HOY DIARIO DEL MAGDALENA

“En este momento no se identifica al presidente Duque en absolutamente nada”

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Alejandro Carlos Chacón, presidente de la Cámara de Representantes, se ha convertido en una de las voces más críticas del presidente Iván Duque. Algunos lo consideran el jefe de la oposición, otros, en especial los amigos del gobierno, la piedra en el zapata del mandatario colombiano desde el Congreso de la República.

Chacón, en entrevista con COLPRENSA, asegura que al presidente Duque, pese a tener una intención luego de nueve meses de estar posesionado, en nada se le identifica sobre hacia dónde quiere llevar a su gobierno, y manifiesta que el mandatario colombiano tendría que darle un giro a su gabinete.

El congresista también habla de las nuevas mayorías que se están conformando en el Congreso, de la agenda legislativa que aún se tramita en el Congreso. Además sostiene que se podría volver a consolidar la gran fuerza liberal.

– ¿Está tranquilo en que se haya tramitado bien la votación de las objeciones presidenciales a la JEP?
No debe ser intranquilidad un concepto jurídico como el que expone el doctor Ernesto Macías (presidente del Senado). Yo tengo claridad mental y en los precedentes legislativos, no sólo en lo ordinario, como se demostró en la plenaria, no importa por donde haya entrado el proyecto, mucho más si se tiene en cuenta el fallo de la Corte Constitucional sobre el procedimiento especial legislativo para la paz (fast track), lo cual deja claridad sobre el proceso de la mesa directiva.

De pronto el presidente Macías no ha leído bien los textos y solo lee literalmente lo que a él le interesa, muy parecido, de pronto, como al salto de página o del gramaje del papel, cuando precisamente en la misma norma estatutaria (la ley objetada), se omitió o se desaparecieron algunos artículos.

– La votación de la Cámara evidenció que se unieron los independientes y la oposición. ¿Esto evidenciaría a unas nuevas mayorías?
Lo que sucedió en este momento fue más las formas, porque la gran mayoría de los que están en Cámara no estuvieron en la votación de los acuerdos de La Habana, muchos como yo, estuvimos de críticos de parte de los mecanismos que se dieron en el gobierno Santos, pero el procedimiento en el cual se pretendía desconocer una decisión de cosa juzgada de parte de la Corte Constitucional, resquebraja la institucionalidad de este país y el principio de equilibrio de los poderes.

El Congreso, como límite del gobierno, de cualquier presidente, no podía permitirlo por las formas, pero el procedimiento que se quiso por medio de objeciones, desconociendo el fallo de la Corte, creo que fue lo que llevó a unir posiciones ideológicas y jurídicas. Lo que se vio en la Cámara fue, además, una seriedad en el debate y se llevaron posiciones ideológicas jurídicas y no políticas, y eso fue trascendental para que el debate fuera equilibrado.

– ¿Lo que pasó el lunes con las objeciones es como el reflejo de lo que ha pasado con la agenda legislativa que tiene el gobierno?
Es un gobierno equivocado en la política pública que le propone al Congreso y cuando usted propone una cosa equivocada, un Congreso serio tiene que hacer lo que está haciendo este. Una reforma tributaria en donde se va a gravar la canasta familiar con la crisis que tienen las familias más humildes, son temas que nunca el Congreso las va a acompañar. Son más equivocaciones políticas que ideológicas en la presentación de proyectos que no son convenientes para el país y el Congreso está haciendo lo que le corresponde, independencia.

Frente a la posible unidad de posiciones en el Congreso, pues es claro que ya se están notando ciertas divisiones muy grandes, como también grandes uniones en los partidos como en La U, Cambio Radical y el Partido Liberal, para nadie es un secreto que tienen mucha cercanía de sus militantes y de sus ideas, que bueno sería acá volver a tener esa tendencia liberal en Colombia.

– ¿Y eso si puede ser posible cuando en el país los partidos son cada vez más desprestigiados?
Los partidos están decaídos porque no hacen lo que la gente espera que hagan, llevamos muy poco tiempo ejerciendo esta presidencia de la Cámara, intentando actuar con coherencia y que se muestren ideas y propuestas, entonces es clara la diferencia con este Congreso que asume una posición ideológica y que defiende, que además se enfrenta a las cosas malas o equivocadas del gobierno y eso antes no estaba pasando con los partidos tradicionales.

– ¿Esas divisiones de las que habla son en los partidos de gobierno, el Centro Democrático, el conservatismo?
Las equivocaciones del gobierno han sido tales, tan grandes y tan obtusas frente a la realidad del país, que en los propios partidos de gobierno se ha demostrado que ni ellos quieren acompañarlas. Hay tal equivocación en la designación de funcionarios sin experiencia en la armonización de políticas públicas que ellos mismos están solicitando el retiro y el cambio del equipo que acompaña al presidente Duque, pero parece que el presidente no se diera cuenta de eso.

– ¿Por qué está pasando eso en el uribismo, incluso desde dónde han pedido la renuncia de ministros?
El presidente Duque no sólo no está oyendo a su partido, sino que no está viendo lo que está pasando o no le interesa entenderlo. Para nadie es un secreto que el equipo del presidente no es el mejor y que se ha demorado en tomar la decisión de reconocer que cometió un error con algunos de ellos y demostrar la entereza que debe tener un líder cuando comete un error de rectificarlo y que lo rectifique con amigos de él si lo quiere, pero con gente con amplia experiencia en la cosa pública, que sepan lo que están haciendo. En este momento no se identifica al presidente Duque en absolutamente nada, aún en la economía naranja no se sabe cómo se le quita la cáscara a la naranja.

– ¿Pesó tal vez la inexperiencia en lo público del presidente Iván Duque? 
Creo que es un hombre noble, tranquilo. El país no es Suiza, es un país con múltiples dificultades, que en ocasiones requieren un carácter contundente, unas decisiones rápidas, una ya no política de campaña efímera sino de concreción de sus propuestas y creo que muy a pesar de que el presidente tenga toda la buena voluntad, crea y sepa lo que puede hacer por el país, le falta un equipo que le haga realidad sus ideas. Le ha costado y le cuesta demostrarle al país que cometió un grave error en la conformación de su equipo de trabajo.

– ¿Ese equipo ideal del que usted habla requiere que lleguen los partidos tradicionales?
No necesariamente. El problema no es dar participación política a los partidos, ni más faltaba. El problema es tener personas que logren el resultado que el presidente quiere. Voy a poner un ejemplo: con todas las críticas que ha tenido el ministro Alberto Carrasquilla, con toda la opinión pública en su contra y con todo lo que es su relación con el Congreso, es un ministro que ha logrado los resultados, pese a que no le salió la reforma tributaria esperada, al fin pasó, el plan de desarrollo a pesar de lo que se pretendió y se decía que se caía, también lograr sobreaguar las dificultades. Es un ministro que sabe lo que está haciendo.

Frente a las dificultades que ha tenido con algunos ministros, ellos mismos lo están pidiendo –Centro Democrático- y no es capricho nuestro, lo claro es que el fracaso ha sido contundente y se ve como lo siente la opinión pública y, claro, en el Congreso. ¿Para qué tiene entonces una persona que no le está dando el más mínimo grado de eficiencia? Está fracasando.

– ¿Cuáles ministros están rajados?
No quiero ni siquiera calificar a la ministra de Justicia, creo que la califica el país, la justicia, el Congreso, pero es que así es todos. Insisto, no me queda bien calificar la función de los ministros. Es claro que el presidente está demorado en una modificación en su equipo de trabajo, para volver eficiente lo que quiere hacer. Él da un discurso muy bueno casi todos los días sobre lo que quiere y está pensando hacer, pero resulta que los ejecutores no son el presidente. Acá falta ejecutores. Acá, a diferencia de la vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez, que le ve uno mucha sustancia, ganas de enfrentar las dificultades y acompañar al presidente, no ve uno muchas ganas distintas de haber sido ministros, pero insisto, no ejecutores.

– Pero algunos dicen que esa dupla Duque-Ramírez se está dividiendo, ¿será cierto?
Uno ve a una vicepresidente con gana de adelantar procesos, de lograr ejecutorias, de ser puntual en las decisiones, debiera darle el presidente una política clara y definida a la vicepresidente, como lo hizo en su momento el presidente Juan Manuel Santos con el vicepresidente Germán Vargas, que demostró una eficiencia administrativa muy grande, veo en ella esa gran capacidad. Eso es lo que necesita el presidente de cada ministro.

– ¿Cómo califica la forma como el presidente sorteó la crisis con los indígenas?
Yo particularmente hubiera podido, inmediatamente se presenta la dificultad, tratar de concertar directamente. El propio presidente lo hubiera hecho, eso no le quita la investidura, por el contrario, muestra la humildad y el corazón grande que debe tener alguien para solucionar un gran problema. Si los señores no logran, después de la presencia del presidente, pues tendrá que ejercer la autoridad como le corresponde a cualquier gobernante. A pesar de lo generoso que pudo ser, de haber superado la dificultad, lo que vio el país fue una muy mala decisión, porque se hizo de manera tardía. La soberbia en la política no queda bien y menos a él, que es un gran hombre.

– ¿Y en el tema de la situación con Venezuela y su apoyo al presidente interino Juan Guaidó?
El presidente debe dedicarse más a los problemas nuestros que a los problemas de Venezuela. Una cosa es tratar de solucionar los problemas que nos está generando la crisis de Venezuela y otra cosa es tratar de solucionar la crisis de Venezuela. El problema es que el presidente Duque se enfocó a solucionar la crisis de Venezuela y no la que nos generó. Creo que va a terminar fracasando en eso también y las medidas que se toman no son de choque y de ahí las críticas.

– Avanza la legislatura y aún sigue su trámite el plan de desarrollo, ¿si pasará?
Los partidos políticos ni el Congreso pueden ni deben tumbar un Plan de Desarrollo, no se puede mostrar como un palo en la rueda de un vehículo que lleva el gobierno y que es el horizonte y el objetivo de ellos, pero tampoco puede permitir que a través del plan de desarrollo se sustituya las funciones ordinarias de las comisiones constitucionales, por eso le hemos pedido a los miembros de las comisiones que nos digan si en el plan de desarrollo se les está quitando funciones al Congreso para que se retiren del plan de desarrollo y no se voten en la plenaria. Ya han llegado las de la primera y la séptima, esperamos consolidar un documento.

– ¿Qué funciones les quitarían?
Por poner un ejemplo, hay una reforma pensional y lo han dicho las comisiones Séptimas, esto se debe sacar del plan para darle la discusión que se requiere de cara al país. En salud también hay unas reformas que sustituyen el trámite ordinario del Congreso. El plan de desarrollo tiene una parte instrumental en donde se quieren sustituir esas funciones.  

– El gobierno radicó hace una semana la reforma a las regalías, ¿si le alcanzará el tiempo al gobierno para que se le apruebe?
Esos temas son bien complejos, porque además está la reforma a la política. Acá hay varias posiciones ideológicas, por lo que no se puede calcular cuál será la posición. Si tienen temas unificados de región, que no le hagan daño al ciudadano, bien podría el Congreso acompañarlos. Las regalías son tema de interés de las regiones y fortalece la descentralización, puede pasar rápido en su trámite.

BOGOTÁ (Colprensa).

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