá, Bolívar y Magdalena. Nuestro Magdalena, era el Magdalena Grande que comprendía los departamentos hoy de la Guajira, Cesar y Provincia de Ocaña. La Costa Caribe la conformaban los Estados de Bolívar, Magdalena y Panamá. La Constitución de Rionegro que implanta el sistema federal de Colombia quiso acabar para siempre el centralismo que hemos tenido, esperando todo desde Bogotá. La constitución de Rionegro de 1863, contó con la presencia y colaboración de los disputados del Magdalena, Luís Capella Toledo, José María L. Herrera, Manuel L. Herrera, Juan Manuel Barrera y Agustín Núñez. Entre ellos el más destacado lo fue Luis Capella Toledo. La Convención fue dirigida por el doctor Justo Arosemana, del Estado de Panamá que entonces pertenecía a la Costa Caribe y era el estado costeño que más se destacaba en la Cosa Política. Los Estados Unidos de Colombia contó durante su existencia con dieciséis gobernantes entre ellos destacamos. Tomás Cipriano de Mosquera, Juan Agustín de Uricochea, Manuel Murillo Toro, José María Rojas Garrido, Santos Gutiérrez, Salvador Camacho Roldan, Eustorgio Salgar, Santiago Pérez, Aquileo Parra, Manuel María Ramírez, Julián Trujillo, Rafael Núñez, Francisco Javier Zaldúa, Clímaco Calderón, José Eusebio Otálora y Ezequiel Hurtado. Pero en esa época federalista fuera de Rafael Núñez, que fue cuatro veces presidente estuvieron sentados en la silla presidencial los caribes José María Campo Serrano que va a sancionar la Constitución de 1886, Joaquín Riascos que aunque nacido en Panamá, desde niño estuvo ligado a Santa Marta y Ciénaga y cuñado del anterior. Bartolomé Calvo de Bolívar y Guillermo Quintero Calderón de la provincia de Ocaña que pertenecía al Estado del Magdalena. Dijo Víctor Hugo en Francia que esta Constitución lo era para una federación de ángeles. En ella se reafirmó la libertad de prensa, la libertad de comercio, se abolió la pena de muerte, libertad de enseñanza, de opinión, de imprenta, de asociación, el derecho de portar armas y comerciar con ellas, la separación entre la Iglesia y el Estado. Su fuente era el pueblo. En materia judicial se creó una suprema Federal y en cada Estado un Tribunal Superior de Justicia. Igualmente se crearon juzgados nacionales. La Corte Suprema Federal conocía de las causas de responsabilidad contra los magistrados de los Tribunales superiores de los Estados, por infracción de la Constitución y leyes de la Unión. Con la Constitución de Rionegro toman cuerpo real los Tribunales Superiores. No podemos olvidar la esencia y el carácter de esta Constitución donde podemos ver hoy el mejor antecedente de nuestros derechos fundamentales y garantías constitucionales. El municipio de Santa Ana sí existe Por: Fabio Fernando Meza A veces uno cree que no. Pero sí. Ahí está ese largo, ancho y sufrido municipio sembrado en los confines del sur del departamento del Magdalena, lleno de olvido pero también de personas que se les ve la esperanza floreciéndole en la cara cada mañanita a pesar de todo. Cuántas veredas perdidas en su propia historia. Cuántos pueblos que naufragan en su presente incierto y el exterminio de sus montañas y de sus fuentes de agua no nos arrugan de dolor el corazón. Pero ahí está Santa Ana. Ahí está Santa Ana despertándose cada día más temprano para tratar de engañar al tiempo y al sol inclemente con sus cincuenta grados para que la pobreza y la desilusión nos coja bien parados y con todos los oficios ya hechos y así poder pelear y vencerlos. Todo no es tragedia. Como buenos habitantes de este municipio se le pone buena cara a todo, incluso a los políticos que prometen y prometen sin cansancio ni vergüenza. Cuando el verdor de su sabana duele en los ojos, cuando la palidez de la tierra nos recuerda que llegó el verano, cuando el río busca en el patio de las casas su cause ya perdido, cuando cada pueblo que lo conforma le regala un día a su santo patrono, cuando se logra ver a los muertos en una esquina oscura tratando de adivinar lo que les pasó y ya no están jugando sus interminables partidas de dominó, cuando la Semana Santa nos invita a parrandear sin recato, cuando diciembre llega sin previo aviso y hay que recibirlo a las carreras con una luz prendida en nuestros corazones, cuando las abuelitas nos regalan su abrazo misericordioso y nuestros padres nos regañan, nos damos cuenta que Santa Ana existe. Que está ahí. Que se puede tocar con las manos. Muchas personas lo han querido desaparecer. Lo han saqueado a lo largo de muchos años. Lo han ultrajado. Pero el municipio de Santa Ana ha resistido como la flor de los cañahuates. Cuando se ve la sonrisa de los niños que ansiosos van para la escuela buscando labrar un futuro mejor, cuando se ve las esquinas de algunos de sus pueblos llena de perezosos que no quieren trabajar, cuando se ve la huella invisible del resentimiento que dejó la última contienda electoral entre vecinos, cuando llegan los camiones a recoger la leche de madrugada, cuando los pescadores le ruegan a la luna llena que se vaya para que los deje a oscuras y engañar al duende de las aguas, cuando se ve a los campesinos trabajadores cargados sus burros de yuca y maíz, nos damos cuenta de que Santa Ana existe. Existe más allá del puerto de las chalupas de su cabecera municipal, de la gente que germina en el comercio loco de Los Tubos, de la gente que merodea el Palacio Municipal. Existe más allá de los caminos llenos de desolación, sin sombras ni animales vagando sin dolor. Existe Santa Ana en cada saludo afectuoso que se le regala a todo al que se tropieza por esos senderos llenos de melancolía y de brujas y hechiceras y ya no lleno de ñeques ni de galápagos. Ahí está Santa Ana para los que no saben. Arrastrando casi tres siglos de pesares y angustias y todavía con lágrimas en los ojos por el día de ayer que se fue. Esperando la mano tendida del Estado ese municipio que ha dado grandes intelectuales y no pocos sinvergüenzas y casi no ha recibido nada a cambio. Hoy hay retoños de grandes generaciones que piensan de manera diferente y eso se debe aplaudir porque quieren mandar todo vestigio malo al carajo. Todo santanero piensa en su futuro y sabe que tiene que abrirse paso así sea a trompadas para demostrar su casta. Y lo está haciendo porque alguien en hora buena nos hizo el favor de recordarnos que nuestros ancestros fueron unos vencedores de mil batallas contra el destino. El municipio de Santa Ana comienza y termina en San Fernando, ahí cerca de donde entra el sol en cualquier casa a tomarse un tinto a las dos de la tarde y tiene que acompañarlo con casabe porque no aguanta siquiera su propia sofocación. Mejor si el tinto se lo brindaba la señora Adria López, alma buena. Por eso Santa Ana existe. Si no fuera por los sueños y los buenos deseos Santa Ana moriría sin remedio.
Oxígeno Por Amanda Barrera Manga Colombia, definitivamente parece un país extraído de un sitio mágico, donde ocurren cosas que son sacadas de la fantasía. Me refiero a las tan mencionadas pirámides que no son precisamente las de Egipto, que si son Fantásticas, por su dimensión, su creación y su conservación. Pero esto de las pirámides es mas viejo que Matusalén. Conocí a alguien que invirtió diez millones de pesos, y le devolvieron veinte, y como la ambición de algunas personas no tiene ningún limite, invirtió los veinte y cuando fue por su dinero los inversionistas habían desaparecido sin dejar rastro. Esa vez “tumbaron” a más de cien personas allá en Bogotá. Les estoy hablando de los años ochenta. Así que este cuento es muy viejo... siempre ha existido. Lo que pasó fue que ahora se creció tanto que no se pudo seguir ocultando. Yo estoy de acuerdo en que esto es producto de la ignorancia, y la ambición de cierta clase de personas, pero también estoy de acuerdo en que la banca en Colombia tiene su cuota de culpabilidad. Dónde se ha visto que para que uno le cuiden su plata, tiene que pagar un cuatro por mil; que supuestamente nació con dos por mil, que iba desaparecer por un corto tiempo, y lo que hizo fue que se multiplicó y ahora es un cuatro por mil. Que no tiene cuando acabar. Se supone que los bancos son para rendir los ahorros de sus ahorradores, no para acabarlos. La necesidad del ahorro en el hombre es justamente la razón de la creación de los bancos y de toda la infraestructura del sistema financiero. Pero nosotros los colombianos tenemos uno de los peores sistema bancario, donde el dinero es vez de rendir se evapora, como el agua. Tan es así que cuando uno deja una cuenta sin dinero, y por olvido mete algunos pesitos mas adelante, cuando va por el dinero resulta que la cuenta está en ceros; porque el cobro burocrático que tienen los banco se los come todo, y ni a quién reclamarle porque cobran por todo: que por el uso de la tarjeta, que por los pagos de servicios, que por el manejo de la tarjeta de crédito (aquí en Europa muchas entidades no te cobran dinero por la tarjeta débito ni por el pago de servicios con ella, y algunas no cobran por el manejo de tarjeta de crédito) que esto, que lo otro. El margen de intermediación también es uno –sino el más- de los más altos del mundo- Este margen es la diferencia entre los intereses que pagan al captar recursos y los que cobran al prestar el dinero. De allí el éxito de las tales pirámides, que te dan ganancias astronómicas, pero que así como aparecen, desaparecen. Y como dice el refrán: mas vale malo conocido que bueno por conocer. Por lo menos cuando uno va al banco le explican: mire usted estaba en mora por el manejo de cuenta, el manejo de tarjeta, el cuatro por mil, etc., etc., etc. Pero por las pirámides, ¿quién responde? Es hora de que la Banca en Colombia cambie y en vez de cobrarle tanto al pobre ahorrador, le ofrezca mejores rendimientos en su inversión financiera. Así todo el mundo está contento, y tengo la seguridad que estas pirámides no tendría tanto éxito en su captación de dinero. Además hay que dejar de ser incauto, que nadie regala la plata tan fácilmente. |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Inicio
__Editorial__
Opiniones__Política
__La
Ciudad Regionales __La Nación __Sociales __Deportes __Internacional |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
COPYRIGHT ©
2001 HOY DIARIO DEL MAGDALENA. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
Diseño elaborado por: Eduardo Anaya Tobías, edanto76_@hotmail.com.