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LA
QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO

Es
uno de los sitios más visitados en Colombia, la razón es única:
Fue el sitio donde murió el 17 de diciembre de 1830, el
Libertador Simón Bolívar, a la una de la tarde, había
llegado el 6, buscando que
la frescura de su clima pudiera
devolverle la salud, pero los designios del Divino Creador
fueron que muriera
en esta Quinta, donde firmó el 10 de diciembre su testamento
e hizo leer su última proclama a todos los colombianos.
El
propietario en ese año era el español Joaquín de Mier, al
morir, sus hijos la heredaron y quisieron venderla al gobierno
colombiano, pero el precio era realmente desorbitante. Fue
entonces el General José María Campo Serrano, quien
ejerciendo como Presidente de Colombia en 1886, expidió un
Decreto expropiándola y la entregó al Departamento del
Magdalena para su mantenimiento y conservación.

Sus
jardines, su abundante flora y fauna, hacen un marco
esplendoroso que
permite al visitante envolverse en un ambiente ecológico y de
mucho respeto.
En
sus instalaciones se conservan vivos muchos pasajes que
entraron a formar parte de la historia de Colombia, está la
capilla donde reposan los restos del médico Alejandro
Prospero Reverand, quien atendió al Libertador en sus 17 días
de estadía en Santa Marta, y quien le practicó la autopsia y
extrajo su corazón y entrañas, las cuales se conservan en
una pequeña urna en algún lugar de la Catedral de la ciudad.
El
horario para visitarla es desde las 9 de la mañana hasta las
4 de la tarde, el valor de la entrada es de $ 7.000 adultos y
$ 5.000 niños. Es muy importante que conozca que no puede
visitarla en traje de baño, ni puede tomar fotos con flash en
la habitaciones de la casa principal.
(Existe
un interesante libro “Historia de la Quinta de San Pedro
Alejandrino”, que le puede aportar muchos más datos de suma
importancia.)

EL
ALTAR DE LA PATRIA
Ubicado
dentro de la Quinta de San Pedro Alejandrino, es una
majestuosidad de monumento ideado y esculpido por el artista
italiano Pedro Tenerani, quien en los primeros meses de 1843, recibió por parte de
don José Ignacio París, amigo personal del Libertador, la
orden para su elaboración. El original de esta obra
majestuosa, se hundió con el vapor “Cuaspud”, frente a
las costas venezolanas en 1846, en su viaje hacia Colombia. En
1929, con motivo de la conmemoración del Primer Centenario de
la muerte del Libertador, el gobierno colombiano contrató al
profesor de la Escuela de Bellas Artes de Roma, Hermenegildo
Luppi, quien tomando los bocetos originales de la obra, pudo
reproducirla, y fue inaugurada en 1941. Por medio de la Ley 71
de 1941, se consagró oficialmente como EL ALTAR DE LA PATRIA
COLOMBIANA.
Inspirado
en la historia e ideario del Libertador Simón Bolívar,
produjo este magnífico monumento que contiene el siguiente
significado en cada una de sus imágenes:
En
su parte inferior, está simbolizada la Patria colombiana, en
una hermosa mujer, en posición sentada, protegiendo con su
espalda la puerta de una pequeña bóveda, donde se
ubicaría la urna que guarda el corazón y las entrañas
del Libertador, dejadas en Santa Marta, desde el 20 de
noviembre de 1842, cuando fueron exhumados sus restos para ser
trasladados a Caracas, con sus pies pisa el yugo de la tiranía,
a la cual ha derrotado, logrando la Libertad.
En
su mano derecha mantiene el libro de la Constitución y con su
mano izquierda sostiene un haz de espigas, que representa la
unión de los hombres de la patria que luchan contra las
hostilidades de la tiranía. La imagen representa a la
Colombia Victoriosa, sus ojos miran hacia el horizonte ya
despejado y su mirada es inalcanzable, como imaginándose la
historia que se inició en 1819 y que nunca se acaba. Su
rostro refleja el respeto por las venerables cenizas y el corazón del fundador de la
patria.
A
su lado derecho y en posición de pie, está la imagen que
representa la
Prosperidad, sus manos sostienen una bandeja, que en sí, es
un escudo de origen griego, que es el símbolo de la protección
de las riquezas de nuestra patria, representadas en unas
monedas oro esparcidas sobre el escudo. En la parte de atrás
hay un león, que representa la forma como
rondea el poder ambicioso de los gobiernos de la
imposición.
A
su lado izquierdo, se encuentra la estatua de la Libertad y a
su lado se levanta una pira, en cuya parte superior arde el
fuego sagrado de la patria; sobre el fuego, y a muy poca
distancia, está el puño de la mano derecha con el brazo
extendido, simbolizando el cuidado que hay que tener para que
nunca se apague. La pira tiene forma de pirámide triangular,
y su base donde arde el fuego tiene como adornos las cabezas
de unos corderos sagrados.
En
el plano intermedio de la escultura, se observan dos ángeles,
el de la derecha que representa la Paz, está parado sobre un
cañón de guerra, simbolizando el cese de las actividades bélicas
y en su mano izquierda sostiene una espada guerrera, pero en
actitud de reposo. Su mirada está dirigida hacia el cielo, en
expresión de acción de gracias al Dios Supremo y Soberano,
por los tiempos de paz que le ha concedido. Es elocuente.
El
ángel de la izquierda, representa el Progreso, está sentado
sobre un arado antiguo y hacia el lado izquierdo de sus pies,
hay una cornucopia que derrama los frutos que simbolizan el
beneficio que deja el trabajo amparado por los tiempos de paz.
En
la cúspide se observa la figura del Libertador Simón Bolívar
Palacios, con su uniforme completo, con la mano derecha
sostiene la capa que cubre su cuerpo; la mano izquierda empuña
la espada con la que logró, con gran esfuerzo de compatriota,
la conquista y la libertad de una gran parte de la tierra
americana. A su lado derecho y sobre el piso, hay unos rollos
de papel, que son los Códigos y las Leyes de la patria
colombiana.
En
sí este el significado de tan importante obra.

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