Economía

El Emisor ve una desaceleración económica superior a la esperada

En el informe, el Emisor detalló que durante el primer trimestre del año la economía creció 1,1% anual frente a 2% para todo 2016. En términos trimestrales, la actividad económica redujo su crecimiento desde 1,6% anual en el último trimestre de 2016 a 1,1% en el primero de 2017, dijo Juan José Echavarría gerente del Banco de la República.

La Junta Directiva del Banco de la República presentó el segundo Informe de la Junta Directiva del 2017 al Congreso de la República en donde detalló cifras de PIB, IPC e industria, entre otros.

BOGOTÁ COLPRENSA
La Junta Directiva del Banco de la República presentó el segundo Informe de la Junta Directiva del 2017 al Congreso de la República, en el cual se dio a conocer que “los resultados del PIB para el primer trimestre y la información preliminar para el segundo revelan una desaceleración de la actividad económica superior a la esperada”.

Esto luego de que en el primer trimestre de 2017 el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1,1%, respecto al mismo periodo de 2016, y que algunas cifras como la confianza al consumidor y empresarial presentaran cifras negativas.

El Banco estableció que “si bien la reducción del gasto de la economía hace parte del proceso de ajuste requerido ante una caída permanente del ingreso nacional, las cifras conocidas sugieren que el balance de riesgos entre inflación y crecimiento podría haberse inclinado hacia una mayor desaceleración del producto”.

En el informe, el Emisor detalló que durante el primer trimestre del año la economía creció 1,1% anual frente a 2% para todo 2016. En términos trimestrales, la actividad económica redujo su crecimiento desde 1,6% anual en el último trimestre de 2016 a 1,1% en el primero de 2017.

De esta forma, con respecto al cuarto trimestre del año pasado, el PIB se contrajo 0,2%, que corresponde a una tasa anualizada de -0,9%.

Los sectores productivos que registraron mayor contracción durante este período fueron la minería (-9,4%), la construcción (-1,4%), la industria, excluyendo refinación (-1,1%), los suministros de electricidad, gas y agua (-0,6%), el comercio (-0,5%) y el transporte (-0,3%).

“Aunque hasta cierto punto este menor desempeño era previsible, dado el debilitamiento de la demanda agregada de la economía, en algunos casos los resultados observados fueron inferiores a lo esperado por el equipo técnico, como ocurrió con las actividades de edificación (-7,1%) y obras civiles (3,5%)”, detalló el Banco.

Por el lado de la demanda, el consumo privado, que en el primer trimestre se expandió a un menor ritmo que el público (1% vontra 2,1%), invirtiendo así lo observado en 2016.

INFLACIÓN

En la variable de inflación, esta ha mantenido una tendencia decreciente a partir de julio de 2016, cuando alcanzó un pico de 8,97% anual. Dicha tendencia continuó en junio pasado, al mostrar un registro de 3,99%.

La progresiva disminución de la tasa de inflación ha obedecido, en parte, al desvanecimiento de los choques de oferta transitorios, como el fenómeno de El Niño, el paro camionero y la depreciación del peso, que en su momento crearon una fuerte presión al alza sobre el nivel de precios. Por otra parte, el debilitamiento de la demanda interna acentuó la tendencia decreciente de la inflación.

Sin embargo, otros factores, como el aumento de los impuestos indirectos y la indexación de precios y salarios, generaron nuevas presiones alcistas a comienzos de 2017, reconoció el Emisor.

Por el momento, en los diferentes informes del Banco de la República se ha demostrado que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerraría cerca de 4% para final de 2017, cifra que no estaría en el rango meta del Emisor.

MERCADO LABORAL

Teniendo en cuenta las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), el Banco concluye que, a pesar del menor crecimiento económico de los últimos trimestres, el mercado laboral no ha sufrido un deterioro importante.

Efectivamente, según los resultados de la Gran encuesta integrada de hogares (GEIH) publicada por el Dane, entre enero y mayo la tasa de desempleo nacional no ha presentado cambios de importancia al ubicarse en promedio en 9,3%, valor que también tuvo en igual período de 2016.

Para las trece áreas metropolitanas más importantes la tasa de desempleo sí exhibió una tendencia creciente, especialmente al comparar el promedio de las observaciones de marzo, abril y mayo, cuyo valor fue de 10,5% frente a 9,4% para el mismo período de 2016.

No obstante, si se tiene en cuenta que la actividad económica pasó de crecer 4,4% en 2014 a 2,0% en 2016, y a 1,1% anual en el primer trimestre de este año, se puede afirmar que incluso este reciente incremento del desempleo urbano luce moderado.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.