Visita a San Andrés

Su declaración la hizo en la isla de San Andrés, en donde adelantó su primer día de Gobierno con reuniones en temas de seguridad, salud y comercio. 

“El día que gané las elecciones dije que íbamos a acompañar la consulta anticorrupción. ¿Qué se ha hecho?. La ministra del interior, Nancy Patricia Gutiérrez, antes de posesionarse habló con los organizadores y les expresó el respaldo”, afirmó Duque. 

 

El jefe de Estado también sostuvo que garantizará con toda la normatividad del Estado que este mecanismo se pueda cumplir el último domingo de este mes. 

La incertidumbre que se generó frente al respaldo o no del presidente de la República a este mecanismo de participación popular se dio luego de que el expresidente y jefe del Centro Democrático, Álvaro Uribe, dijera, en un video que se conoció, que fue muy oportuno que Duque no hiciera relación alguna durante su discurso. 

El primer día fue para aprender y las curiosidades llegaron por montón, incluyendo para el propio presidente de la República, Iván Duque Márquez, quien durante todo este miércoles estuvo despachando desde la legendaria isla de San Andrés.

Como es tradicional, el FAC 001 estaba dispuesto desde muy temprano en la Base Aérea de Catam, a la espera de su nuevo usuario, el presidente Duque, lo que sí no estaba perfecto era el protocolo tradicional que se usa en el avión presidencial. “Mi coronel ubicó acá en la parte de atrás al ministro y al senador, es que él todavía no sabe”, le comentaba uno de los oficiales de la Fuerza Aérea que atiende los viajes del mandatario a un miembro nuevo de Casa Militar.

Y aunque se intentó enmendar el error, el único que tuvo buena suerte fue el senador Fernando Araujo, porque al ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, sí le tocó quedarse entre los asesores, periodistas y los hombres de seguridad, que tradicionalmente los ubican en la parte trasera.

Uno más que pagó la novatada fue uno de los hombres del primer círculo de seguridad del presidente Duque, a quien le encomiendan andar para arriba y para abajo con la maleta personal del mandatario. Con un cuidado extremo, inicialmente se negó a llevarla a la sala reservada que tiene el FAC 001 para el jefe del Estado, tan sólo cedió a llevar la maleta roja Mario Hernández, hasta cuando le explicaron a él y a otros escoltas que subían por primera vez al avión que esa sala es para ese tipo de pertenencias.

Pero los novatos no sólo fueron ellos, también los asesores cercanos del mandatario que tenían en este su primer vuelo presidencial. Uno ya algo más veterano es el ministro de Defensa, Guillermo Botero, quien al pasar a saludar a los periodistas les preguntó si eran los que cubrían su ministerio, pero al sabe que no, de manera jocosa les dijo “se fregaron con las chivas” y en medio de una risa se retiró.

Y el aprendizaje se dio rápido y a más de ocho mil pies de altura. Se ultimaron los detalles del esquema de seguridad, los medicamentos que usa el primer mandatario y hasta incluso de cuál sería el menú del desayuno, que como es tradicional, sólo alcanzó para los de adelante, y no es por austeridad.

En la base de la Fuerza Aérea, en donde permaneció Duque más de tres horas, ya había más orden y coordinación, incluso hasta ya se conoce la tradición del nuevo mandatario de romper el formalismo para saludar a los infantes y soldados, tomarse una y otra foto con ellos y los empleados administrativos.

Terminado el consejo, el mandatario, con su estilo tradicional, voz pausada y siendo directo, contó que la Policía, el Ejército y la Armada fueron notificados de que se debe actuar con contundencia, que se deben atender los reclamos de la ciudadanía, porque están creciendo sin control las acciones de la delincuencia.

Y sin mayor espera salió para el Hospital Clarence Lynd Newball Memoria, el cual atraviesa una grave crisis para su funcionamiento. Un hombre alto, algo delgado y de nombre Roberto, fue uno de los primeros isleños que se encontró Duque a la llegada.

“Señor presidente necesito su ayuda, requiero de una operación y no me atienden”, dijo Roberto, quien entre emocionado y sorprendido que el mandatario le escuchaba filmaba con su celular en la mano izquierda la conversación.

Duque atinó a decir “¿cuál es tu situación, ya fuiste diagnosticado?” y luego pidió que le recibieran la información para comentarla en la reunión, que iba a sostener con las autoridades del centro médico.

Y las novatadas volvieron a aparecer. El entrante secretario de prensa de la Casa de Nariño, Carlos Cortes, tuvo un lapsus al momento de informar que iba a darse una declaración. “Colegas, el presidente Santos sale…el presidente Duque sale y les habla”, dijo algo turbado y de inmediato los nervios le ganaron, al punto que le cambio el nombre al ministro de Salud, Juan Pablo Uribe por Juan Pablo Duque. Una sonrisa selló el pequeño impasse. La buena nueva fue que llegarán medicamentos, se buscará pagar la deuda a médicos y empleados, y se conseguirán más recursos.

Ya sobre las 5:00 de la tarde y listo para atender su cuarta reunión en San Andrés, con la comunidad y los empresarios, el presidente Duque volvió a romper el protocolo y las normas de seguridad, todo para saludar a los isleños, como por ejemplo a un grupo de mujeres que le esperaban en pleno separador de la Avenida Newball, con una pancarta que decía “Bienvenido a San Andrés presidente Duque”.

Pero el estrechón de manos, las selfies y los abrazos no pararon ahí. Duque, sin importar que la agenda estaba apretada, ingresó a la oficina de la EPS Sánitas. Y si se esperaban noticias nacionales y no tan regionales Duque la dio. Se refirió a la consulta anticorrupción, la cual volvió a respaldar y así cerró el paso a las dudas que se formaron, porque en su discurso de posesión no habló de la misma.

Y el hasta pronto a San Andrés lo dio Duque con una caminata de por lo menos una hora por todo el Malecón y la vía principal, que a las 8:00 de la noche estaba repleta de turistas y comerciantes. Una muestra cultura y empresarial de lo que es la economía naranja acompañó al mandatario, quien no se cansó de repetir a los pequeños empresarios que este será uno de sus puntos de gobierno en que más trabajará.

Y aunque los sanandresanos y turistas no fueron agresivos, sino por el contrario se sorprendieron por su presencia, Iván Duque no dudó en contestar a una que otra persona que le cuestionaba por la falta de educación, salud y hasta a los seguidores de la consulta anticorrupción, quienes pretendieron discrepar con el mandatario.

El FAC 001 se posó en la pista de Catam cerca de la medianoche, para quedar listo para el segundo viaje del mandatario este jueves a Tibu, Norte de Santander, en donde la agenda será similar.

SAN ANDRÉS (Colprensa).

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