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HOY DIARIO DEL MAGDALENA

Sembrando memoria, cosechando paz

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Agua Bonita es una pequeña vereda del Caquetá que vale la pena conocer por todo lo que allí sucede. En este lugar está ubicado uno de los 24 Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) que hoy funcionan en Colombia. Es como un pequeño pueblo dentro de otro pueblo y en el cual conviven personas de diferentes lugares de Colombia que se dedican a la siembra porque están convencidos que la paz se cultiva se abona, se cosecha y transforma a la sociedad.

Miguel Alfonso Timaná es un huilense que perdió una de sus manos manipulando una mina antipersonal. Desde que dejó las armas tras la firma del acuerdo de paz se dedica a sembrar piñas en el ETCR Héctor Ramírez, localizado en la vereda de Agua Bonita en La Montañita, Caquetá.

El viernes, recibió el diploma que le otorgó el SENA tras una formación en elaboración de pulpas, jugos, néctares y refrescos, y asegura que este diploma le ayudará a seguirse abriendo puertas. “Es algo muy importante porque nos va a servir a nosotros para continuar con el proceso de reincorporación y, al mismo tiempo, para el desarrollo de nosotros mismos en el espacio. Estoy contento porque esto nos da más garantías para poder seguir trabajando”, dice.

Miguel lleva año y medio recogiendo frutas y ahora se va a dedicar a procesarlas gracias a la despulpadora que están estrenando en este lugar, y la cual fue adquirida gracias al apoyo del Fondo Europeo para la Paz, la Embajada de Portugal, el Instituto Marqués de Valle Flor y el Gobierno Nacional.

Asegura Paco García, director del Fondo Europeo para la Paz, que esta planta cambiará el tamaño de las letras del ‘ETCR’ pues dice que “la R de Reincorporación ahora se hace más grande por aquello de la reintegración. En Agua Bonita han demostrado que la integración con las veredas vecinas sí es posible y ahora los vecinos van a tener una facilidad de producción, van a poder procesar también sus frutas”.

Pero Miguel no fue el único certificado. Junto a él se graduaron otros nueve reincorporados que ahora se dedicarán a transformar piñas, maracuyá y guanábanas en mermeladas que esperan pronto poder exportar con el apoyo de la cooperación internacional. Para Rubián Rubiano Ramírez, más conocido como El Tigre, lo más importante es que esta despulpadora les permitirá seguir reconstruyendo ese tejido social con las poblaciones vecinas. “Nos vamos a beneficiar mucho, no solo los exguerrilleros como tal, sino las comunidades aledañas que van a poder transformar sus frutas en néctares, mermeladas, compotas, arequipes, todo lo que usted se pueda imaginar”, describió.

En este ETCR tienen 2.5 hectáreas de tierra sembradas de piña y el cultivo es fruto de los aportes de todos los excombatientes que decidieron entregar parte de su renta básica para formar una cooperativa para sacar adelante proyectos que le permitieran volverse auto sostenibles.

“Nos sentimos orgullosos de poder contar en esta marcha llena de dificultades con gente con mucha voluntad y esperanza, con anhelo de construir y aportar. Si mantenemos esta actitud podremos avanzar triunfantes en medio de miles de dificultades”, cuenta Federico Montes, representante legal de la cooperativa Coombuvipac.

BOGOTÁ (Colprensa).