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Formar desde la base

Hemos aprendido algunos a través de los años que una cosa es la vocación y otra muy distinta la pasión. En mi caso es pasión la ciencia del derecho y la política; y, vocación el servicio a los demás, ayudar a las personas a transformar, a tener sus propios proyectos sin importar las limitaciones que existiesen o pudiesen surgir. Importa en todo lo cual, a efecto de tener bien definidos uno y otro concepto, educar desde las raíces, toda vez que la educación se ha ido mecanizando, estandarizando, lo que castra la creatividad, lo mismo que atenta contra un mundo y una época en plena transformación, de ahí la necesidad de conseguir que todos descubran y tengan un proyecto de vida y se alisten a desarrollarlo, llevarlo a cabo; razón para centrar atenciones en quienes se educan. 

Educar impone asumir la educación sin exclusiones, pensarla siempre de manera actualizada y soportarla en la acción educativa activa, lo que deja en claro que el énfasis debe ponerse siempre en la persona que se educa y dejar de lado el exceso de predeterminación y otras cortapisas, que a la postre se convierten en muro de contención para la tarea educativa al perder el educador la libertad para su ejercicio profesional, y es claro que no se puede educar sin libertad.

Propósito de la educación ha de ser ayudar al educando a desarrollarse plenamente en espacios de libertar con sentido de responsabilidad personal, en la seguridad que el hecho educativo será siempre exitoso. Educar requiere sin duda libertad, más por cuanto la educación no puede estar subordinada a planes políticos, sino a las necesidades de la formación integral de los educandos, a fin que sean ellos las personas que construyan promisorios futuros, ciudadanos de bien con visión y misión que entiendan su cultura y la de los demás en contexto de universalidad, se vinculen y articulen de manera fácil y expedita con los demás.

Asigna la educación moderna renovarse para un mejor aprendizaje y entendimiento para actuar con inteligencia en total acción con la sociedad, a efecto de aprovechar al máximo todos los beneficios que obtenga y pueda recoger sus resultados de acuerdo a los intentos hechos. Es aprender a resolver problemas vitales y no sólo sacar conocimientos de la memoria como única arma de inteligencia. Las experiencias van de la mano con la educación y gracias a ellas es dable adquirir nuevas habilidades y reforzar las que ya se tienen. Para la educación moderna pensar es actuar y se piensa para llegar a un fin. La forma de educar debe orientarse a un sistema lógico, lo mismo que investigar para adquirir más conocimientos. Es ser más cualitativos que cuantitativos. Inicio para el camino al éxito.

*Jurista