82% de reintegrados ya están en actividades económicas

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Varios excombatientes desarrollan labores productivas de acuerdo a sus competencias y habilidades que les permiten avanzar y obtener ingresos económicos para su sostenibilidad en la legalidad.

Con el apoyo de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, los excombatientes desarrollan habilidades y competencias que les ha permitido avanzar en un proceso de largo plazo y con una sostenibilidad en la legalidad.

El 82 por ciento de excombatientes que participaban en las denominadas autodefensas o guerrillas en el Magdalena luego de seguir un riguroso proceso de incorporación a la sociedad civil ya están en actividades económicas que les permiten unos ingresos en la legalidad.

Así lo confirmó el director de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) Andrés Felipe Stapper Segrera, quien estuvo ayer visitando la sede de Santa Marta y sostuvo reuniones con algunos funcionarios de la administración distrital.

Según Stapper, el balance en el departamento de Magdalena es muy positivo ya que en la actualidad 1.200 personas que ingresaron al proceso y desarrollaron actividades entre 6 y 8 años dependiendo de las condiciones de cada uno de ellos ya han podido volver a ejercer su ciudadanía superando las barreras de vulnerabilidad.

‘‘Desde la ARN hemos ayudado para que los excombatientes desarrollen habilidades y competencias que les permitan avanzar en un proceso de largo plazo y con una sostenibilidad en la legalidad. Nuestro foco en reintegración aquí en el Magdalena ya es muy poco, quedan aproximadamente unas 150 personas activas con todos nuestros profesionales en el territorio, pero igual el significado que tiene la Región Caribe para este tipo de procesos de construcción de paz hace que se mantengan los procesos comunitarios y de prevención’’, recalcó Stapper Segrera.

El director nacional de la ARN confirmó que las personas reintegradas en esta zona del país ya están ocupadas en actividades económicas, se están reportando y siguen adelantando procesos educativos. Las estadísticas revelan que la mayoría se desempeñan en el sector informal, un gran porcentaje son comerciantes o tienen sus propios negocios (59%), mientras que un 17% está ubicado laboralmente en el sector formal.

Al referirse a los retos actuales, Stapper reconoce que se trabaja fuertemente para vencer la estigmatización que existe no solo hacia la población desmovilizada sino también con las personas desplazadas y con las mismas víctimas, ‘‘de allí lo vital de generar un proceso de carácter integral que converja todo en el marco de una comunidad, como vecinos, como samarios, como miembros de un país, ahí es donde está el reto significativo y para eso tenemos procesos comunitarios donde acercamos a la comunidad, a las víctimas, a todas las personas que convergen en hacer un diagnóstico participativo, capacitarnos y atender una necesidad propia de nuestros territorios’’, explicó el funcionario.

IMPLEMENTACIÓN ACUERDO DE PAZ

Fue categórico al manifestar que la ARN está volcada a la implementación del Acuerdo de Paz en especial en el punto 3 que se refiere a la reincorporación de los miembros de Farc. Son aproximadamente 13.000 hombres y mujeres que se encuentran acreditados por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y que vienen adelantando un proceso de reincorporación que muy pronto completa ya un año de su implementación.

‘‘Hemos tenido unos avances significativos en comparación con otros procesos tanto a nivel nacional como internacionales. Frente a lo que se ha dispuesto en el Acuerdo hemos venido cumpliendo con lo que se definió pero en esas 10 hojas del punto 3 del Acuerdo Final eran los cimientos de una política de largo plazo, que se pudo definir a través de un documento Conpes que fue firmado en el mes de julio y que establece una ruta de 8 años con cuatro objetivos fundamentales que es el fortalecimiento institucional pero más que la institucionalidad y su burocracia es cómo generamos un ecosistema en el marco de la reincorporación de los excombatientes. Lo segundo: los temas comunitarios, súper importante cómo volver a construir ese tejido social que se desquebrajó por los temas del conflicto, el tema de volver a creer en la institucionalidad, la confianza con el vecino. El tercero es el tema productivo, tenemos que generar habilidades y competencias para que esos más de 13.000 hombres tengan un ingreso sostenible y que eso sirva al desarrollo de sus territorios. Y el cuarto, el tema de acceso a los derechos como cualquier ciudadano colombiano: salud, educación y vivienda.  Generar esa oferta pero no una sobreoferta sobre el estándar nacional sino que tenga las mismas condiciones y por el hecho de ser desmovilizados no tengan un impedimento o barrera de acceso. Ese es el reto que tenemos en una política de 8 años con 19 entidades involucradas en este proceso que debemos trazar una hoja de ruta para tener unas victorias tempranas y unos resultados efectivos como los hemos tenido en la reintegración’’, anotó Stapper.

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