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HOY DIARIO DEL MAGDALENA

Detectados más de 120 casos de trata de personas sin denunciar en el Magdalena

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En el Magdalena, el Comité Departamental de Trata de Personas, se encuentra funcionando, y se reúnen periódicamente como lo estipula la Ley 985 de 2005. Así mismo, este comité, dentro de su plan de acción realiza visitas a los treinta municipios para la constitución de los comités municipales de trata de personas.

Por:
EMILY
BUSTAMANTE NÚÑEZ

El estudio de caracterización sobre el delito de trata de personas en el Magdalena realizado por el Grupo de Análisis en Ciencias Económicas, Gace, articulados con la Gobernación del Magdalena y el Comité Departamental de Trata de Personas, arrojó como resultados que el Departamento tiene todos los factores de riesgos para que se de este delito y, hay más de 120 casos de víctimas que no denunciaron por falta una ruta de atención y de confianza a las garantías del Estado.

Otra de las grandes falencias que tiene el Magdalena relacionado con este delito es la falta de conocimiento sobre el tema por parte de los funcionarios público, incluso los que hacen parte de los Comités Municipales de Trata de Personas, por lo tanto, el Grupo de Investigación Gace les brindó la capacitación que necesitaban y el producto final fue una cartilla donde está toda la información sobre la trata de personas.

Jeniffer del Toro Granados, coordinadora técnica del estudio de caracterización del delito de trata de personas en el departamento del Magdalena, señaló que “logramos comprobar que en este Departamento confluyen todos los factores de riesgos para este delito, entre los cuales están la migración, la pobreza, la desconfianza y deslegitimación de las instituciones por parte de una ciudadanía que está temerosa de denunciar un delito que tiene fuerte presencia en todos los municipios del Magdalena. Una de las conclusiones más importantes que arroja el estudio es que hay presencia del delito en las modalidades de explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, explotación de la prostitución ajena, mendicidad ajena y también algunas formas de trabajos forzados”.

Lo antes mencionado, ocurre principalmente en los municipios del Norte, Centro y Sur del Magdalena con presencia marcada en Santa Marta alrededor de encadenamientos productivos como el turismo y en municipios del Centro y Sur alrededor de encadenamientos productivos que tienen que ver con la agricultura y la ganadería.

DETALLES DE LOS CASOS

Los casos reportados por cifras oficiales en el Magdalena son 16 que tiene Fiscalía General de la Nación, una cifra que no da cuenta de la magnitud y extensión del problema, según el Grupo de Investigación Gace.

“Esta cifra se está manejando a partir de tres fuentes de monitores que son: Observatorio Nacional del Delito, Fiscalía General de la Nación a través de su sistema penal oral acusatorio y tenemos un tercer registro que los hace el Comité Departamental ahí hay unas inconsistencias porque esos registros no tienen manera de ser articulada, entonces cada entidades maneja una cifra, así mientras Fiscalía maneja 16 casos, aquí el Comité Departamental solo maneja dos y esto hace parte de uno de los desafíos importantes en materia de protección y atención de las víctimas”, dijo la coordinadora técnica de la investigación.

Cabe destacar que han documentado más de 120 casos que no fueron denunciados, casos que encontraron en municipios como Pivijay, Tenerife, Salamina, Nueva Granada, Fundación, El Banco, Plato y Santa Marta.

“Encontramos especie de una red que es tarea de las autoridades investigar una red con conexiones en la frontera de Colombia con Venezuela lo cual hemos recibido en los insumos del trabajo de campo trasladando personas principalmente mujeres a distintos municipios del Centro y Sur del Magdalena para ser explotadas en la modalidad de prostitución ajena”, sostuvo la integrante de Gace.

RECONOCIMIENTO DE LAS VÍCTIMAS

Durante la investigación encontraron que los ciudadanos que son víctimas de este delito no se reconocen como tal, debido a una serie de miedos internalizados que tienen las comunidades, producto de la exposición prolongada al conflicto armado, producto de una exposición prolongada a la pobreza y a una carencia de condiciones básica de existencia digna que les impide reconocerse como víctimas.

Del Toro, manifestó que “esto lo que hace es que dificulta la identificación clara de los casos y se tiene un alto subregistro en el Departamento, lo que nosotros hemos encontrado es que las cifras son dramáticas y no da cuenta de ello los registros que se tiene por parte de Fiscalía General de la Nación, por parte del Comité Departamental de la Lucha contra la Trata de Personas. Otro hallazgo importante es que este Comité Departamental de Lucha contra la Trata de Personas en Magdalena todavía no cuenta con un plan operativo que permita dar respuesta a esta problemática. El Comité está en funcionamiento pero carece de recursos propios, por ejemplo para asistencia y protección de las víctimas, entonces a pesar que se identifican unas víctimas ellas no han logrado acceder a una atención por parte del Estado”.

TRASLADOS DE PERSONAS

En el curso de la investigación no identificaron traslados con origen del Magdalena, pero si conexiones internacionales de mujeres que son traídas de otros países. Sin embargo, personas víctimas que son originarios del Magdalena son trasladadas a otros departamentos de Colombia.

También encontraron personas que son traídas de otros departamentos al Magdalena, principalmente del Eje Cafetero a ser  explotadas sexualmente puntualmente en Santa Marta, vinculado a la industria del turismo.

“Las víctimas en el Magdalena tienen una conciencia de haber sido ofendidos en su dignidad pero no hay una conciencia del delito alrededor de este tema, el cual es invisivilizado y es un tema naturalizado, no denuncian también porque a pesar que hay conciencia de esta agresión y la vulneración de derechos hay una desconfianza con las instituciones donde no reconocen como fuente de justicia sino como fuente de impunidad.  El tema de no poder capturar y brindar el acceso a la justicia para estas personas lo que hace es reproducir un círculo de una espiral de silencio que termina en que las personas que son afectados con este delito no denuncien”, señaló Jeniffer Del Toro Granados.

Las modalidades en Santa Marta con mayor incidencia son explotación de la mendicidad ajena, explotación sexual de niños, niñas y adolescente, prostitución ajena; además encontraron  unas conexiones con grupos armados organizados que tienen unas relaciones con la red de explotación sexual y también mendicidad ajena asociado al fenómeno migratorio.

RETOS DEL MAGDALENA

En el Magdalena en tanto no se supere las condiciones estructurales de pobreza y de privación material de la población no se van poder superar los factores de riesgos que condicionan la explotación, arrojó la investigación de Gace.

Por otro lado, el Ministerio del Trabajo no tiene formas de monitorear los delitos asociados a trabajos forzados y no hay indicadores. El Ministerio de Trabajo no tiene una política de capacitación en derechos labores a los empresarios magdalenenses, debido a que muchos hacen las cosas bien, pero otros que tienen a trabajadores de manera informal y que reproducen allí unas formas de explotación laboral que pueden derivar en forma de trata de personas en modalidad de explotación laboral.

EL APORTE DE UNIMAGDALENA

Vicerrector de Extensión y Proyección Social de la Universidad del Magdalena, Edwin Chacón Velásquez, dijo que “para la Universidad del Magdalena desarrollar este cierre del proyecto de trata de personas en el Departamento, es contribuir al desarrollo de la misión como alma máter. Está implícitamente en que nuestros graduados, docentes, investigadores deben contribuir a la solución de problemas que afectan nuestros territorios y creo que un ejemplo claro de esto es el proyecto de trata de personas”.

Añadió que “todo el trabajo que se ha venido realizando durante el año el Grupo Análisis de Ciencias Económicas aliada con la Secretaría del Interior del Magdalena y los municipios del Magdalena, ha sido un trabajo enriquecedor ya que de este tipo de estudios de trabajos muy poco tenemos un diagnostico ni una caracterización real de que es lo que sucede, delitos como este son muy difícil de individualizar, focalizar a personas afectadas y perpetuadoras del delito es muy difícil, es un delito que se mimetiza y se camufla de muchas manera y es difícil de atacar”.

También precisó que “empezar con la fase de caracterización, de diagnostico de conocer el problema y a partir de eso, en una segunda fase sensibilizar a instituciones, funcionarios públicos, Comités Municipales de trata de personas y todas las entidades que trabajan en la lucha contra este delito, fue un gran trabajo. La trata de persona es atractivo para las bandas criminales por el tipo de ingresos que generan y lo difícil que es de identificar, nos llena de satisfacción contribuir no solo al departamento del Magdalena”.

MIGRACIÓN COLOMBIA

El director de Migración Colombia en el Magdalena, Sandro Murcia, sostuvo que “como representante de un organismo de seguridad hago un reconocimiento a este ejercicio que se está haciendo en el Magdalena con la trata de personas. Hoy en día venimos evidenciando un fenómeno que está muy cerca de nosotros, pero desafortunadamente por las múltiples circunstancias que se dan no los identificamos y no lo reconocemos”.

Agregó que “es un delito que puede tocarnos en forma directa o puede tocar a cualquier de nuestros familiares conocidos, todavía en muchos escenarios no manejamos ni siquiera el lenguaje para referirnos a este delito”.

LA CAPACITACIÓN

Estefany Castro, consultora para el proyecto de investigación sobre la trata de personas, quien se encargó del área de capacitación  a funcionarios públicos en el tema de trata de personas y ruta de atención a las víctimas.

“La fase dos del proyecto se acaba de concluir y es el eje en que trabajamos específicamente en dos componentes, trabajamos en un frente de sensibilización del delito a una población particular como son estudiantes en los colegios y actividades de tomas de espacio público, sensibilizaron a las personas con folletos y el diálogo directo con la comunidad sobre el delito. En los colegios realizaron actividades lúdicas como cine foro y una obra de teatro para sensibilizar a los jóvenes frente a la trata de personas y la modalidad de prostitución ajena”, indicó.

Además manifestó “yo me encargué de darle la capacitación a los funcionarios públicos de los comités municipales, en el marco legal el Ministerio del Interior encabeza el Comité de Lucha Interinstitucional contra la trata de personas, en las regiones están los comités departamentales y municipales, no todos los municipios tienen comités estamos hablando cinco municipios que no lo han instalado pero ya tienen el modelo del decreto”.

“La investigación arrojó un resultados y es que los servidores públicos desconocían el delito, este es un delito que se confunde con el tráfico de inmigrantes o el proxenetismo, es una falencia grande porque su los funcionarios públicos que representan a sus instituciones en el comité de trata municipal ni siquiera saben que es la trata de personas  no reconocen o no distinguen el delito, pues claramente estamos hablando que la labor del comité no va hacer la mejor y van a tener problemas para atender a las víctimas”, expresó Castro.

LA AGENDA PÚBLICA

La Secretaría del Interior del Magdalena preside el Comité Interinstitucional de Trata de Personas, básicamente este comité es él define agenda pública para poder prevenir el delito.

“Lo primero que debemos tener como enfoque claro a través de la divulgación masiva de este evento, es que la trata de personas no es un fenómeno sociológico sino que es un delito, por lo tanto, tiene agudas consecuencias. Cuando por ejemplo traemos a una joven de la comunidad indígena Wayuu y la traemos a nuestra casa para no darle las garantías laborales que debe tener una empleada de actividades domesticas como es debido estamos generando trata de personas”, sostuvo Norma Vera Salazar, secretaria del Interior del Magdalena.

Añadió que “es una conducta cultural que la hemos asumido socialmente, no solo la trata de personas es un delito característica sexual sino es toda forma de trabajo forzada que genere una violación sistemática a los derechos humanos y además este estudio permite comprender que en el Magdalena hay un fenómeno invisible de trata de personas que tiene muchos enfoques”.