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Adaptación climática, cultivo orgánico y competir mejor: retos de bananeros

Rudy Amador, Director regional de agricultura sostenible de Dole, junto a otros expertos Edwin Sampayo, Jefe de Proyectos de C.I. Técnicas Baltime de Colombia; Diego Arévalo Uribe, Indira Reyes y Fernando González. /LUIS PARRA.

 

El evento que se cumplió en el Teatro Pepe Vives Campo de Cajamag congregó a expertos en la producción bananera quienes compartieron sus experiencias exitosas.

 

 

Con éxito finalizó ayer en Santa Marta el tercer Foro Bananero organizado por la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama) en donde se expusieron los desafíos y retos de la industria en una economía globalizada.

Los productores de la fruta coincidieron en varios aspectos entre ellos en la urgencia de adaptarse a los aspectos climáticos que son cada vez más cambiantes y exigen ser previsivos, así mismo seguir aumentando las hectáreas con cultivos orgánicos para responder a los mercados mundiales y competir mejor.

Según Anuar Escaf, director ejecutivo de Asbama, el Foro fue muy provechoso porque también se abordaron las enfermedades que atacan al cultivo de banano entre ellas la sigatoka negra que es endémica y requiere una atención permanente para no bajar la guardia sobretodo en épocas de gran humedad como la vigente.

Se refirió también que a nivel internacional se está presentando otra enfermedad que es fusarium RT4 que es realmente devastadora y lo más grave es que aún no existe una cura. ‘‘Esa enfermedad es causada por un hongo que habita en el suelo y afecta plantas de la familia de las musáceas como el plátano y el banano. Ese hongo tiene varias razas siendo la 4 la más grave ya que puede permanecer hasta por 40 años, afortunadamente no existe ni ha entrada en América por lo tanto todas las actuaciones están siendo dirigidas a la sensibilización del productor sobre la prevención que debe haber en sus labores agronómicas’’, recalcó.

En el Foro que se cumplió durante los días 29 y 30 de noviembre en el Teatro Pepe Vives Campo de Cajamag participaron expertos de la industria bananera, quienes compartieron sus experiencias exitosas en las empresas que representan. Uno de ellos es Rudy Amador, Director regional de agricultura sostenible de Dole Tropical, quien precisó que la apuesta ha sido aprender e implementar técnicas orgánicas para que el producto sea más limpio y sostenible.

‘‘El crecimiento de la oferta orgánica en América Latina viene en aumento durante los últimos cinco años lo que pareciera ser un mensaje positivo aunque en las estadísticas no se muestren los márgenes decrecientes. Lo que está sucediendo en los mercados es que los supermercados grandes tradicionales tanto en Europa como de los Estados Unidos están comprando orgánicos y antes los compradores eran los supermercados más pequeños o tiendas especializadas que pagaban más y exigían menos en cuanto a calidad’’, comentó.
Fue categórico al manifestar que el mercado orgánico es tan volátil que exige mucha atención de allí la importancia de conocer los riesgos que enfrenta entre ellos los pocos insumos que pueden usarse.

 

Anuar Escaf, director ejecutivo de Asbama, junto a Manuel Julián Dávila, presidente del Grupo Daabon, durante el Foro Bananero que finalizó ayer en el Teatro Pepe Vives Campo de Cajamag. /LUIS PARRA.

 

AGRICULTURA ORGÁNICA: UNA OPORTUNIDAD

Por su parte Manuel Julián Dávila Abondano, presidente del Grupo Daabon, dijo que la agricultura orgánica es una oportunidad en la región que debe ser aprovechada aunque sugiere tener siempre en cuenta el suelo. ‘‘Sin duda es un mercado que ha crecido porque la gente busca productos más libres de químicos, la gente quiere que el medio ambiente se cuide, la gente quiere que las empresas sean socialmente responsables y eso lo recoge el banano orgánico. Creo que entre más banano orgánico se pueda desarrollar en nuestra región va a convenir a todos, las poblaciones, los propietarios, los ingresos y al conocimiento agrícola del banano’’, anotó.

El directivo empresarial precisó que según los datos existen aproximadamente 1.700 hectáreas de banano orgánico que están distribuidas en La Guajira, el norte del Magdalena y empezando apenas en el sur de la Zona Bananera.

Fue enfático al reconocer que la agroindustria del Magdalena requiere seguir afianzando su actividad apoyada en el conocimiento de los buenos agricultores que ejerzan las mejores prácticas agrícolas. ‘‘Ojalá existieran unas políticas de Estado más definidas y más claras hacia el campo Colombiano en términos de cómo subsidiar la fertilización de los campos, cómo los campesinos pueden mejorar sus productividades de una forma eficaz y eficiente. Hay un tema de agua bien importante que debe resolverse con los distritos de riego porque todavía estamos muy rezagados trabajando con los que fueron creados hace 100 años por la compañía frutera de Sevilla lo que es Chiquita. Requerimos evolucionar y adoptar políticas de largo plazo que permitan invertir y aprovechar las zonas cultivables del Magdalena que son muchas y no se aprovechan por falta de infraestructura adecuada en lo que respecta a los caminos sino también en cuanto a riegos y drenajes’’, conceptuó Dávila.


Productores y profesionales de la agronomía asistieron al Foro Bananero que organizó por Asbama para conocer los retos y desafíos que enfrenta la agroindustria del Magdalena y La Guajira. /LUIS PARRA

 

SUELOS SALINOS: UNA AMENAZA

Por su parte Fabián Fonseca, Jefe técnico de investigaciones y desarrollo de Técnicas Baltime de Colombia S.A., quien fue el moderador del panel ‘Degradación de suelos por salinidad: Impacto en la producción bananera’, asegura que es muy importante establecer programas de manejo que garanticen la sostenibilidad del cultivo y productividad en el mediano y largo plazo.

Asegura que los excesos de un riego mal manejado aumentan los niveles de sales que afectan directamente la productividad del cultivo ya que la salinización es el problema más importante en la agricultura mundial. ‘‘Diariamente se pierden en el mundo el equivalente a 10 canchas de fútbol en las zonas agrícolas por efecto de la salinización, lo que queremos con estos espacios de discusión es sensibilizar e evitar que los procesos de degradación de suelos nos afecten en el Magdalena para poder seguir teniendo banano para los próximos años en la zona’’, puntualizó.

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