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Votar bien, la gran consigna

 

Se encuentran las elecciones a la vuelta de la esquina, esto es, a pocos días de surtirse una nueva justa eleccionaria, lo que impone a los ciudadanos decidir por sí mismos con un voto que sea útil para los intereses superiores de la sociedad, que no en detrimento de la misma como cansados estamos que suceda, más cuando sabemos que una serie de votantes suelen, sin importarles la suerte de los demás, optar por vender su conciencia, concentrar sus preferencias en aquellos a quienes ven mayor capacidad económica, todo lo cual sin pensamiento reflexivo, propio ni crítico, y, muchas veces sin pensar, sólo por razones viscerales, por “carisma” o por las mentiras que dicen, cuentan y se aceptan como verdades, lo que lleva a decisiones erradas y por ende inconvenientes.

Requerimos de un voto realmente útil, positivo para los intereses colectivos, un voto que elija a quienes verdaderamente bien puedan servirnos desde las curules a ocupar, en las que hagan gestión, esa acción de gestionar como expresión de interés capaz de influir en una situación dada, de administrar las actividades y funciones que les competen, de establecer objetivos y medios para realizar lo propuesto, de precisar aspectos organizacionales, de elaborar estrategias de desarrollo.

Que sirva nuestro voto para no equivocar más los destinos mejores que merecemos. Se trata de encontrar las diferencias de fondo entre los aspirantes (muchos de los cuales sin ninguna razón de ser). Candidatos que una vez elegidos solucionen y beneficien con su hacer legislativo las demandas poblacionales, que busquen los procedimientos mejores, que sepan donde llegar a solicitar las herramientas e instrumentos que den esas respuestas. Que indiquemos con nuestro voto estar cada día y cada vez más, dispuestos a no abdicar en provecho de la colectividad. Es apoyar candidatos de primera condición, mostrados y demostrados, probados y comprobados en su formación, preparación y ejecutorias tanto en lo privado como en lo público.

Démosle a nuestro voto un mejor uso, óptimo. Demostremos que existimos. Sufraguemos por un aspirante que sepamos no va a traicionar la confianza que en el depositemos. Un candidato que sepamos trabajara con toda seguridad en la procura de horizontes mejores para la comunidad. No votemos nuestro voto, no desperdiciemos futuro. Adentrémonos en las diferencias, escojamos lo favorable. Seamos asertivos. Hagamos que sea nuestro voto algo concluyente en interés y al servicio de las gentes de Santa Marta, el Magdalena, Región Caribe y país. Hagamos que nuestro voto nos haga amplios ganadores a todos los colombianos. saramara7@gmail.com

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