Nación

Proyecto busca unificar elecciones regionales con las legislativas

Una nueva iniciativa para hacer coincidir las elecciones regionales con las del Congreso se ventila de nuevo en el legislativo. Se trata del proyecto de Acto Legislativo 105 de 2018, radicado por el senador Samy Merheg y el representante a la Cámara Juan Carlos Rivera, ambos del Partido Conservador.

Juntar ambas contiendas implicaría ampliarles el periodo en dos años y medio a los actuales gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles, y no el 31 de diciembre de 2019, como está previsto.

Sus sucesores se elegirían en marzo de 2022, junto con los nuevos congresistas, para un periodo constitucional de 4 años, que iniciaría el 25 de julio de 2022. Es decir, no habría elecciones regionales el próximo año.

Según Merheg, autor de la iniciativa, de convertirse en ley esto le daría gobernabilidad a los mandatarios locales y regionales, porque alinearía la formulación de los planes de desarrollo de municipios y departamentos con el nacional.

 

¿Tendrá apoyo suficiente?

Aunque el proyecto ya ha sido socializado con otros partidos, como el Centro Democrático, en el propio conservatismo existen reparos. Los senadores David Barguil y Juan Diego Gómez le dijeron a EL COLOMBIANO que no comparten la iniciativa, pues rompe el equilibrio de poderes.

“Correríamos un peligro enorme con la izquierda. Ellos hoy tienen posibilidad de triunfo local en territorios marginales, pero esto les daría la posibilidad de que se quedaran con ciudades capitales y territorios como el Eje Cafetero, Cundinamarca, Cauca y Nariño”, explicó Gómez.

Para el senador Santiago Valencia, del Centro Democrático, sería un error mezclar las elecciones nacionales con las locales, porque cada una tiene sus criterios y motivaciones diferentes, además, porque no aporta a una elección transparente.

“Si queremos transparencia en elecciones al Congreso, imagínese un candidato al Congreso casi que con la obligación de financiar campañas a Concejos y Alcaldías. Eso dista mucho de racionalizar las elecciones nacionales, que no se compren votos y se vote a conciencia”.

 

¿Inconveniente?

Antes de la Constitución de 1991, los alcaldes eran designados por los gobernadores, y estos a su vez por el presidente. Hasta 1986 los comicios locales coincidían con las legislativas cada dos años y se elegía solo a diputados y concejales. Los constituyentes decidieron separarlas y darle una importancia especial a los regional.

Para Juan Carlos Ruiz, doctor en Ciencia Política de la U. de Oxford y docente de la U. del Rosario, no es conveniente hacer coincidir varias elecciones en un mismo día, porque se generan distorsiones inapropiadas. El elector se confunde y la exactitud y prontitud de la Registraduría se podría ver amenazada”.

Jaime Alberto Carrión, docente de Partidos Políticos de la U. Nacional, explicó que los periodos del Congreso no deberían coincidir con los de las autoridades locales porque para la construcción de los planes municipales y departamentales de desarrollo se requiere conocer cuál es el sentido que tiene el plan nacional de desarrollo.

“Es posible que sea visto con buenos ojos desde el punto de vista del gasto público, sin embargo ello crearía un traumatismo en los partidos políticos, dado que existe un nivel de corresponsabilidad entre las elecciones de los congresistas y la de los dirigentes regionales. Es decir, los congresistas ayudan a configurar los equipos de trabajo para las territoriales”.

Carrión Agregó que no le corresponde al Constituyente secundario, o sea al Congreso, ampliar el periodo de administración de ninguna autoridad, debido a que se le haría un grave daño a la democracia colombiana y al cumplimiento de las reglas de juego.

En contraposición Carlos Builes, docente de Ciencia Política de la U. Pontificia Bolivariana, manifestó que es pertinente porque los planes de gobierno nacionales pueden ir en coherencia en tiempos con los planes de los municipios; no obstante recordó que, en el pasado, esta unificación propició el clientelismo político.

“El hecho de alargar estos periodos traería desgobernanza, porque sus planes de desarrollo y estrategias fueron planeadas por cuatro años. Dos años más implicaría un caos”.

Este proyecto de Acto Legislativo apenas se apresta para tener su primer debate en Comisión en los próximos días. No la tendrá fácil.