Ciudad

Ver el eclipse fue también un ´rebusque´

Con gafas para ver películas en 3D muchas personas salieron a la calle para contemplar el eclipse parcial de sol que desde la 1:15 hasta pasadas las 3:00 de la tarde se pudo observar a pesar de la bruma y nubosidad que había en la ciudad.

 

En las calles, las terrazas y techos de las casas se observó a muchas personas tratando del ver el fenómeno natural. Personas con telescopios llegaron hasta la bahía samaria para poder apreciarlo y de paso ganarse unos pesos.

 

El ingenio samario da para todo. Ayer con ocasión del eclipse parcial de Sol, algunos le sacaron provecho al fenómeno y arrendaban telescopios y binoculares para poder apreciarlo.

La constante bruma y la nubosidad sobre gran parte de la ciudad, impidió en alguna manera que los samarios a pesar que muchos desatendiendo las recomendaciones de lo nocivo que resultaba los rayos ultravioletas para la vista, se apostaron en diferentes lugares de la capital del Magdalena, para contemplarlo, pero se quedaron con un palmo de narices, porque el eclipse parcial de sol, fue precisamente parcial.

Algunos con pequeños telescopios, otros con gafas para ver películas y televisión en 3D y un tercer grupo, los más osados, sin protección en la vista, en las calles, las terrazas de las casas y otros en los techos de las mismas desde la 1:15 p.m., que la penumbra era evidente por la posición de la luna entre el Sol y la Tierra, tomaron posición para ver el fenómeno.

 

 

A pesar de las recomendaciones dada por la NASA para ver el fenómeno físico, muchas personas en Santa Marta lo vieron sin protección en la vista, lo que se constituía en un peligro para su salud.

 

 

 Hasta pasadas las 3:00 de la tarde cuando terminó la trayectoria de la penumbra, muchos se sintieron decepcionados porque no lograron ver gran cosas. Otros se atrevieron a decir que solo vieron un cono de penumbra en la parte sur del astro rey, y hubo quienes no se sabe, si decían la verdad pero manifestaron que vieron algo divino, como una especie de aurora boreal con destellos de luces multicolores en todos los sentidos.

En general en Santa Marta, al parecer, el fenómeno, no llenó la expectativa de lo que se esperaba. Incluso se hablaba que la ciudad se escurecía por varios minutos, pero no aconteció. “Si se logró ver algo, como cuando se registra un eclipse normal”, dijo Omar Henríquez Pérez, al ser consultado al respecto.

 

EL MEJOR SITIO

Grupos de estudiantes con telescopios especiales que se fueron hasta la bahía de Santa Marta para contemplarlo mejor, también confirmaron que se vio un fenómeno normal, pero lo que todo mundo creía que iba a acontecer algo especial a su paso, no ocurrió.

 “Vimos un eclipse normal. Vimos el cono de penumbra que deja cuando la luna se interpone entre el Sol y la Luna. Eso sí fue notorio, pero algo distinto que llamara la atención no ocurrió”, dijo a su turno Verónica Perea Cantillo, estudiante universitaria.

Así como Henríquez y Perea, Alberto Ponzón Correa, vendedor de la Quinta Avenida, dijo que a pesar que por momento cerró su vitrina donde vende repuestos de teléfonos celulares, no pudo ver gran cosa porque había mucha nubosidad.

“Hicimos lo posible por ubicarlos bien con un equipo de un compañero, es decir, un par de binoculares con vidrios especiales para la ocasión, solo vinos algo parcial, cuando la sombra se va apoderando paulatinamente del sol y crea una zona oscura”, sostuvo Ponzón Perea.

Lo que si fue permanente en la ciudad, desde primeras horas del día fue la bruma y la constante nubosidad, que en muchos pasajes de la mañana y la tarde imposibilitaba la vista de las cordilleras de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde a esa hora llovía torrencialmente por efecto del cambio climático.

 

MOTIVO DE REBUSQUE

En muchos lugares de Santa Marta, este fenómeno astronómico, fue motivo de rebusque, porque muchas personas sacaron objetos los cuales alquilaban para que los demás mediante el pago de una modesta suma de dinero vieran el eclipse.

 

Gafas, papel aluminio, telescopios y otros objetos artesanales salieron a relucir ayer por la tarde durante el transcurso del fenómeno que llamó la atención de toda la ciudadanía, especialmente en lugares retirados y sitios altos.

“Por el alquiler de un par de gafas con vidrio especial para ver el eclipse sin que esto ocasionara problema a la vista costaba entre cinco y siete mil pesos la media hora. En cambio por unos cinco minutos mirando a través de un telescopio cobraban hasta cinco mil pesos, lo que se constituyó en un negocio redondo”, dijo uno de los aventureros que llegaron hasta la parte alta del Ziruma.

Sin embargo, el pago de lo cobrado se hizo con gusto, porque se trata de un fenómeno astronómico de esta magnitud, que se ve cada diez años y por lo tanto hay que aprovechar cualquier circunstancia para saber lo que un acontecimiento de esto representa en la vida de toda persona.

“No hay que desconocer que la informalidad también salió gananciosa con el paso del eclipse. En sitios como el Mirador de Taganga, la playa de Santa Marta, la plaza de la Catedral y en el Parque de Sesquicentenario fue visible la presencia de personas ofreciendo productos para la vista del eclipse.

Una vez terminado el fenómeno los vendedores y poseedores de los elementos que alquilaron, fueron tajantes al manifestar que ahora esperarán hasta finales del 2019, cuando se registrará otro eclipse de gran magnitud, en esta oportunidad será un gran eclipse de luna que será visible en todo el país.

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