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HOY DIARIO DEL MAGDALENA

Las minas antipersonales empiezan a ser solo historia

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Cada día la cifra de minas sembradas en Colombia por los grupos al margen de la ley y que dejaron miles de muertos y víctimas, se ha reducido gracias al trabajo que adelanta un grupo de héroes dedicados al desminado humanitario. 

De acuerdo con información entregada por el Batallón de Desminado Humanitario, en 2015 se presentaron 222 víctimas por minas antipersona, de los cuales 61 fueron civiles (27 menores de edad y 34 adultos) y 161 pertenecientes a la fuerza pública. 

 

En 2016, se presentaron 82 víctimas, 30 civiles (7 menores de edad y 23 adultos) y 52 víctimas de la fuerza pública. En 2017 la cifra de víctimas descendió a 56, 40 civiles (adultos) y 16 miembros de la fuerza pública. 

En lo que va de este año se han registrado 106 víctimas en todo el país, 37 de la fuerza pública y 69 civiles. 

El teniente coronel Luis Fernando Leiva Méndez, Comandante del Batallón de Desminado Humanitario Número 3, dijo que el proceso en Santander inició en 2011 con San Vicente de Chucurí, municipio que fue entregado en 2016 como libre de sospecha de contaminación de minas. 

Es un proceso largo porque había bastante contaminación en ese municipio, pero de manera alterna se ha venido trabajando en otros municipios como El Carmen de Chucurí, Sabana de Torres, Barrancabermeja y Macaravita, que también ya fueron certificados como libres de sospecha de contaminación de minas, explicó el Comandante. 

Así mismo, también se vienen interviniendo otros municipios como Vélez, Lebrija, Piedecuesta, Bucaramanga y Suaita, que a mediados de noviembre serán certificados como libres de sospecha de minas antipersona. 

El Coronel explicó que “es un trabajo articulado con la Gobernación, los municipios y las comunidades, es muy importante la receptividad de los líderes comunales y gracias a la disponibilidad es que podemos avanzar en el trabajo, porque son los habitantes de las veredas y corregimientos quienes conocen la zona y los terrenos donde fueron sembrados los artefactos”. 

CLASES DE DESMINADO 

El Batallón de Desminado cuenta con todo el personal técnico, capacitado y certificado por la Organización de Estados Americanos para hacer desminado humanitario en el país y equipos de alta tecnología para la ubicación y destrucción de minas. 

Para el trabajo se utilizan varias técnicas. La técnica manual, que consiste en emplear medios y herramientas que dejan al descubierto una mina antipersona; técnica mecánica, que se hace mediante el uso de una o más máquinas barreminas que pueden ser tripuladas u operadas a control remoto, y la técnica canina, que son las operaciones de despeje a través de la utilización de perros detectores de sustancias explosivas bajo la orientación de guías caninos. 

Hogar Jesús de Nazaret  Fernando González, Coordinador Social Hogar Jesús de Nazareth.

En Bucaramanga el Hogar Jesús de Nazareth, en cabeza de su directora, Yolanda Gónzález, ha sido reconocido por su labor de ayuda y apoyo a las víctimas de minas antipersona. Es una institución que en 2018 ya completa 25 años de existencia. 

El hogar también en su momento prestó ayuda a víctimas del sur de Bolívar, el sur del Cesar, Norte de Santander, Arauca y Saravena. 

Gracias a que el Departamento ya venía realizando talleres de prevención y sensibilización para que la población campesina aprendiera a convivir y evitar este tipo de accidentes, entonces a partir del año 2010 se comenzó a reducir el número de víctimas de estos artefactos. 

Con el acompañamiento del desminado a partir del año 2013 en el Departamento no se ha presentado este tipo de eventos y se ha venido disminuyendo en otras regiones como Sur de Bolívar, Norte de Santander, Caquetá, Chocó y Nariño. 

Actualmente, el Hogar Jesús de Nazareth sigue ofreciendo apoyo a algunas víctimas de las minas antipersona y también presta ayuda a familias que son víctimas de desplazamiento y menores de edad en riesgo de reclutamiento por parte de actores armados. 

Hoy, la vida de Javier Pallares transcurre, en apariencia, de manera normal. El día lo reparte en varias actividades como montar bicicleta, plasmar sobre lienzos flores, paisajes, bodegones y todo aquello que le encarguen o llegue a su inspiración. 

Sin embargo, 19 años atrás, un 10 de enero del año 99, mientras se dedicaba a trabajar la tierra y con apenas 23 años de edad, su vida cambió por completo, al explotar una mina antipersona que le destrozó los brazos y parte de su rostro. 

Un día llegó al Hogar Jesús de Nazareth remitido por la Cruz Roja Internacional y gracias a las terapias físicas, sicológicas y todo el acompañamiento, Javier terminó sus estudios de bachillerato y se profesionalizó en Bellas Artes, lo que le ha permitido reconstruir su vida. 

Javier reconoce que es un proceso largo y las secuelas quedan de por vida, pero todos los días continua una lucha para sacar lo mejor de la vida y ser útil a la sociedad. 

BUCARAMANGA (Vanguardia Liberal).