Columnistas

Las prevalencia del derecho

Cuando el ser humano salió de las cavernas, donde imperaba la ley del más fuerte y se organizó en comunidades, empezó a nacer el derecho como fuente de la convivencia pacífica y garantía del desarrollo de la sociedad, pasaron muchos años y siglos para que el derecho fuera reconocido por todos como la guía que nos impone patrones de conducta social, que todos debemos respetar para que los demás nos respeten como seres humanos.

Esto le costó a la humanidad muchas guerras y conflictos, que al fin y al cabo, llevaron a la comunidad internacional, después de los horrores  de la Segunda Guerra Mundial a crear la Organización de las Naciones Unidas, con el objeto de solucionar los problemas sociales, mediante el dialogo y no por medio del uso de las armas.

 

Lo anterior llevó a la Declaración de los Derechos Humanos, que garantizan el respeto a la dignidad del ser humano sin distingo de ninguna clase y a la proclamación del Derecho Internacional Humanitario, que protege de la guerra a los civiles que no intervienen en ella.

Así se convirtió la ONU en el organismo internacional más importante del mundo, era el árbitro de los conflictos, se crearon cuerpos  dentro de la organización capaces de atender problemas de toda índole, en materias de salud, educación, trabajo y sobre todo velaba por el cumplimiento del respeto a los Derechos Humanos.

Esta organización se ha politizado y burocratizado, el Consejo de Seguridad, donde tienen asiento las potencias mundiales, gira alrededor de los diferentes intereses de las naciones que lo componen, los defensores de lo D.H.  se pasen por el mundo devengando salarios importantes y tratando de sentar doctrinas de acuerdo a sus tendencia políticas y pregonando lo que hoy han dado por llamar la sociedad progresista, donde todo debe ser permitido aún pasando por encima de las leyes que garantizan la convivencia.

Producto de esto, en nuestro país,  las protestas sociales minoritarias, se quieren imponen sobre las decisiones mayoritarias de los electores, ejemplo el plebiscito y la consulta anticorrupción o el reclamo permanente de derechos que las minoría pretender imponer, por el solo hecho de serlo, queriendo tener más derechos que los demás, aun pasando por encima de la constitución y la ley.

Yo creo en el Derecho y no en el abuso del Derecho, el primero nos garantiza la convivencia pacífica, el segundo conlleva a privilegios que causan divisiones dentro de la sociedad, que atentan contra la misma concordia social.

Yo creo en el reconocimiento en base al esfuerzo personal en educación, trabajo y emprendimiento y no por el hecho de pertenecer a una comunidad u a otra, sea cual sea. La sociedad nos debe brindar por medio de la equidad, la oportunidad a  todos de disfrutar de  la vida en común, sin privilegios de ninguna naturaleza  y respetando la Constitución, la ley, las costumbres y la opinión de los demás, sin pretender imponerse por una mera condición personal o por créese o hacerse el perseguido o la victima de la sociedad.

Hoy vemos a grupos de personas, tratando de imponer su criterio por encima de las decisiones de los jueces, mediante manifestaciones en las puertas de los juzgados o las cortes, Esto es intolerable ante el imperio de la ley.

¿Sabes qué? Sin constitución, sin ley y sin el respeto a ellas, las sociedades son inviables, lo mismo que sin justicia.

*Catedrático universitario