Regional

Grave hacinamiento carcelario en 5 municipios del Magdalena

Los alcaldes de Plato, Tenerife, Zapayán, Chibolo y Sabanas de San Ángel, se reunieron para buscar solución a la crisis carcelaria.

Preocupados se encuentran 5 Alcaldes del centro del Magdalena debido al hacinamiento en las estaciones de Policía que se presenta en esta región del país.

 

El desbordamiento de la capacidad no solamente es el las cárceles,  también llegó a las estaciones de Policía, donde se volvió común que los detenidos pasen más tiempo del esperado, ante este panorama los Alcaldes Municipales manifestaron que no se está cumpliendo con la misión del sistema penitenciario de resocializar a las personas que cometen este delito.

Más preocupante aún es que la ley estipula que en estos sitios el espacio ocupado por persona debe ser de 3.4 o 4 metros cuadrados, pero hoy en realidad se ocupan entre 30 y 60 centímetros por cada una.

La reunión contó con la presencia del alcalde de Sabanas de San Ángel, Nicolás Pezzano; de Plato, Jairo Molina de Arco; Tenerife, Jorge Mercado Botero; Zapayán, Manuel de la Cruz Pacheco y Chibolo, Hernán Barrios Orozco, además hizo presencia el Procurador Provincial del Carmen de Bolívar, quien manifestó su interés en el acompañamiento ante el Gobierno Nacional y Departamental, para  buscarle solución a la crisis carcelaria que se vive en el centro del Magdalena.

Los Mandatarios acudieron al encuentro para buscar una solución que beneficie a sus municipios y zonas aledañas, y fueron enfáticos en seguir avanzando en el tema de seguridad en el sector, por otro lado se logró un consenso general, para lograr una alternativa, debido a que la cárcel de El Banco está totalmente congestionada.

Finalmente los Alcaldes se reunirán con la Gobernadora del Magdalena, Rosa Cotes para buscar acompañamiento ante el Gobierno Nacional.

 

EMERGENCIA CARCELARIA

La situación de estas salas de captura, en la que están las personas en espera de una condena, se traslada también a otros municipios del Magdalena y de Colombia. En todos los sitios, la constante es la llegada de alimentos podridos, la falta de baños y espacios higiénicos, la proliferación de enfermedades, la falta de aire y otros factores que incrementan los riesgos de adquirir enfermedades y que atentan contra la dignidad de las personas, que no se pierde por el hecho de cometer un delito, según expertos en el tema.