Regional

El ‘Programa Talento Magdalena’ es agente transformado de vidas

Eliana Correa Rodríguez, hija de doña Lucila y criada en el seno de una familia humilde en la que no hay registro de un profesional, siempre soñó con ingresar a una universidad de alta calidad.

 

La Universidad del Magdalena, por su carácter de universidad pública departamental y ante la imposibilidad financiera de construir y mantener sedes en municipios del departamento, requiere desarrollar estrategias que permitan elevar la presencia de estudiantes del Magdalena en la Institución. Es así como nace el Programa Talento Magdalena.

Después de un proceso de inscripción, selección y orientación, los 238 jóvenes beneficiarios iniciaron formalmente su vida universitaria el pasado 23 de enero; en esa etapa los nuevos integrantes de la comunidad estudiantil hicieron parte de una intensiva inducción de ocho horas diarias durante una semana para familiarizarse con los contenidos básicos de diferentes competencias académicas.

Este programa ha llegado a las l55 instituciones oficiales de educación de los municipios del Magdalena no certificados en educación para ofrecer un futuro esperanzador, no solo para aquellos jóvenes que por su excelencia académica se han hecho acreedores de las bondades que brinda el Programa, sino que esta esperanza de un porvenir mejor se extiende a sus padres, hermanos(as), futuros hijos e incluso contagia a toda la comunidad de los municipios representados en estos jóvenes, ya que, al acceder a la educación superior, su perspectiva del mundo y lo que éste tiene para ofrecer a cada uno de ellos, se amplía considerablemente.

Una de las historias más conmovedoras que encontramos es la de Lucila Rodríguez Barros, una madre cabeza de hogar, cuya hija, Eliana Correa Rodríguez, ingresó al Programa de Psicología adscrito a la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Magdalena por medio de Talento Magdalena.

Rodríguez Barros proviene del pequeño municipio de Zapayán, cuya extensión es de apenas 353km2, a sus 55 años de edad es una mujer, como tantas en nuestro país; esforzada, valiente, trabajadora, apasionada y capaz. Cuando finalizó 5° de primaria les informó a sus padres que no seguiría estudiando, en cambio deseaba trabajar para ayudar con los gastos de la casa y poder aportar a la alimentación y el sustento de sus hermanos.

En un municipio en el que la pesca, la ganadería y la agricultura representan el 75% de la economía, y solo el 15% es producido por técnicos o profesionales, es casi una fantasía aspirar a más. Sin embargo, Eliana Correa Rodríguez, hija de doña Lucila y criada en el seno de una familia humilde en la que no hay registro de un profesional, siempre soñó con ingresar a una universidad de alta calidad.

Es así como encontró que solo a través del esfuerzo y la dedicación, podría hacer su sueño realidad. Y así sucedió, gracias a su excelente desempeño en el Examen Saber 11, obtuvo el mejor puntaje (310) no solo del Colegio Departamental Bachillerato de Punta de Piedras donde cursó sus estudios de educación media, sino del municipio de Zapayán.

La joven, con el rostro inundado de lágrimas, dedicó unas palabras a su madre que lo ha dado todo porque ella pueda acceder a una mejor calidad de vida: “Es una guerrera, nunca se ha rendido a pesar de todo, yo quiero agradecerle sus esfuerzos al cumplir las expectativas que tiene de mí y sé que lo voy a lograr en esta Universidad”, afirmó la joven.

Por su parte, Lucila Rodríguez, aseveró que jamás pensó si quiera pisar una universidad. Nunca había disfrutado una visita a ‘la bahía más linda de América’ y mucho menos había vivido la experiencia de transportarse de un lado a otro a través de una escalera eléctrica o un ascensor, acciones sencillas que para los samarios son casi diarias, pero para una residente de un municipio en donde los Centros Comerciales son inexistentes, es un choque cultural que ella ha descrito como “impresionante”.

Sin embargo, gracias a la oportunidad a la que su hija ha accedido, hoy vive estas experiencias y eso la llena de orgullo y le permite vislumbrar aquello que antes era un sueño y hoy es una posibilidad real.

“Quiero que mi hija salga adelante, que esta oportunidad que Dios le dio no la tire al suelo, mi meta es que ella sea un profesional y no que se quede estancada como lo hice yo, que trabaje y que ayude a todos, y los insto a que no dejen caer el proyecto, que sigan adelante y que mañana más tarde capturen más y más talentos”.

El Programa Talento Magdalena tiene como intención el estímulo de la sana competencia para la obtención de buenos resultados en las Pruebas Saber 11, promoviendo la calidad educativa en los niveles de educación precedentes y generando el desarrollo del territorio.

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