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Paredes sucias, ahora son lienzos artísticos 

En la Calle San Antonio o Calle 20 con carrera primera parte de atrás de un establecimiento hotelero hay murales llamativos para los huéspedes y samarios. /MONTINER ALVIS.

En los llamativos trabajos artísticos se destacan paisajes, figuras precolombinas y la biodiversidad en fauna que abundan en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Con gran acierto las autoridades distritales han avalado la apuesta creativa de algunos artistas samarios y foráneos quienes han transformado las paredessucias en lienzos para plasmar murales muy llamativos.

Los trabajos artísticos destacan no solo los paisajes y la biodiversidad en fauna que rodean la Sierra Nevada de Santa Marta sino además figuras humanas, precolombinas y elementos de la cultura ancestral.

En las paredes del puente que de Santa Marta conduce hacia la población de Ciénaga las personas que toman la vía para llegar al Aeropuerto Simón Bolívar pueden apreciar llamativos murales. Hay una enorme iguana con sus colores imponentes y un colibrí que aletea como si estuviera saludando a los viajeros que aterrizan en la terminal aérea de ‘La Perla de América’.

También se observan figuras precolombinas y la imagen de un indígena en homenaje a los ‘hermanos mayores’ de las etnias que están asentadas en el macizo montañoso. Las paredes grises debajo del puente ahora lucen coloridas, más vistosas, en una apuesta de apoyo al arte urbano y el talento de los pintores.    

Sin duda el arte urbano renace en Santa Marta y el trabajo creativo plasmado en paredes del Centro Histórico así lo confirma. Hay murales espectaculares en la calle 16 (Santo Domingo), la calle 20 (San Antonio), la calle 12 (De la Cruz), la calle 18 (Del Pozo), en la calle 19 (Tumbacuatro), pero también en las fachadas de algunos establecimientos comerciales, debajo de los puentes, y en espacios interiores de hoteles ubicados en sitios emblemáticos.

En la calle 14 (De la Cárcel) entre Avenida Campo Serrano (5) y la carrera 6 el artista Salazar Notable decidió ponerle color a la fachada del edificio donde habita logrando un acabado muy original que atrapa la mirada de los transeúntes samarios e incluso de los turistas que caminan por este sector.

Lo mismo sucede en la peatonalizada calle Tumbacuatro (calle 19) desde la carrera 4 hacia el Parque de Los Novios en donde un artista decoró con pájaros el interior de un hotel mientras que las fachadas de otros negocios lucen creativos murales que engalanan el sector.

Por otro lado vale destacar la fachada de un restaurante ubicado en la carrera segunda entre calles 18 y 20 del Centro Histórico de Santa Marta cuyo propietario convirtió la pared en un verdadero lienzo para que los artistas criollos o extranjeros plasmaran allí sus obras de arte generando una nueva apuesta cultural a nativos, residentes y turistas.

La genuina iniciativa fue del chef y artista samario Fabián Rodríguez, quien animó a sus amigos Carlos Suárez y Antonio González, con quienes intervinieron la fachada de su negocio y pintaron un enorme pez marlín rodeado de otros peces.

Rodríguez recordó que durante su niñez y época de crianza siempre estuvo rodeado de plantas, flores y aves que llegaban a una finquita donde vivió junto a su madre. De ella heredó la sazón y ciertos secretos de la culinaria para cautivar el paladar de los comensales que visitan el restaurante que ofrece un renovado concepto gastronómico para una experiencia única.

Así como el arte urbano ha llegado a transformar las paredes sucias o abandonadas, el puente del barrio Bastidas de Santa Marta también entró en esa onda cultural gracias a la iniciativa de la gestora social del Magdalena, Luz María Cotes quien lidera el programa ‘Por un entorno Pintoresco’ con el cual se intervienen sitios con el objetivo de aportar a la recuperación de espacios al aire libre fomentando el sentido de pertenencia en las comunidades.

Es válido recordar que en este puente de la vía alterna al puerto contiguo al barrio Bastidas el colorido de las pinturas llegó para transformar este entorno que anteriormente era usado para pegar letreros o hacer grafitis grotescos.