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A la muerte le gusta ‘viajar’ en moto

Las causas de los siniestros viales son múltiples, de allí la alta concentración que exige a los conductores porque en cuestión de segundos puede presentarse algún choque.

El aumento de la siniestralidad está relacionado con el muy marcado crecimiento de los motorizados de dos ruedas y con el hecho de que el transporte de mercancías se realiza en vehículos pesados.

Las estadísticas lo dicen todo. A la muerte le gusta ´viajar´ en moto en Colombia. La alta accidentalidad que registra el país es un hecho preocupante que ha mantiene encendida las alarmas, por cuanto los comportamientos de los conductores no cambian y sin embargo sí crece el número de víctimas

Las muertes y traumatismos derivados de los hechos de tránsito se encuentran estrechamente ligados con el nivel de desarrollo socio-económico de un país, es por ello que una política sostenible de seguridad vial reposa esencialmente sobre la eficiencia de la administración pública en todos sus niveles de gobierno para reducir el número de muertos y lesionados y en el rechazo social de esta forma de violencia.

En ese orden de ideas el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y Cerema dieron a conocer el documento ‘Problemáticas de mayor recurrencia en la infraestructura vial – Colombia 2018’, en donde se hace una radiografía de la situación vigente y se plantean acciones que permitan frenar las víctimas o heridos a través de una política sostenible de seguridad vial.

‘‘En el último decenio las muertes y lesiones por este flagelo que hemos admitido como el diezmo por nuestra movilidad ha dejado cerca de dos millones de años de vida potencialmente perdidos, lo cual equivale a arrasar en un día la vida de los habitantes de la ciudad de Barranquilla y el municipio de Soledad en el departamento del Atlántico. Esta pérdida en vidas humanas representa el 21% del total de fallecidos en el país. Las lesiones corporales dan cuenta de más de medio millón de años de vida saludables perdidos. Hoy, el país logra superar otro tipo de flagelo, tan mortífero como la violencia vial y que ha pesado en la historia de Colombia por más de medio siglo. Superada la violencia por grupos armados en los territorios de conflicto, la demanda por un mayor número de desplazamientos a la par con los aumentos en la taza de motorización, en particular, de las dos ruedas motorizadas, es incontestable’’, reseña la introducción del documento.

Ante la nueva demanda en los desplazamientos que agrava aún más la exposición al riesgo para la vida y la integridad física de la población por el tráfico motorizado que incrementa las velocidades de circulación se requiere cambiar la visión tradicional de la seguridad vial en el país adoptando la formulación de las políticas públicas en los ámbitos nacional, regional y local bajo el enfoque de Sistema Seguro o Visión Cero recomendado por la Organización para el Desarrollo Económico-OCDE, el cual se encuentra afincado en que “el sistema de tránsito debe diseñarse y utilizarse de manera tal que nadie pierda la vida o quede gravemente herido como resultado de un siniestro de tránsito”.

Precisa el documento que no se trata entonces de seguir trasladando la responsabilidad de esta epidemia exclusivamente a los comportamientos de los usuarios de las vías, sino de mejorar el conjunto del sistema a través de la seguridad en las infraestructuras, en los vehículos, entre otros componentes. Desde este enfoque y dando relevancia a la infraestructura segura en las etapas de diseño, construcción y operación, la Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV suscribió en enero del presente año, un acuerdo de cooperación con el Centro de experticia y conocimientos sobre los riesgos, el medio ambiente, la movilidad y el equipamiento urbano- Cerema, institución pública de Francia enfocada en apoyar las políticas públicas con las autoridades locales y los servicios del Estado, particularmente en los campos de desarrollo territorial, movilidad y transporte, infraestructura del transporte, estrategias urbanas e interurbanas, entre otros.

 “Producto de este convenio se realizaron tres misiones técnicas cuyo objetivo consistió en identificar las problemáticas de mayor recurrencia que afectan la seguridad vial de las infraestructuras en aglomeración urbana y medios inter- urbanos. Esta misión se desarrolló en conjunto con técnicos de la ANSV, de los administradores viales de la red INVIAS, funcionarios de la ANI, representantes de las vías concesionadas, de las autoridades públicas locales y de técnicos miembros de las empresas del Comité Empresarial del Seguridad Vial.

Se recorrieron 1.600 kilómetros de vías en los departamentos de Antioquia, Valle del Cauca, Nariño y Cauca donde se realizaron estudios de caso en tramos y puntos de alta criticidad lo cuales se consignan en el siguiente documento.

ALTO TRÁFICO EN

RED INADECUADA

En términos globales, lo que observamos nos llevó a la conclusión de que los bajos niveles de tráfico vehicular actual, si bien es cierto que se está dando un fuerte aumento al respecto, permiten que un gran número de maniobras potencialmente arriesgadas terminen bien.

De todas maneras, la siniestralidad actual muestra ya, en muchos sitios, la existencia de dificultades que con el crecimiento previsible del tráfico, llevarán a un aumento del volumen de conflictos. El aumento de la siniestralidad también está relacionado con el muy marcado crecimiento de los motorizados de dos ruedas y con el hecho de que el transporte de mercancías se realiza en vehículos pesados.

El aumento previsible del tráfico vehicular implica que habrá que actuar con la mayor prontitud, teniendo en cuenta, desde ya, la evolución esperada. Después de la Segunda Guerra Mundial, todos los países europeos presenciaron un importante aumento de la motorización y del tráfico motorizado, en una red que no había sido concebida para semejante crecimiento.

Pasó un buen tiempo antes de que la población y los encargados de la toma de decisiones adquirieran conciencia del fenómeno. Por ejemplo, en Francia, que en 1973 tenía una población de 50 millones de habitantes, se alcanzó un pico de 18.000 desenlaces fatales, muertes ocurridas en el término de 30 días después de los eventos en las carreteras, antes de que se adoptara una política decidida. La muerte de la esposa del primer ministro fue el electrochoque que marcó el punto de partida de una política que, en cada etapa, generó un primer período de rechazo por parte de la población pero que, a la luz de los resultados indiscutibles, terminó siendo aceptada y condujo a una fuerte evolución de la norma social.

LA VISIÓN CERO Y SUS PRINCIPIOS

Colombia adoptó el concepto de Visión cero, del cual uno de los principios fundamentales tiene fuertes consecuencias en términos de cuáles son los límites de velocidad aceptables en la red vial. De hecho, el cuerpo humano tiene una capacidad limitada para resistir las desaceleraciones y los choques.

Nuestro cuerpo ha sido concebido para caminar y correr, y no está adaptado para velocidades superiores a 30 km/h, límite por encima del cual los impactos resultan destructores. Cuando un impacto ocurre a 50 km/h en lugar de a 30 km/h, el riesgo de muerte para un peatón, un ciclista o un motociclista se multiplica por seis. De ahí que al haber importante presencia de peatones se opta por fijar las velocidades límites máximas en 30 km (informe FIT/OCDE del 29 de marzo de 2018) o por realizar un manejo separado de los desplazamientos de peatones y ciclistas (semáforos para atravesar las vías, resaltos, pasos peatonales con reductores de velocidad, senderos, etc.).

‘‘Recomendamos la adopción de un marco para establecer límites de velocidad máxima acordes con el principio de visión cero, tomando como base las consecuencias del principio de vulnerabilidad del cuerpo humano, de conformidad con las recomendaciones FIT/OCDE, a saber: 50 km/h en zonas urbanas; 30 km/h cuando hay alta presencia de peatones o ciclistas Y 70 km/h en las zonas interurbanas sin barrera central’’.

RECOMENDACIONES

Ante el aumento previsible del tráfico es clave que se actúe sin tardar, teniendo en cuenta, desde ya, la evolución que se espera. ‘‘Después de haber atravesado numerosas zonas urbanas y recorrido 1.000 km de carretera, llegamos a una serie de pistas de mejoramiento que hemos propuesto en este documento. De manera más global, a pesar de las posibles oposiciones, se requiere una política decidida que haga evolucionar todos los pilares de la visión cero que ya fue adoptada por Colombia.

La principal recomendación en relación con las infraestructuras tiene que ver con la necesidad de hacer que las normas y guías colombianas evolucionen, de manera que la seguridad vial sea la mayor prioridad, por encima del enfoque de fluidez, teniendo más en cuenta a los peatones y revisando la doctrina de la velocidad.

Con el fin de superar cualquier temor en cuanto a la transferencia de experticia externa al contexto colombiano, se recomienda que se realicen proyectos piloto. Con este marco jurídico junto con la debida evaluación, será más fácil llegar a un consenso entre los profesionales para hacer evolucionar la doctrina de acondicionamiento de las infraestructuras. Sin embargo, algunas normas o recomendaciones ya han sido debidamente comprobadas en otros países y no necesitan pasar por proyectos pilotos, habida cuenta de su uso que ya está desarrollado y de los aportes que ya se encuentran debidamente documentados’’.

PARA NUNCA OLVIDAR

A continuación ciertos tips que aportan a la seguridad y protección en las vías:

*Uso del cinturón de seguridad: El uso de éste es de carácter obligatorio en la mayoría de países en todo el mundo. No sólo por mandato legal, sino también por sentido común, puesto que el cinturón de seguridad es quizá el elemento de protección y prevención de lesiones más importante dentro del vehículo. Siendo tan importante ¿Sabe usted con certeza la manera apropiada de utilizar el cinturón de seguridad?

En casos de accidentes, su uso adecuado literalmente marca la diferencia entre la vida y la muerte, por ello a continuación Seguros sin Barreras le brindará 5 recomendaciones útiles para que pueda viajar tranquilo y seguro haciendo un uso adecuado del cinturón de seguridad. ¡Preste mucha atención!

– No existe trayecto corto. Las distancias cortas suelen ser la excusa habitual entre aquellos que olvidan utilizar el cinturón de seguridad. Por ende, su uso debe ser estrictamente obligatorio sin importar la distancia del recorrido. Sencillamente no se debe encender el vehículo sin antes haberse abrochado el cinturón de seguridad.

– Asegúrese de ajustarlo correctamente. El cinturón debe ir bien ajustado y nunca suelto. Lo suficientemente ajustado como para permitirle comodidad y seguridad frente a posibles colisiones. Para abrocharlo de manera correcta, el cinturón debe pasar por su clavícula, entre el cuello y el hombro, y la parte inferior debe pasar a la altura de la cadera.

– En caso de mujeres embarazadas. Las mujeres en estado de gestación deben tener un cuidado especial al momento de utilizar el cinturón de seguridad. En estos casos la banda inferior del cinturón de seguridad debe pasar necesariamente por debajo del abdomen a la altura de la pelvis, para proteger de manera adecuada al feto. De esta manera se evita lastimar al bebé en formación en caso hubiese un accidente.

– Los niños en los asientos posteriores. Los niños pequeños deben viajar en los asientos traseros del vehículo, y, según la edad de cada uno de ellos, deben utilizar una silla de seguridad en lugar del cinturón. Puede consultar con su pediatra, su especialista en seguros o las autoridades competentes para obtener la información adecuada del tipo de sillas de seguridad correspondientes a la edad de sus hijos.

– Todos deben utilizarlo. La obligatoriedad es para todos. Las personas dentro del vehículo (conductor y pasajeros) deben utilizar el cinturón de seguridad apropiadamente antes de que el auto se ponga en marcha. En caso de llevar mascotas, estas deben estar aseguradas en implementos de seguridad tales como jaulas o arneses.

Ya lo sabe, no hay un viaje seguro si antes no se coloca debidamente el cinturón de seguridad. Y si lo que busca es viajar seguro, ¡entonces no espere más! Comuníquese con uno de nuestros expertos en seguro de autos y averigüe todo lo que Seguros sin Barreras tiene para usted.

CONDUCCIÓN Y ALCOHOL

Más allá de la diversión, es importante conocer cuáles son los efectos que el consumo de alcohol provoca en nuestro organismo, para que podamos tomar las precauciones necesarias:

– Incrementa el riesgo de sufrir un incidente vial y la probabilidad de que éste tenga un desenlace mortal o cause traumatismos graves.

– Produce importantes efectos sobre la visión: la acomodación y la capacidad para seguir objetos con la vista se deterioran, incluso con niveles bajos de alcohol en sangre.

– Genera efectos sobre la coordinación y la atención, y aumenta el tiempo que una persona tarda en decidir qué debe hacer o cuándo actuar.

– Provoca falso estado de euforia, seguridad y confianza en sí mismo: aparece un desprecio por el peligro y una tendencia a transgredir las normas.

– La alcoholemia, que es la cantidad de alcohol por litro de sangre en un individuo, está directamente relacionada con la cantidad y tipo de bebida que se tome. Si bien el límite es de 0,5 g/l, se debe tener en cuenta que concentraciones menores también aumentan el riesgo de posibles incidentes viales.

No sólo los conductores corren peligro de sufrir un incidente si conducen habiendo tomado alcohol; los peatones, como los usuarios más frágiles dentro del espacio público, deben estar en pleno uso de sus facultades físicas y mentales para transitar por la vía sin correr riesgos.

Por eso, si sale y toma, no lleve las llaves del auto con usted, o designen a un conductor responsable para poder volver seguros a casa.

USO DEL CASCO

Es muy importante que tengamos en cuenta que es necesario que esté bien colocado, ya que los golpes en la cabeza son la primera causa de muerte en los incidentes con motos.

Algunas cualidades del casco que puede que no conozca son: Dispersa la fuerza del impacto sobre una superficie más grande, con lo cual hace que no se concentre en áreas particulares de la cabeza; Previene el contacto directo entre el cráneo y el objeto que hace impacto, al actuar como una barrera mecánica entre la cabeza y el objeto.

El material mullido incorporado en el casco absorbe parte del impacto, y en consecuencia, la cabeza se detiene con más lentitud. Esto hace que el cerebro no choque contra el cráneo con tanta fuerza. Es importante protegerse los ojos, por eso deben tener visera. Además de tener un material resistente a los golpes, protege del viento, polvo, barro, agua e insectos.

 

El casco debe ser liviano, de tamaño adecuado, que permita oír y esté fabricado bajo normas permitidas. Tienen fecha de vencimiento por la vida útil de los elementos que lo componen y al sufrir el primer golpe, debe ser reemplazado. No perdamos la cabeza, si viajamos en moto, usemos el casco.

USO DEL CELULAR

La cantidad de accidentes causados por personas que hablan por teléfono mientras conducen, está creciendo en todo el mundo. La atención que demanda la comunicación telefónica, distrae al conductor y la tensión que puede provocar el contenido de la llamada perturba su tarea de conducir, con la consecuente producción de demoras o errores en las acciones. Y esto no se soluciona con un teléfono “manos libres”. La cuestión es tener la “mente libre” de cualquier otra preocupación que no sea la conducción. Por ello, la ley de tránsito prohíbe su uso durante la conducción.

Algunas razones para abstenerse de usar el celular mientras maneja:

– Incompatible. A pesar de que muchos de nosotros pensamos que somos capaces de realizar varias acciones al mismo tiempo, lo cierto es que actividades como conducir nuestro auto y hablar por teléfono son totalmente incompatibles. De hecho, según expertos, el uso del teléfono móvil es un factor que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir siniestros viales.

– Reacción. Mientras se habla por teléfono, aunque sea manos libres, se pierde la capacidad de concentración necesaria para conducir: no se mantiene una velocidad constante, la distancia de seguridad no es suficiente con el vehículo que circula delante y el tiempo de reacción aumenta de medio a dos segundos, dependiendo del conductor.

– Atención. Datos que aportan otros informes apuntan a que “tras minuto y medio de hablar por el móvil (incluso manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar”.

– Peligro. Por otro lado, un estudio realizado por la Institute of Advanced Motorists (una organización sin fines de lucro dedicada a mejorar los estándares de conducción en el Reino Unido) demuestra que responder mensajes de Facebook a través del celular, mientras se conduce un vehículo, es más peligroso que manejar alcoholizado. Según el estudio, usar la red social desde el celular reduce la capacidad de respuesta de los conductores un 37.6%, mientras que enviar un mensaje de texto disminuye la reacción un 34.7%. Mientras tanto, los que usan el sistema de ‘manos libres’ pierden la capacidad de reacción en un 21%.

– Distracción. Las posibilidades de sufrir un siniestro vial se incrementan cuando el conductor realiza alguna actividad que lo distraiga. Esto incluye utilizar el teléfono celular, ya sea para atender o realizar una llamada, mandar un mensaje de texto e, incluso, utilizar el “manos libres”. Uno de los principales riesgos es el hecho de dirigir la atención a la charla que se mantiene por teléfono. Por eso, el sistema de manos libres tampoco es una opción segura.