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HOY DIARIO DEL MAGDALENA

Atención en salud a venezolanos deja déficit superior a $ 2.500 millones

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En la actualidad 4 de cada 10 pacientes atendidos en la red pública hospitalaria son de nacionalidad venezolana.

POR
GIANCARLOS
VILLARREAL LARIOS

A la ya deteriorada y desde hace dos meses intervenida red pública hospitalaria de la ciudad, no es para nadie un secreto que desde hace cerca de un par de años se le ha sumado otro problema, uno de tipo humanitario que ha llevado a que la situación financiera no sea la más óptima.

La migración venezolana ha acrecentado los números rojos de la empresa prestadora de servicios médicos del distrito y sus impactos en el mediano plazo pueden resultar más alarmantes si no se consigue un apoyo por parte del Gobierno Nacional.

 Según las más recientes cifras entregadas por Migración Colombia a fecha corte de julio de 2019, solo en el distrito de Santa Marta hay 42 mil ciudadanos de nacionalidad venezolana, lo que supone un porcentaje representativo en una ciudad de 490 mil habitantes, más aún si analizan que de estas cifras solo 25 mil venezolanos se encuentran de forma regular en el país, si bien estos datos oficiales presentan un panorama ya de por si representativo, estas cifras pueden ser aún mayor puesto que muchos evitan estar “visibles” ante las autoridades por falta de documentación.

Esto quiere decir que cerca de 40% de los venezolanos en Santa Marta, y cuya cifra aumenta cada día, no se encuentran con los denominados Permisos Especiales de Permanencia, PEP, los cuales otorgan derechos laborales, médicos y de educación de forma regular a esta población; pero aún así quienes no porten este permiso pueden acceder a servicios médicos y de educación, lo que se ve en su mayoría asumido por la red pública hospitalaria de la ciudad, y no por el sector privado.

Precisamente este es uno de los sectores que más impactado se ha visto con la llegada y la denominada “ola de migración” de población extranjera en la ciudad y que ha ahondado en la crítica situación que ya de por sí afronta es la ESE Alejandro Próspero Reverend, cuyo panorama positivo o negativo depende en gran parte del pago de la deuda que ha generado la atención de población no afiliada.

En total según indicó el gerente y agente interventor de la ESE, Román De la Rosa Montenegro la deuda que tiene la red por la atención médica a población extranjera venezolana es de $2 mil 500 millones, dinero el cual no ha sido desembolsado por el Gobierno Nacional, lo que genera un notable déficit financiero y que provoca que la red tenga que trabajar con pocos recursos, pero aun así deba continuar prestando la atención también a los más de 100 mi samarios que hacen parte del régimen subsidiado y tienen como centro de atención la entidad en el primer nivel.

 “$2 mil 500 millones es la deuda por los servicios prestados a la población venezolana el ministro ha tenido en buenos términos a Santa Marta y pues posiblemente esperamos nos cancelen próximamente” indicó el funcionario quien se encuentra en el cargo desde el 10 de julio, cuando la Superintendencia Nacional de Salud precisamente decidió por entre otras situaciones como la debilidad financiera y administrativa intervenir la entidad.

Según la entidad, se ha evidenciado un tipo de procedimiento que es mayormente solicitado por las mujeres venezolanas. Procedimientos para dar a luz los cuales se han convertido en otra “tragedia” que tiene de forma diaria a mujeres en estado gestacional avanzado  “atrapadas” a la espera de remisión a centros clínicos de mejor nivel para dar a luz a sus criaturas.

De igual forma, el gerente y agente interventor de la ESE Alejandro Próspero Reverend, Román De la Rosa Montenegro manifestó que en diálogos con el Ministerio de Salud, se ha avanzado entre otros en el reconocimiento por parte de este de la deuda actual y del estado financiero precario que presenta no solo la red pública hospitalaria de la ciudad, sino también del departamento.

 “El Ministro de Salud apartó unos recursos para el pago de la atención que tenemos a los venezolanos estamos en el proceso de facturación (…) estamos presentando todas las facturas y estamos en espera de que nos entreguen los recursos que se hace necesario para la continuación de la prestación de los servicios y no ahondar así en la situación financiera de la entidad” señaló De la Rosa Montenegro.

 Con relación al pago de atenciones de urgencias prestadas a nacionales de países fronterizos por la red hospitalaria pública, desde la Secretaría de Salud del Distrito aseguran que a través de las varias resoluciones emitidas que cubren algunos procedimientos han permitido recuperar tan solo $1.098 millones, lo que no representa la totalidad de la cartera que cada día aumenta, así como genera casos de represamientos de pacientes en algunos centros de salud, por entre otras razones la incógnita de quién asumirá los costos.

Del Gobierno Nacional se han recibido los siguientes recursos: Resolución 5869 de 2018, $142,232, 290, Resolución 3954 de 2018, $367,723, Resolución 1175 de 2019, $588,185,530.

Al respecto, la secretaria de salud del distrito, Linda Cabarcas Suárez ha manifestado en concordancia como la expresado por el Gerente de la ESE, que se han logrado acercamientos con el Gobierno Nacional que ha permitido el pago minúsculo de algunos recursos, pero que se está trabajando para saldar esa deuda que se puede convertir en un factor que pueda llevar incluso a la liquidación de la ESE en los próximos meses.

 “Hasta el momento no se han logrado mayores avances a los de los logrados en varias mesas de trabajo, existe una intención con cooperación internacional para lograr recursos que permitan pagar y reducir un poco más la deuda que se tiene por la atención de la población venezolana en la red pública hospitalaria” señaló la funcionaria distrital.

4 DE CADA 10 PACIENTES SON VENEZOLANOS

Para nadie es un secreto que la atención a la población en condición de migración ha sumado una carga nada positiva a la ya precaria y deficiente red pública hospitalaria de la ciudad, las cifras que se manejaban de manera extraoficial aseguraban que la mitad de los pacientes que se atienden son de esta población principalmente venezolana.

Por lo menos, el reciente informe entregado por la Secretaría de Salud distrital con base en los datos obtenidos por el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias, CRUE y la prestación del servicio del Sistema de Emergencias Médicas, SEM confirman que 4 de cada 10 pacientes que se atienden tanto en la red pública como privada de la ciudad son de nacionalidad venezolana.

En total según las cifras de atención obtenidas por los prestadores de servicios de salud, reflejan que el 44,03 por ciento de las atenciones han sido a venezolanos residentes en el Distrito, es decir se han brindado servicios de salud a 5 mil 603 personas en condición de migración, de los cuales se atendieron en la red pública el 92.8 por ciento y el resto en la red privada.

De la atención prestada a la población venezolana predominan atenciones por urgencias como: embarazos con el 15  por ciento, abortos con 3 por ciento y otras causas 82 por ciento.

NACIDOS MÁS DE 500 NIÑOS DE PADRES VENEZOLANOS

Precisamente no solo ha sido la atención a población venezolana la que ha generado el déficit actual, según las cifras entregadas por la ESE Alejandro Próspero Reverend, dentro de la red pública hospitalaria del distrito han nacido más de 500 menores de padres venezolanos, que reflejan asimismo la alta cifra de mujeres embarazadas que están acudiendo a la ciudad a dar a luz y que se ha convertido igualmente un factor que se suma a la crisis, porque muchas de estas no cuentan con la documentación que regulariza su estadía al país, y por ende el acceso a servicios médicos.

Precisamente, el panorama se torna aún más crítico si se escuchan las versiones de supuestos paquetes para mujeres embarazadas con destino a ciudades colombianas, en su mayoría cerca de la frontera para como Santa Marta para dar a luz en los centros hospitalarios, cuyo estado a pesar de lo precario es aún mejor que el que se presta actualmente en Venezuela.

 “Nos enteramos que están haciendo un tipo de tour de la salud, recogen pacientes de Venezuela en buses exclusivamente para recibir atención en nuestra institución y a veces con patologías que ni siquiera corresponden con el nivel de atención de nuestro hospital” señaló el gerente del Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, Tomás Díaz Granados Casadiego quien aseguró que incluso se han visto en la necesidad de solo tomar los casos de extrema urgencia para contrarrestar el presunto tour de pacientes venezolanos.

Ciertamente para muchos analistas su llegada al país ha sido vista como un potencial debido a la mano de obra calificada, que le puede beneficiar al dinamismo de la economía para los próximos años, mientras en el corto plazo su impacto en sectores como la salud ha sido notablemente negativo.

MÁS DE UN BILLÓN DE PESOS

Ante la crisis económica y humanitaria de Venezuela, diariamente arriban a Colombia miles de ciudadanos quienes están utilizando los servicios de salud en el país, lo que agudiza la situación del sistema hospitalario colombiano que atraviesa dificultades económicas.

Según el superintendente nacional de Salud, Fabio Aristizábal, cerca del 50 por ciento de los recursos que el gobierno nacional traslada a los hospitales del país, son destinados a la atención de los migrantes, en especial de los ciudadanos venezolanos.

El funcionario afirmó que la atención en salud a los migrantes del país vecino le está costando a la nación cerca de un billón de pesos, pero fue enfático en asegurar que en cada municipio se le seguirá prestando todos los servicios a dicha población.

“Los recursos no son suficientes, pero tenemos que seguir atendiendo a los venezolanos, no podemos dejarlos de ayudar. Tenemos que apropiar recursos nuevos. Ese es un trabajo que tiene que hacer el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Salud, de lo contrario colapsaría la red pública”, señaló Aristizabal.

 “Los centros médicos están facturando miles de millones de pesos pero solo están recaudando $500 millones, porque la mayoría de la facturación es de la población venezolana”, aseguró el funcionario.

Esta situación se está dando en hospitales ubicados en zonas de frontera y en otras regiones del país, lo que a su juicio, “financieramente es un desastre para el país”.