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Gabo, el actor extra en el cine

Una de las principales pasiones de Gabriel García Márquez era escribir guiones para cine, además de haber sido partícipe como actor en algunas cintas cinematográficas.

 

POR:
GONZÁLO RESTREPO SÁNCHEZ

De todos es sabido que Gabriel García Márquez era un apasionado por el cine y la música. En el primer tema, no solo aportó sus ideas al guión de cine, sino que tuvo la oportunidad de participar como extra en algunas cintas de ficción y sin contar los documentales en los que aparece como él mismo (“Enredando sombras”, 1998).

En la primera película fue ‘En este pueblo no hay ladrones’ (Alberto Isaac, 1964). Película mexicana (galardonada) y de sobria dirección, sin retórica y con escasos primeros planos. El guión es de Alberto Isaac (1923-1998) y Emilio García Riera (1931-2002). Con base en el argumento del cuento homónimo de Gabriel García Márquez, donde un joven zángano (caracterizado por Julián Pastor) roba unas bolas de billar y después no sabe qué hacer con ellas; el tono de la película y según la historia de cine mexicano: Modesto, sin pretensiones y con buenos toques de humor (García Riera, 1988). Actuaron en la película: el propio García Márquez como el hombre que recibe las entradas a una función de cine, Carlos Monsiváis, Juan Rulfo (jugador de dominó), Alfonso Arau (Como agua para chocolate, 1992), el mismo García Riera, Ripstein y Luis Buñuel en el papel de cura entre muchos otros.

En la segunda película, pero un poco más difícil de identificar, es “Tiempo de morir”, del mexicano Arturo Ripstein. «Hay una escena en la que García Márquez aparece de extra, a mitad de la calle donde avanza Juan Sáyago con su silla de montar, pero no se le distingue. No, no se distingue, pero es García Márquez —insiste Ripstein—» (García Riera, 1988, p.30).

La tercera cinta es “María de mi corazón”, su director, el cineasta Jaime Humberto Hermosillo relata los amores entre una maga y un ladrón —María Rojo y Héctor Bonilla—. García Riera (1998) pondera el buen resultado, en el abrupto cambio de tono de la comedia popular a la tragedia, cuando la heroína es tomada por loca en un manicomio. Esta producción del año 1978 según otros historiadores, está entre las cien mejores películas del cine mexicano. El guión co-escrito por el director y García Márquez —tiene su breve aparición en la cinta— y partiendo de una historia del colombiano, fue exhibida en cineclubes y salas no comerciales.

¡Bueno! Todo esto puede resultar sorpresa para algunos lectores, pero no, y hay muchas otras cosas en el terreno del cine que se desconocen de Gabo. Pero la noticia está en que la Universidad del Magdalena con la aquiescencia de Rectoría y Vicerrectoría Académica, se va a reeditar (junto a dos libros más) el texto Gabriel García Márquez y el cine ¿una buena amistad? (cuya primera edición fue en el 2001).

Un libro pues que responde el interrogante del título, y que estoy seguro propondrá a los nuevos lectores, un mundo abierto a sus obsesiones y fascinaciones, no solo por el cine sino también en otros aspectos alrededor de ello. Ya lo dijo Gabo:

“Mi relación con el cine es como la de un matrimonio mal avenido, que no podemos vivir juntos pero tampoco separados”.