HOY DIARIO DEL MAGDALENA

¿A que jugamos?

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Llama la atención el manejo que a las regiones se da en el país por parte de los gobiernos de turno, que benefician a unas más que a otras favoreciendo de pronto, o mejor, favoreciendo sin duda intereses diversos que no es del caso detallar ni cuestionar. Lo cierto es que no me referiré en este artículo a ninguno de tales gobiernos en particular, más sí al comportamiento de los nuestros quienes por la razón que fuere han ocupado en ellos cargos de privilegio.

Vemos por ejemplo como muchos de los no nuestros, si bien su mandato es nacional, procuran y propenden canalizar recursos para sus regiones de origen, lo que a mi juicio es más que válido. Luchan abiertamente por que queden contempladas dentro de los planes, programas y proyectos de desarrollo con miras a que de una u otra manera se potencialicen en lo económico, político, cultural, social y ambiental, entre otros generales y particulares aspectos, a fin de auparlas positivamente en la suma de integralidades que las hagan superiormente tanto sostenibles como sustentables.

Se preocupan por que se materialicen a su haber claros objetivos de desarrollo social, humano y de crecimiento económico. Que se consideren y trabajen en su beneficio aspectos puntuales y en algunos casos totalizadores. También que se les tenga en cuenta en el conjunto de los consensos respecto de los diversos sectores que jalonan la integral prosperidad de pueblos y pobladores; y lo que es mejor, luchan por una efectiva detección y priorización de sus necesidades, para que las cuales no queden en el papel o apenas en proyecto.

Entienden que teniendo desde sus cargos la oportunidad de direccionar acciones en beneficio de sus regiones, bueno es hacerlo, a efecto de ir dejando atrás los rezagos de todo tipo en sus comunidades, en el entendido que al igual que otras distintas a las suyas, tradicionalmente más beneficiadas, tienen las de ellos problemas y merecen el mismo o superior nivel de atención, toda vez que acusan marginación, pobreza, improductividad, fuga de capitales, ausencia de desarrollo de infraestructura, siendo lo óptimo incluirlas en políticas que fomenten un integral progreso, sin que ello traduzca abandonar las regiones que han mostrado grandes avances, ya que se corre el riesgo que se pierda todo lo logrado en ellas.

Pero lo peor que nos sucede, amén de tener que soportar en posiciones de importancia que nos corresponderían personas oriundas de todas partes; es ver llegar a muchos de los nuestros, los más, para acercarnos a la realidad, quienes pareciera que su misión fuera sólo la de ganarse el sueldo, pues es su actuar de acomplejados, sin dimensión ni sentido de pertenencia. Pareciera darles miedo recurrir a los suyos, asesorarse de ellos, nombrarlos en cargos de relevancia, que reservan para otros menos para los del propio suelo, no obstante sabernos con elementos calificados, de primera condición, probados y demostrados, siendo esta una de las principales asignaturas por aprobar, ya que bastante terreno nos tienen ganado de distintas latitudes patrias, incluso de nuestra misma Región Caribe, para quienes lo primero es su terruño y sus coterráneos, a los cuales muestran nacionalmente sin pena y con gloria.rubenceballos56@gmail.com*Jurista      

RUBÉN DARÍO

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