Columnistas

Una alharaca ideológica

Los artífices del pacto entre las FARC y Santos, que a espaldas del pueblo colombiano, auspiciaron el acuerdo de la Habana, han formado una alharaca por las objeciones que el presidente Duque le hizo a la ley estatutaria de la JEP.

Son los mismos que atropellaron nuestra Constitución cuando se inventaron el FastTrack para aprobar en forma rápida lo acordado con las FARC, sin que esta figura existiera en nuestro Derecho constitucional, los mismos que desconocieron la voluntad del pueblo expresada en el plebiscito, los que hoy, levantan su voz contra una decisión del presidente, tomada en base a lo preceptuado por la Constitución y dentro de su fuero como primer mandatario.

Veamos lo que dice nuestro ordenamiento constitucional con relación al trámite de las leyes en Colombia.

Artículo 157. Ningún proyecto será ley sin los requisitos siguientes:

  1. Haber obtenido la sanción del Gobierno.

Lo anterior significa que ningún proyecto de ley es ley, si no es sancionada por el presidente de Colombia y publicada.

Igualmente, es importante traer lo que dice el artículo 200 de la misma Constitución, en cuanto a las funciones del gobierno en relación al Congreso que en su artículo 200 determina lo siguiente:

Artículo 200. Corresponde al Gobierno, en relación con el Congreso:

  1. Concurrir a la formación de las leyes, presentando proyectos por intermedio de los ministros, ejerciendo el derecho de objetarlos y cumpliendo el deber de sancionarlos con arreglo a la Constitución.

Lo que quiere decir nuestro ordenamiento superior al respecto, es que la facultad de objetar una ley, es un derecho, una potestad del Presidente con relación a los proyectos de ley que le lleguen para su estudio.

Y por último, es importante conocer que dice la constitución en su artículo 153 sobre el trámite de las leyes estatutarias:

Artículo 153. La aprobación, modificación o derogación de las leyes estatutarias exigirá la mayoría absoluta de los miembros del Congreso y deberá efectuarse dentro de una sola legislatura. Dicho trámite comprenderá la revisión previa, por parte de la Corte Constitucional, de la exequibilidad del proyecto. Cualquier ciudadano podrá intervenir para defenderla o impugnarla.

Salta a la vista, que lo se somete al estudio de la Corte Constitucional es el proyecto de ley y no la ley, pues este estudio es previo a la sanción u objeción de la misma por parte del Presidente de la República, en razón a que la obligación es determinar si el proyecto de ley es o no constitucional y no la ley, que en ese momento no existe en la vida jurídica del país.

Con el San Benito de que la Paz es un bien supremo, durante el gobierno anterior, se violó la Constitución y la ley, siendo lo peor que se trastocaron losvalores  en el país, los malos, o sean los que transgredieron la ley durante más de 50 años, pasaron a ser los buenos y los que merecen todas las prebendas del Estado y del gobierno y los buenos de antes, lo que sufrieron de una u otra manera con los delitos del secuestro, la extorción, las masacres y otros más de parte de los malos de entonces, hoy somos los malos de la sociedad colombiana, porque clamamos que se obedezca y se aplique nuestro ordenamiento constitucional y legal. Dejemos que el proyecto de ley objetado, cumpla con el periplo que le asigna la Constitución a partir de la objeción presidencial y aparten la alharaca ideológica con la que quieren contaminar un decisión presidencia constitucional y legal.

¿Sabes qué? Una sociedad sin justicia, es una sociedad que camina por el despeñadero de la ilegalidad y termina acabando con la democracia. Colombia es una democracia, aunque imperfecta como todas las del mundo, pero de lejos un mejor sistema que las dictaduras, sean de derecha o de izquierda, como las que se quiere cocinar en nuestro territorio con tanta complacencia con la ilegalidad.

*Catedrático universitario