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Como fracasar en la vida

 

Visito a un buen amigo argentino, exitoso, lleno de buena energía y hablamos de la crisis de mitad de vida. Él lleno de sabiduría me dice que el hombre adulto cae en una fuerte depresión por 4 principales razones, 1. Muerte de la madre 2. Una enfermedad seria 3. Divorcio y 4. Problemas financieros o de negocios. Quede atónito con su apreciación…me habían ocurrido las cuatro razones.

Desde entonces me vino la idea a la mente de escribir un libro que relate de “Como fracasar en la vida”. Y es que soy un lector empedernido y la gran mayoría de libros de autoayuda están dedicados a describir como se obtiene éxito en la vida, pero muy pocos hablan de cómo evitar el fracaso, y muchos menos, de cuáles son las causas más comunes de caer en desgracia.

Y es que es mucho más común fallar que acertar. Es más, en la práctica se hace necesario aprender de las partidas que perdemos para empezar a ganar. Cuantos cantantes quieren ser Andrea Bocelli o Shakira ? Cuantos lo estarán intentando en este momento? Cuantos lo lograrán ?  Solo uno puede ser el ganador en una carrera de maratón.  Rigoberto Urán quedo de segundo en el Tour de Francia pero en los próximos años el mundo solo recordara a Froome como el ganador del año 2017.

En el mundo Occidental identificamos el éxito con el dinero. Subvaloramos la armonía en el hogar y la familia, la buena salud mental, física y emocional, la espiritualidad  (con o sin religión) las buenas relaciones, la distracción y la vida profesional. En uno de mis libros favoritos (Outliers = Fueras de serie) dedica cada capítulo a como se forman las personas sobresalientes en cada una de estas áreas de la vida. Y hace mucho énfasis en lo necesario que se hace la práctica (10.000 horas para convertirse en experto) el momento y el lugar donde estemos y sobre todo el apoyo y la guía de padres y tutores.

La gran mayoría de nuestros fracasos comienzan por el tipo de personalidad que tenemos. Nuestras debilidades cuando se encuentran con medios adversos son el caldo de cultivo para resultar perdedores. Se hace vital entonces el autoconocimiento sobre el cual recomiendo primero leer un buen libro sobre El eneagrama,  hacer un test de personalidad y poder estudiar nuestras tendencias e inclinaciones especialmente en momentos de crisis. Aún así, saber de nosotros mismos no nos hace inmunes a fallar. De hecho es muy humano saber lo que está mal y lo que está bien de nosotros mismos y aun así persistir en la misma manera errónea de actuar.

Tener un plan de vida es necesario, poder tener metas alcanzables, conservar hábitos coherentes con nuestros objetivos, que nos lleven cada día a estar más cerca de ellos. No se puede perder de vista pensar en que lo más básico y más sencillo por lo que debemos propender, esto es “ser felices”. Tarea muy difícil de conseguir en un mundo cada vez más complejo y acelerado.

José Mujica expresidente Uruguayo con una filosofía acertada hacia la vida habla de la carrera loca que padecemos por adquirir cosas que creemos nos darán felicidad.

Compramos cosas a cambio de tiempo sin darnos cuenta que el buen empleo de nuestro tiempo es lo que nos puede hacer felices. La vida es tiempo y no hay que pensar en un día más sino en un día menos. Que harás con el tiempo que te sobra?. Somos felices y lo que pasa es que no nos damos cuenta. Yo era feliz cuando mi madre vivía,  yo era feliz cuando tenía poco y lo poco que tenía lo compartía con mis amigos, yo era feliz cuando tenía buena salud y no veía el mundo con tristeza ni con temor y yo era muy feliz en mi hogar junto a mi esposa y junto a mis hijas.

Hoy pretendo lamentarme por lo que antes tenía y ahora no tengo, pero reconozco que debo estar agradecido por lo que se me dio y por lo que creo que es muy poco en estos momentos. Quien gana la medalla de plata casi siempre es más desdichado que aquel que gana la de bronce. El que ocupo el segundo puesto lamenta no haber hecho un esfuerzo extra para resultar vencedor mientras que quien gana la de bronce está satisfecho por haber logrado – a diferencia de los demás – estar en el podio. Esto demuestra que los infelices somos envidiosos, y que a veces pretendemos ser felices por tener los que otros envidian. No nos damos cuenta que la vida es un sueño y la forma como la interpretamos es lo que nos hace triunfadores o perdedores.

 

 

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