Columnistas

¡Avianca en caos!

 

Hace más de tres años los colombianos nos sentíamos orgullosos por el crecimiento significativo de la empresa Avianca, el cambio de sus aviones por una flota nueva y un mayor número de aviones, el aumento de sus frecuencias y la mejora en la atención que la llevó a que incluso ganara varios premios internacionales. Lo único que lamentábamos era que ya no era de capital colombiano, pero admirábamos como sus nuevos dueños la había hecho crecer y la habían mejorado.

Ahora, la realidad es muy distinta. El incumplimiento casi permanente de sus vuelos, la cancelación de un número importante de otros, el cambio de los horarios y la disminución en el cumplimiento de las frecuencias que tienen aprobadas son cada vez peor. Los clientes y pasajeros se ven gravemente afectados y sufren por el incumplimiento continuo de los compromisos de Avianca. Últimamente hemos visto una estrategia de bajan de costos aún más intensa en la reducción de pilotos promedio por vuelo y el alquiler de aviones a empresas de bajo coste, que no son de la calidad adecuada cuando el pasajero compra conociendo y esperando encontrarse con los equipos de Avianca que ahora tiene parados.

Entiendo que Avianca sufre ahora esta situación porque prescindió en su momento de los servicios de pilotos que participaron en el paro que hizo hace ya seis meses una agremiación de pilotos. Adicionalmente, después de este evento se han retirado aproximadamente 80 pilotos más. Lo que no es concebible es que sean los pasajeros quienes tengan que sufrir y pagar y todas las consecuencias de estas anomalías.

El Gobierno tiene que garantizar que las frecuencias adjudicadas se cumplan y debe defender los derechos de los usuarios. Si la compañía no es capaz de cumplir las frecuencias entonces el gobierno debe adjudicarlas a compañías que estén interesadas.

Por otra parte la Aeronáutica Civil debe estar vigilante que las empresas no cometan abusos, pues no solamente es su deber sino también su obligación velar por los derechos de los usuarios, como también la Superintendencia de Industria y Comercio.

No podemos los usuarios seguir soportando esta situación. Ni la empresa Avianca puede continuar manejando las cosas como lo viene haciendo jugando con los pasajeros que pagamos los pasajes.

Por ejemplo, lo que sucede en Madrid con las rutas a Medellín y Cali es inconcebible. Están utilizando una compañía de bajo coste, sin embargo venden los pasajes a precios normales, como si los pasajeros viajaran en aviones de buena calidad y no aquellos viejos y extremamente deteriorados con los que efectivamente realizan dichas rutas en compañías como dije de bajo coste.

La solución que Avianca encontró no podía ser más absurda y en contra de sus usuarios. Les entregan una carta a los pasajeros donde le informan que los vuelos están siendo operados por la compañía de bajo coste y que si el pasajero no está de acuerdo puede pasar a la caja de Avianca donde le será reembolsado el precio pagado. Por supuesto, la reacción de los pasajeros es de indignación y molestia pero los colocan en una situación que es imposible cancelar su vuelo y reclamar lo pagado pues tiene que viajar a cumplir sus compromisos y además a última hora comprar un pasaje nuevo en otra empresa sería muy oneroso.

Por tanto en gobierno tiene que ejercer su acción de vigilancia y defensa de los usuarios, obligar a las compañías a cumplir con las frecuencias asignadas y defender los derechos de los usuarios.

*ExComisionado de Paz