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HOY DIARIO DEL MAGDALENA

“hicimos inversiones y fortalecimos lo público sin tantos discursos”, Barreto

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Al realizar un balance de su gestión, el gobernador Óscar Barreto destacó la recuperación de la Universidad del Tolima. Dijo que no se siente un superpoderoso de la política, pero sí considera que ha dado una lección en la administración pública.

EL NUEVO DÍA: ¿Cuál es la autoevaluación que hace sobre estos cuatro años de gobierno?

ÓSCAR BARRETO QUIROGA: Como soy amigo a muerte de eliminar la intermediación entre quien ejerce el poder y el ciudadano, desde 2008, cuando logré ser gobernador por primera vez, asumí el ejercicio de gobierno como un proceso de acercamiento a la ciudadanía a través de un diálogo masivo y directo que generara la confianza y los consensos suficientes, para hacer las inversiones estratégicas en pro del desarrollo del Tolima.

Creo que eso lo logramos, con un costo muy alto de desgaste físico y mental. Otra cosa en la que acertamos fue en dar un gran ejemplo de fortalecimiento de lo público sin echar tantos discursos.

E.N.D.: A uno en el colegio lo calificaban de uno a cinco. ¿Usted qué calificación se pondría?

O.B.Q.: No. Usted bien acaba de decir que a uno lo califican, entonces yo espero que me califiquen. Hacer eso uno mismo es complicado.

E.N.D.: ¿Qué no logró hacer en estos cuatro años?

O.B.Q.: Hubiera querido hacer una mejor política integral en materia de educación. Avanzamos en muchos temas, pero faltó más en la infraestructura y la calidad educativa como tal. Todos coincidimos en que la educación es la herramienta fundamental para derrotar la pobreza y generar las condiciones de competitividad, pero si a eso no se le involucran más recursos, es complicado. Y es que prácticamente a los entes territoriales nos quedó la responsabilidad de mirar qué esfuerzo en materia de recursos podemos hacer.

E.N.D.: ¿Qué de lo que ejecutó, cree que no debió hacer?

O.B.Q.: Todo lo que hicimos era necesario para el departamento. Es más, nos hemos quedado cortos. Colombia es un país subdesarrollado, con altas necesidades insatisfechas y lleno de desigualdades. De manera que todo es válido hacerlo, siempre que esté dentro de un plan de desarrollo que focalice un sector concreto.

E.N.D.: ¿Cuál considera que fue el error o el lunar de estos cuatro años?

O.B.Q.: Creo que la falla fue no haber tenido un mejor escenario financiero. Yo habría podido optar el año pasado por un crédito de unos $70.000 millones, pero, por ese monto me parecía que no era mucho el beneficio para hacer inversiones. Preferí dejar eso quieto para que el nuevo gobernador tuviera un mejor escenario en el que, le sugeriría, acceda a un crédito por unos $150.000 millones, para destinárselo, por ejemplo, a todo el tema vial de Ibagué.

E.N.D.: En su primer gobierno hizo énfasis en la seguridad, en estos cuatro años ¿cuál considera que fue su mayor logro?

O.B.Q.: Son muchos. Hay temas como el desarrollo de la infraestructura vial o el fortalecimiento del sector productivo, pero sin duda me deja muy satisfecho entregar la Universidad del Tolima avanzando en el proceso de acreditación de alta calidad y con cero déficit fiscal. Recibimos una institución clientelizada, burocratizada y con $24.000 millones de deuda, la cual fue una verdadera lucha identificar, porque en la Universidad, empezando por el rector, ningún funcionario sabía a cuánto ascendía.

E.N.D.: ¿Por qué ha costado tanto la implementación de la reforma administrativa?

O.B.Q.: Ya le entregamos la plata a la Universidad para que haga la implementación de esa reforma. Como creo que el sector público debe tener doliente, en este gobierno me dediqué a pensar en la institución como tal, contrario a mucha gente que marcha en defensa de ella pensando en los puesticos. Es que más allá del cacareado discurso de la defensa de la universidad pública, es con hechos puntuales que se actúa.

E.N.D.: Pero en estos días hay una tensión de la comunidad estudiantil por varias inconformidades, entre estas, la implementación de la reforma…

O.B.Q.: Eso es asunto de que el rector Ómar Mejía les explique. Aunque él ha mejorado, siempre le he insistido en que la Universidad ha tenido una falta de comunicación con la base de los estudiantes, que hasta tienen razón en reaccionar, porque no les cuentan de qué se trata esto en términos de cifras y bienestar. La información llega a un cierto grupo, que luego la distorsiona. Pero también creo que los estudiantes no deben dejarse utilizar por quienes están desesperados por los puesticos.

E.N.D.: Durante este periodo hubo una polarización en la que usted estaba de un lado y del otro estaba el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo. ¿Qué tanta responsabilidad tuvo en eso?

O.B.Q.: Creo que ni yo, ni el Alcalde tenemos responsabilidad. No siento la polarización. A Guillermo Alfonso no lo podían elegir para que pensara como yo, ni a mí me podían elegir para que pensara como él.
La gente esperaba que pudiéramos concurrir más en algunas acciones, pero no me iba a pasar cuatro años reclamando la autorización, para hacer obras viales. Eso hubiera sido una estupidez de mi parte. Me dedique a pavimentar las carreteras de Chucuní, El Salado, El Totumo y el Cañón de Combeima.

E.N.D.: Pero fueron continuos los desencuentros…

O.B.Q.: Insisto, no me siento actor de polarización ni me interesa polarizar. Ese es un camino para asuntos electorales en los que no me involucro. El departamento ha avanzado sobre la base de los insultos, las calumnias y las injurias, para ver qué resulta de esa dinámica.

Por ejemplo, acá se publicó que alguien dijo que yo lo iba a matar. Háganme el favor. Me ha tocado contenerme mucho. Quiero decirles que soy otro Óscar Barreto: una persona más madura, comprensiva y tolerante. Y en lugar de mirar esa forma tan débil y facilista de la política que hacen quienes están en vía de extinción, más bien veo hacia el camino de la responsabilidad.

E.N.D.: A propósito de elecciones, se ha dicho que funcionó la maquinaria política en el departamento a su favor. ¿Qué dice frente a eso?

O.B.Q.: No sé por qué hacen esas expresiones. Como el partido al que pertenezco y perteneceré hasta que muera ganó las elecciones, entonces dicen que utilicé la maquinaria de la Gobernación. No le dan ningún mérito a las ideas ni a las propuestas. Desde que nací en mi carrera política he sido ajeno a la burocratización del Estado. De maquinarias podrán calificar a otros. He luchado todos los días para que el Estado sea eficiente y se materialicen tantas obras que reclaman los tolimenses.

E.N.D.: ¿Qué siente cuando ve tres pupilos suyos en la Alcaldía de Ibagué, la Gobernación y Cortolima?

O.B.Q.: Me alegra que la vida, la democracia y los ciudadanos les den la oportunidad de estar allí en esos cargos. Me queda un temor: si fui buen o mal profesor, porque el éxito no lo determina el hecho de que hayan ganado unas elecciones, sino los resultados. O sea que esa pregunta podría contestarla dentro de cuatro años.

Aspiro a que me digan que soy un excelente profesor en formar la gente y siempre estaré desde afuera atento si requieren algún consejo o recomendación. Tendré toda la disposición, pensando siempre en los intereses del departamento.

E.N.D.: Tras las elecciones, muchos dicen que se convirtió en el superpoderoso de la política. ¿Se siente así?

O.B.Q.: No. Me siento un hombre complacido con la vida. Es un honor muy grande que los tolimenses me hayan dado la oportunidad de ser dos veces gobernador. Me llena de satisfacción y orgullo ver que mi nombre fue como el trompo de poner para algunos querer sacar votos o intentar desprestigiarme. Lo más chistoso es que quienes me critican, lo hacen por lo que he hecho. Ahora, que unos amigos salgan elegidos, eso es efímero. Estos procesos político-electorales no son para ufanarse, sino para entender la enorme responsabilidad con la región.

E.N.D.: ¿Cuál es el secreto que les dice?

O.B.Q.: Disciplina, estudiar y un deseo desbordado por hacer las cosas que se propongan en beneficio de los intereses de los ciudadanos. En el sector público hay que tener la capacidad de tener interlocución con los ciudadanos. Como dijo Barack Obama en su más reciente visita al país: es imposible ser líder si no está dispuesto a sacrificarse por su sociedad’. Hay gente que quiere llegar a lo público a pasarla bueno y ver en qué escenarios sociales puede estar.

E.N.D.: Desde su experiencia, ¿qué consejo le daría a los nuevos gobernantes?

O.B.Q.: Tener tolerancia, comprensión y tranquilidad para pensar. Cuando usted es acelerado y genera conflictos, piensa mal. Hay que ser extremadamente exigente y estricto con su equipo de gobierno o, de lo contrario, no van a dejar resultados.
Les sugeriría eliminar las actividades sociales. Si uno se mete a esto, hay que entregarle cuatro años de trabajo de domingo a domingo a la sociedad que lo eligió.

E.N.D.: ¿Cuáles fueron los resultados en la Fábrica de Licores y la Lotería?

O.B.Q.: Desde un punto de vista gerencial y ejecutivo, las licoreras y las loterías, como empresas, no son viables en Colombia. El consumo de aguardiente todos los días va hacia abajo, mientras que las loterías deben modernizarse. Pero, en general, entregamos dos entes viables y que se pueden sostener siempre que se manejen con un esquema extremo de austeridad.

Por eso, las personas que el nuevo gobernador designe tienen que ser responsables y conocedoras del tema.

E.N.D.: Pero los número de la Fábrica son positivos…

O.B.Q.: La Fábrica no queda rebién, pero es viable. Tiene un pleito muy complejo heredado de una decisión del doctor Guillermo Alfonso cuando fue gobernador.

Se trata de una demanda por $34.000 millones que si se ratifica, quiebra la Fábrica. Estamos en la discusión de la liquidación, para que no sea de esa magnitud. En todo caso, no nos podemos poner a llorar y le he pedido al gerente que me presente un plan concreto y ejecutivo, para enfrentar esa eventualidad. La Fábrica tiene la espada en la nuca.

E.N.D.: A futuro, ¿cuál es el escenario financiero de Indeportes?

O.B.Q.: Ese un tema complejo. Contrario a las ordenanzas de la Universidad del Tolima o el Conservatorio, que aumentan las transferencias, la ordenanza aprobada para Indeportes por $3.500 millones muere este año y todas las rentas van para abajo.

Por eso, le estamos sugiriendo al nuevo gobierno que presente de entrada una nueva ordenanza por al menos cuatro años y unos $4.000 millones anuales.

ENTRE GESTIONES Y RELACIONES

E.N.D: En algún momento dijo que una de sus amarguras era no haber podido invertir en Ibagué. Ahora, con dos pupilos suyos al frente de la Gobernación y la Alcaldía, ¿qué espera?

O.B.Q.: Eso es cierto. Una de las frustraciones es no haber podido pavimentar unas 800 o 1.000 calles en los sectores populares de Ibagué o haber construido al menos una de la larga lista de obras que se necesitan.
Sé que Andrés (Hurtado) está muy comprometido en hacer la avenida 13 y que el nuevo gobernador está interesado en concurrir a un acuerdo para sacarlo adelante. Con eso no se soluciona el problema, porque el retraso de Ibagué es gigantesco, pero sí se enruta a la ciudad por un buen camino.

E.N.D: ¿Cuál es el escenario en el que se va a mover a futuro?

O.B.Q.: No me voy a retirar la vida pública. Tengo una responsabilidad política muy grande a partir de enero con la identificación de líderes y talentos. En cuanto a las aspiraciones, no tengo afán por eso. Algunos me han insistido en que busque la Alcaldía de Ibagué y o que me lance nuevamente a la Gobernación, pero las veo prácticamente descartadas. Últimamente muchos otros me dicen que me lance al Senado, que es algo que no descarto. Pero de pronto no me lance a nada y me dedico a orientar. Uno no se puede atornillar, por el contrario hay que darle la oportunidad al que viene al lado de uno.

E.N.D: ¿Qué balance hace de la relación con los gobiernos Santos y Duque?

O.B.Q.: Con los tres presidentes que he tenido la oportunidad de trabajar, me ha ido bien y he tratado de evitar que pongan sobre mis hombros sus peleas y polarizaciones. Sí, creo, con el debido respeto, que al Gobierno nacional le ha faltado mayor liderazgo con la región, para que las acciones se hagan de manera articulada y no tomar el camino de las individualidades. También creo que el excesivo centralismo, el problema eterno del país, sigue dificultando el desarrollo de las regiones.

LA SALUD DEL HOSPITAL FEDERICO LLERAS

E.N.D: Durante buena parte de su gobierno, el hospital Federico Lleras Acosta estuvo intervenido. ¿Fue acertado recibirlo?

O.B.Q.: En principio, la solución de algunos era que giráramos los $20.000 millones que aprobó la Asamblea, pero mi posición es la misma: sería un crimen utilizar los recursos de las escuelas y las carreteras, para financiar la deuda de los privados. Así se lo manifesté a los ministros de Salud de los presidentes Santos y Duque, que además me insistían en que recibiera el hospital.

Luego el Superintendente de Salud, un hombre recio y fuerte, se comprometió a vigilar y exigir el cumplimiento en los planes de pago de las EPS si yo recibía el hospital.
Creo que el Hospital se puede recuperar con una muy buena gerencia. Y no podemos depender solo del Gobierno nacional, sino que tenemos que hacer esfuerzos acá, como los hemos hecho con la compra de equipos.

E.N.D: En concreto, ¿cómo entrega el Hospital?

O.B.Q.: La situación del Federico Lleras es la misma de todos los hospitales del país. Hoy los gastos mensuales son de casi $9.000 millones y se facturan casi $12.000 millones, pero solo se recaudan $6.000 millones o de pronto $7.000 millones, aunque hay meses que pasa de los $10.000 millones.

Hoy me preocupa que al menos tres EPS que pueden terminar intervenidas o liquidadas le saldrían a deber al Federico Lleras más de $50.000 millones. Por eso, al actual gerente le he pedido que me acelere los planes de pago con esas tres EPS.

E.N.D: ¿Qué va a pasar con la sede de El Limonar?

O.B.Q.: Hay quienes dicen que hay que concesionarlo o venderlo, pero no estoy de acuerdo con esas opciones. El hospital divinamente puede salir adelante, con esfuerzo y ojalá con el apoyo del Gobierno nacional.
Propongo fortalecer la sede de La Francia, con una acción concreta y un manejo financiero bueno, de tal manera que mejoremos los ingresos, y, paralelamente, se conforme un equipo que monte un plan de acción de recuperación de El Limonar que nos abra algunos caminos. Uno de ellos es hacer un crédito, para hacer una inversión en El Limonar superior a los $70.000 millones.

IBAGUÉ (EL NUEVO DÍA).