Ciudad

Tradición de velitas ‘enciende’ el rebusque en Santa Marta

La venta de faroles en distintos puntos de la ciudad se constituye en una oportunidad de rebusque para varias familias en Santa Marta. /MONTINER ALVIS

 

Diciembre es la época del año más dinámica ya que circula el dinero en las calles, es un tiempo especial que facilita la venta de todo tipo de mercancías generando ingresos.

 

 

 

Muchas familias residentes en esta ciudad encuentran en el mes de diciembre la oportunidad para incursionar en cualquier tipo de negocio y vender mercancías que generen ingresos legalmente, por eso la tradición de encender velitas activó el rebusque.

En varios puntos estratégicos de la Avenida Campo Serrano, en los alrededores del Mercado Público y en áreas contiguas a zonas comerciales algunas personas instalaron sus ‘negocios ambulantes’ para expender faroles coloridos y velitas cuya demanda continuará hasta esta noche.

 

Desde ayer los samarios compraban las velitas y faroles para conmemorar en familia la primera fiesta tradicional del mes de Diciembre. /MONTINER ALVIS.

 

En un recorrido que hizo HOY DIARIO DEL MAGDALENA por el Centro Histórico de Santa Marta se pudo constatar la comercialización de faroles desde $1.500 la unidad, mientras que los paquetes de velas se vendían desde $2.500 dependiendo del tamaño. En la mañana de ayer los vendedores ofrecían un descuento especial por la compra de seis unidades de faroles por solo $8.000 y según el comentario generalizado era que se aumentaría el costo para quienes dejaran ‘todo para última hora’.

Es por ello que las personas que profesan la fe católica y que siguen la tradición de celebrar la primera fiesta del mes de Diciembre deberán adquirir las velas y faroles bien temprano para aprovechar la existencia y los precios justos.

 

Cerca al mercado público se instalaron algunas ventas ambulantes ofreciendo velitas y faroles multicolores para iluminar la madrugada del 8. /MONTINER ALVIS.

 

Según Jorge Luis Castro Falques, quien lleva más de diez años ejerciendo la actividad comercial muy cerca al Mercado Público, la comercialización de faroles se constituye en una oportunidad para ganarse un dinero que le permita levantarse de nuevo ya que relató con tristeza la impotencia que le asistió cuando las autoridades encargadas del espacio público le decomisaron su carretilla con frutas.

‘‘Lo que más me anima son mis hijos y por ellos es que salgo a camellar todos los días. Hoy salí con estos faroles a rebuscarme y reunir lo necesario para comprarle la ropita a los pelaos y también la comida. Yo vengo de Ciénaga, siempre me he dedicado a la venta de frutas pero este año me he sentido como si fuera un delincuente acosado por las autoridades del espacio público’’, dijo Castro.

Asegura que nunca olvida el día en que le arrebataron su plante y que lo desmotivó por varios días aunque hoy continúa hacia adelante en su lucha por la sobrevivencia al no contar con un empleo formal.

 

En la calle 12 entre Avenida del Ferrocarril y la Avenida Campo Serrano (carrera quinta) la comercialización de las velitas está en su furor en varios puestos.

 

Según Castro, el mes de diciembre propicia una gran bendición al comercio porque es la época del año más dinámica ya que circula el dinero en las calles, es un tiempo especial que facilita la venta de todo tipo de mercancías y genera ganancias.

‘‘La recomendación para las personas que siguen la tradición de las velitas es que la compren bien temprano junto a sus faroles que dan alegría y colorido en las casas. Recuerden que hace tres años se agotaron las velas y esa situación encareció el producto. Estos faroles que ofrezco a $1.500 cada uno los traen desde Barranquilla donde los elaboran de manera artesanal’’, concluyó.

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