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2017: El principio

Contrario a lo que los pesimistas de este país piensan, sí hay razones para creer que en el 2007 se dieron eventos que pueden significar el principio de cambios trascendentales para la sociedad actual. No se trata solo de hablar de Colombia sino también de algunos acontecimientos que, si bien no se dieron en nuestro país, sí pueden ser trascendentales para esta sociedad, precisamente por sus principales características.

Lo que se inició en Estados Unidos, una sociedad donde muchos creían equivocadamente que las mujeres habían logrado el mayor avance en igualdad de género, puede haberse iniciado un proceso que durante siglos las mujeres del mundo han esperado. Se trata del escándalo por acoso sexual que involucró a Harvey Weinstein, uno de los reyes de la industria cinematográfica más exitosa del mundo, y que ha adquirido espectacular importancia por haber tenido entre sus acusadoras, las actrices más famosas de ese país.

Colombia es un país tremendamente patriarcal, donde se dan en este tema, dos pasos adelante y tres para atrás, a pesar de estar lleno de mujeres muy capaces que luchan por los derechos de las demás. Por ello necesita claramente este sacudón que puede ser el principio del principio de una sociedad mundial que realmente deje de ver a todas las mujeres como su objeto sexual por excelencia. Muy bien vendría este cambio cuando está el aberrante caso de los asesinatos de jóvenes por esos monstruos, como el que ahora ha hecho llorar a la madre desconsolada de Gabriela Romero.

Además, con lo que ha sucedido en el caso de Bogotá con el llamado lenguaje incluyente, el “los y las”, que objetivamente a dado pie a insultos y faltas de respeto a las mujeres de este país, queda claro que estamos lejos de avanzar en un tema que cobra tantas vidas, que hace infeliz a tantas mujeres, que destroza hogares y que deja en vilo la vida de muchísimos menores. Los abusos contra las mujeres en Colombia lejos de reducirse cada día se vuelven más frecuentes, a pesar de que muchas callan temerosas en una sociedad que no ha aprendido a valorar a sus mujeres.

Pero quienes hemos luchado toda una vida por una sociedad menos retardataria, menos agresiva y más solidaria sin diferencia de género, terminamos el 2017, convencidas de que lo sucedido en Estados Unidos con una de sus grandes estrellas, no pasará desapercibido y tendrá consecuencias en nuestro país machista.

Las colombianas y muchas otras mujeres en el mundo, que han esperado con demasiada paciencia los cambios que se merecen en el comportamiento de los hombres, podemos terminar el 2017, como uno en el cual esa tendencia creciente a la violencia contra nosotras, encontró un punto de quiebre que cambiaría la vida de por lo menos nuestras nietas. Terminemos este año con esa pequeña esperanza, en medio de tantos recuerdos complejos, unos buenos y otros no.  Mientras tanto, Felices Pascuas a todos aquellos que generosamente siguen nuestras columnas.

ExMinistra de Estado

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