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Emprendimiento, motor de progreso

Así como se ha dicho que el mundo es de los osados, también lo es de los emprendedores por serlo ellos igual, además de ser mañana los grandes empresarios, los líderes del futuro, quienes dan forma y vida a una idea, a un propósito. Emprender es sin duda crear y somos por naturaleza creativos, emprendedores, innovadores, con grandes ideas, pero muchas veces nos hace falta apoyo, disciplina, actitud, voluntad, decisión y liderazgo para trocar ese cúmulo de ideas en proyectos de éxito.

Importa en todo lo cual, a fin de no desperdiciarnos ni malgastar tanto talento, canalizar y formar ese potencial desde muy temprana edad, descubrirlo, encaminarlo. Volver realidad esas potencialidades, ser capaces de ver esas oportunidades donde otros no las ven, apoyarlos, tomar riesgos, aprender a tener tolerancia al fracaso, confiar en su capacidad de aprendizaje y conocimientos como base de su éxito futuro.

La mayoría de las veces nos quejamos y nos dolemos de la falta de oportunidades de trabajo, más exactamente de la falta de oportunidades laborales, debido tal vez a que nos preparamos o mejor, nos preparan para salir de la universidad a buscar empleo; pero lo cierto es que una de las únicas maneras de hacer que los jóvenes egresados puedan tener asegurado un puesto de trabajo es que sean capaces de crearlo y dejar de lado aquello que para trabajar hay que estar empleado. Importa que desde pequeños se sepan otear y distinguir las habilidades propias de cada quien, lo que favorece el proceso del emprendimiento, para luego formarlos, proporcionarles conocimientos y el desarrollo de habilidades relacionadas con el emprendimiento.

Fomentar y potenciar el emprendimiento requiere y necesita generar un refuerzo de la inteligencia emocional y de la autoconfianza. Enseñarles a establecer y lograr metas. Desarrollar aptitudes y actitudes como la empatía y el optimismo, con las cuales adicionar y allanar el camino hacia un emprendimiento futuro pleno de éxitos. De allí la importancia que el emprendimiento tome cada día y cada vez más fuerza en los procesos educativos. Se trata de formar jóvenes más proactivos, activos, capaces de generar proyectos, en el entendido que llevarlos a feliz término no solo beneficia su propio éxito, sino que además ayuda a crear una sociedad más emprendedora, innovadora y progresista.

Educadores y comunidad en general tienen y tenemos que dar un paso adelante, gigante, ser ejemplo de la mentalidad del emprendimiento para poder inspirarnos e inspirar a todos en vía de soluciones para alcanzar desarrollo social y humano, crecimiento económico e integral progreso en beneficio colectivo. saramara7@gmail.com