Ciudad

‘Turba’ de carperos y vendedores por poco matan a un soldado

El turista agredido es un soldado del batallón La Popa de Valledupar que vino a descansar en Santa Marta.

La intolerancia por parte de algunos vendedores ambulantes autorizados, entre ellos carperos, vendedores de cervezas y quienes alquilan bicicletas marinas, es reiterada al agredir a los turistas que se resisten a ser tumbados por los exagerados precios que cobran.

 

Una turba de desadaptados prestadores de servicios turísticos por poco matan a un soldado del Ejército ayer en las playas de El Rodadero, luego que este se negara a pagar una exorbitante cuenta por el arriendo de una bicicleta marina.

´El bañista fue agredido a golpes y debió refugiarse en el interior de un hotel o de lo contrario lo matan´, dijo Iván Calderón, gerente de la Promotora Turística

De otro lado, las autoridades dijeron que no es la primera vez que grupos de carperos, vendedores ambulantes, y arrendatarios de bicicletas marinas al igual que los vendedores de jugos y comidas, golpean y agreden a los bañistas que le reclaman por los altos precios que les cobran.

El repudio es total a las agresiones de que fue víctima el turista en el balneario de El Rodadero expresaron los distintos gremios de Santa Marta que además pidieron a las autoridades unas sanciones ejemplares a los infractores.

La situación se registró ayer en horas de la mañana cuando un visitante que llegó a disfrutar del mar de El Rodadero decidió alquilar una bicicleta marina por espacio de media hora pero regresó antes a la playa y al momento de pagar se asombró por el excesivo precio que le cobraban por el servicio.

Ante el reclamo respetuoso que hizo el turista que es un soldado del batallón La Popa de Valledupar, éste fue increpado de palabras y agredido brutalmente hasta el punto que debió salir corriendo porque le cayeron en gavilla algunos vendedores de bebidas y carperos. El desesperado turista corrió por casi todo el malecón mientras una turba lo perseguía hasta que ingresó al Hotel El Rodadero en donde recibió la protección de los empleados de ese establecimiento hotelero.   

La Asociación Hotelera de Colombia (Cotelco) capítulo Magdalena a través de su presidente ejecutivo Omar García Silva, rechazó ese acto de intolerancia e irrespeto hacia los visitantes a Santa Marta y al mismo tiempo hizo un llamado a las autoridades para que se tengan unas sanciones ejemplarizantes contra las personas que agredieron al turista.

 ‘‘Es urgente hacer un pare a lo que está pasando, esto debe tener unas drásticas sanciones y es evidente que no todo el mundo puede estar en el turismo. No es justo que algunas personas y gremios hagamos unos esfuerzos muy grandes para promover el destino y otros quieran solucionar con violencia y agresiones físicas’’, recalcó García.

Fue categórico al manifestar que deberían decomisarse todas las armas blancas y que así algunos digan que los cuchillos son para las frutas o comidas, deben quedar prohibidas en los espacios turísticos.

A su turno, Elías George González, director del Fondo de Promoción Turística de Santa Marta, también repudió el bochornoso acto protagonizado por algunos desadaptados que golpearon a un turista demostrando así el grado de intolerancia.

‘‘Siempre he manifestado que El Rodadero está en una decadencia progresiva y que la ausencia de la autoridad ha permitido que se vaya entronizando la baja calidad del recurso humano. Los primeros afectados son los propios prestadores de servicios turísticos que han olvidado el tesoro que usufructúan y les da para el sustento de ellos y sus familias’’, indicó.

Expresó además que mientras no haya presencia permanente de las autoridades tanto policiales como civiles en el balneario, reinará la anarquía en todas las actividades porque se desbordan los niveles de respeto, de buen comportamiento y de sana convivencia. Como gremio no avalamos el desorden que deprecia la calidad turística y solicitamos que se sancione sin contemplaciones a los infractores.

 

SE REFUGIÓ EN UN HOTEL

El turista quien es soldado del batallón La Popa de Valledupar, estaba disfrutando de las playas de la ciudad y fue víctima de la intolerancia de algunos vendedores ambulantes autorizados entre ellos carperos, vendedores de bebidas y de bicicletas marinas, que lo agredieron.

Le cobraron un valor mayor al tiempo de lo usado en la bicicleta marina, el usuario reclamó y fue agredido físicamente por uno de los bicicleteros armándose una trifulca con el turista. El soldado se defiende y le caen varios, él sale en fuga y es perseguido por la turba cómplice, siendo agredido con piedras, palo y puñal. Si no se refugia en un hotel del sector, su vida hubiese corrido peligro.

En un caso anterior otro turista fue agredido por resistirse a pagar una cuenta exagerada de cervezas en la playa. El carpero lo agredió con una varilla, de nuevo sonaron la alarma y se le vino una turba de vendedores agrediéndolo con piedras y palos. También en otra ocasión persiguieron a un joven, acusándolo de haber robado. El hermano buscó a la Policía y denunció el atropello presentando al hermano herido.

Todos estos actos vandálicos dañan la poca imagen del balneario y se suman a la cantidad de problemas transversales que origina la gran informalidad y falta de control en las playas.

 

FUNDACIÓN DE GUÍAS

La Fundación de Guías Turísticos de Colombia (Fgtc), a través de su presidente Darío Mosquera también lamenta los atropellos y actos de intolerancia que sufren algunos turistas en el balneario turístico de El Rodadero.

‘‘Estos actos bochornosos empañan la buena imagen del sector. Rechazamos esta barbarie en contra de nuestros turistas nacionales que son atropellados por personas inescrupulosas del sector. Esperamos un mayor control por partes de las autoridades competentes de la ciudad’’, anotó.