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LOS TRANSPORTADORES MANTUVIERON semiparalizada
por más de dos horas las actividades del tránsito en el Distrito
de Santa Marta, con una marcha de respaldo a la decisión
reciente de la administración distrital. FOTOS ÉDGAR PERNETT.
*La ciudad estuvo semiparalizada por más de
dos horas, pues los transportadores decidieron protestar por la
competencia desleal del servicio del mototaxismo que cada día
les quita más de su mercado.
Por AMILVIA PAVA
Redactora
La ciudad fue ayer un despelote en materia de transporte
público de pasajeros. Por un lado protestaron los conductores de
buses y buseticas quejándose porque el mototaxismo les ha
quitado clientes, y por otra parte los mototaxistas pidiendo que
los dejen trabajar y en el medio de los dos los motociclistas
que no son mototaxistas y a quienes se les aplica por igual las
medidas dictadas por la Alcaldía, para contrarrestar la práctica
irregular de llevar pasajeros como parrilleros y cobrar por ese
servicio.
Por más de dos horas y sin avisar que iban a realizar un
paro, los conductores de las empresas vinculadas al servicio
público de esta capital decidieron paralizar sus actividades y
protestar por el servicio que están prestando los mototaxistas.
Esta vez la consigna fue no más mototaxis.
Según se conoció, a pesar de que existe un decreto firmado en
donde se prohibe la utilización de motos para prestar el
servicio de transporte urbano en la ciudad y el uso de
parrilleros en el Centro Histórico, los transportadores se
vienen quejando de que aún observan que los mototaxis siguen
trabajando en tal sentido, cuando lo que quieren es que
definitivamente se acabe esta actividad.
A las 11:15 de la mañana los conductores de las empresas
transportadoras como Rodatur, Rodamar, Cootransmag y Transportes
Bastidas se apostaron en las afueras de la Alcaldía Distrital,
con pancartas y de viva voz exigieron al Alcalde acabar cuanto
antes con esta nueva propuesta de transporte que surgió y
proliferó rápidamente en esta capital.
De acuerdo con la información suministrada por José Sánchez,
representante de los transportadores, la actividad del día de
ayer consistió más que todo en una marcha de respaldo a la
Alcaldía Distrital.
“Es preocupante la situación de las personas que se ven
vinculadas a los accidentes de tránsito y estas personas son las
que tienen que pagar un precio muy alto por montarse en esas
motos”, manifestó el representante de los transportadores de
Santa Marta.
Reiteró que lo que se quiere es acabar definitivamente con
esta modalidad de transporte pues actualmente no está homologado
ni autorizado para que funcione de esta manera.
El señor Sánchez comentó que precisamente la Corte
Constitucional se pronunció al respecto y ese pronunciamiento
fue negativo desde todo punto de vista para el gremio de los
mototaxistas, en el sentido en que no admite el funcionamiento
de esta modalidad de transporte.
Para otro transportador que no quiso dar su nombre pero que
igualmente participó en la protesta, las razones de la protesta
-que no es la primera- son la competencia desleal, que se basa
en cobrar mil pesos por un pasaje que dejan de percibir las
busetas.
De igual manera, las busetas vinculadas a las diferentes
empresas transportadoras tienen que cancelarle impuestos a la
ciudad, mientras que los mototoxistas no lo hacen.
“Los pasajeros muchas veces prefieren tomar servicio de
mototaxis y por eso consideramos que estamos perdiendo clientes
o usuarios. Si la gente no cogiera mototaxis, ellos seguramente
no existirían y el servicio se acabaría de una vez por todas”,
comunicó el conductor.
Por ello, más de 200 carros que prestan el servicio público
bloquearon la carrera primera y por ello al medio día los buses
no podían pasar por la Avenida Rodrigo de Bastidas.
Desde la Sociedad Portuaria hasta el Centro Cultural San Juan
de Dios se extendió el bloqueo. Allí los conductores de los
buses concentraron sus vehículos e impidieron el paso del
tráfico.
De igual manera, durante ese tiempo las busetas que venían de
la Avenida del Libertador repletas de pasajeros, cuando pasaban
por la playa los conductores de las demás hicieron que los
pasajeros se bajaran, con el fin de obligar al conductor a que
parqueara su buseta en la playa y acompañara el paro con los
demás.
En medio de esta situación se encontraban los pasajeros -quienes
nada tenían que ver con la situación- y también protestaron ante
la actitud de algunos conductores que decidieron acompañar el
paro.
Otros conductores por el contrario manifestaron su negativa
al no querer bajar los pasajeros y, ante eso, se creó un
ambiente de inconformidad por parte de los demás conductores,
quienes reclamaron la colaboración de los mismos al no querer
participar del paro.
“La idea es que todos nos acompañen en el paro y no unos
cuantos, pues una sola golondrina no hace verano y todos tenemos
que colaborar para que seamos escuchados por toda la comunidad y
por todas las autoridades locales. Por eso es que les estamos
diciendo a los choferes que llevan pasajeros, que les devuelvan
los pasajes y se bajen para que se puedan unir a nosotros”,
sostuvo un transportador.
LA COMUNIDAD
La señora Roquelina Jiménez Altamar es miembro de la
comunidad y fue una de las personas que bajaron de las busetas,
con el fin de que el mayor número de las mismas se deshiciera de
sus pasajeros y participara en las actividades de protesta.
La comunidad tiene dos visiones del servicio del mototaxismo.
El primero de ellos es del servicio facilista, rápido, cómodo y
oportuno. En ese sentido, se conoció que para aquellas personas
que viven en el sur de la ciudad y necesitan desplazarse hacia
la calle 22 para llegar hacia la Clínica La Milagrosa u otras
entidades tienen dos opciones:
Tomar un taxi que les cobra tres mil pesos o tomar dos buses
a 800 pesos cada uno cuando mucha gente si acaso tiene para un
pasaje. Otra de las opciones es tomar un bus hasta Sao y de allí
caminar hasta algunas de las oficinas o entidades de la zona de
asistencia médica de la calle 22.
Este último concepto no es bien contemplado por la comunidad,
si se tiene en cuenta que últimamente se registran olas de calor
insoportables y que generalmente quienes visitan la zona
hospitalaria de la calle 22 son personas que periódicamente van
a visitar al médico.
La otra visión que la comunidad tiene del mototaxismo es que
se han presentado más de 300 accidentes de motos.
Esto se debe a que la guerra entre los conductores de las
busetas y los mototaxistas es grande y está más fuerte que
nunca, por lo que en medio del regateo y del aumento de
velocidad para ganarse los pasajeros, se presentan muchos
accidentes de tránsito.
Otro de los afectados en medio de toda esta situación son los
dueños de servicio público como los taxistas, pues debido a la
alta demanda que presenta la comunidad, las personas prefieren
no tomar este tipo de servicio que cobra tres mil pesos y sí
utilizar las motos, que vale mil y las dejan en la puerta de
donde se tengan que dirigir, sin necesidad de caminar.
LA VISIÓN DE LOS MOTOTAXIS
Paradójico a lo que se pueda pensar, lo que ha surgido como
un servicio en donde las motos ofrecen un transporte a
determinado sitio de la ciudad, poco a poco ha ido tomando
fuerza entre la congestión del tránsito de esta capital.
El servicio en mención surge de la infinita necesidad que
tenía la comunidad para desplazarse hasta sus respectivos
lugares de domicilio.
Precisamente una de las razones que exponen quienes ofrecen
esta nueva modalidad de transporte, consiste en que están
desempleados y necesitan mantener a sus familias.
Ante la poca o nula oportunidad que tienen de conseguir
trabajo -pues la ciudad según ellos no les ofrece nada-
decidieron tomar sus motos y empezar a buscar el sustento diario
de su hogar.
“Necesitamos trabajar porque no vamos a dejar morir de hambre
a nuestras familias, eso de ninguna manera lo vamos a permitir,
porque las motos que tenemos en las casas están archivadas y
antes de que estén en esas circunstancias mejor les damos buen
uso”, manifestó Pedro Rodríguez Melo, mototaxista de oficio.
Este gremio está consciente de que no le aporta impuestos a
la ciudad, pero a la vez se defienden diciendo que es la única
manera que tienen para ejercer alguna actividad lícita en medio
de tanto desempleo.
Los miembros de esta nueva propuesta de transporte que se
está tomando a la ciudad comentaron que los habitantes se
encuentran más que agradecidos, receptivos.
Lo anterior se debe a la necesidad tiene la gente de
dirigirse a ciertos barrios apartados de esta ciudad y que
muchas veces no se encuentran ubicados dentro del perímetro
urbano.
Para nadie es un secreto que de la entrada de barrios
apartados de la ciudad al lugar donde están las viviendas
existen varios kilómetros de distancia, los cuales y ante la
falta de transporte los habitantes tienen que caminar todo ese
trayecto a veces con carga.
La situación también es evidente para aquellas personas que
vienen del mercado y cargados de paquetes tenían que caminar los
metros de distancia hasta llegar a sus respectivas casas.
“Para nosotros como la comunidad que somos los mototaxistas
han representado una solución a los problemas de transporte que
actualmente presenta el sector, ante la gran distancia que
existe para dirigirnos a nuestros hogares”, dijo un miembro de
la comunidad que no quiso identificarse.
Estos motorizados funcionan en toda la ciudad, en muchos
barrios donde algunos de ellos poseen estaciones propias y desde
allí se distribuyen con el propósito de prestar el servicio,
como sucede por ejemplo con Timayuí, donde hay una estación
especialmente para los mototaxistas. |