Confrontación entre nasas y guámbianos por el control de tierras en Cauca

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En zona rural del municipio de Caldono, al norte del departamento del Cauca, se vive un violento enfrentamiento étnico por el control de una serie de predios. Este lunes fue la jornada más crítica de la situación.

Los protagonistas son los comuneros nasa y misak o guambianos, quienes desde hace más de dos mes se agreden físicamente para tomar posesión de unas fincas que cada bando reclama como parte de sus denominados ‘territorios ancestrales’.  

 

Por el momento hay quince misak heridos con objetos contundentes, así como diez comuneros nasas lesionados, todos atendidos por personal médico de ese municipio o de las propias comunidades en medio de la pelea, que se extendió en toda la tarde de este lunes.  

El pasado fin de semana, las confrontaciones aumentaron así como el número de lesionados de bando y bando, al punto que trascendieron denuncias sobre retención de comuneros misak y un sinnúmero de videos de las batallas campales que se presentan, donde se atacan con canicas impulsadas por caucheras, palos y rocas.  

El punto de la confrontación es la intensión de expansión de los territorios de estas comunidades, entonces los misak encontraron resistencia con sus vecinos nasas a la hora de ampliar su resguardo. Estos últimos, desde hace dos años, adelantan su política de ‘liberación de la madre tierra’ en diferentes puntos del norte y oriente del Cauca.

Este lunes las peleas no se hicieron esperar en medio de los intentos por encontrarle una salida concertada a esta situación, que inició aproximadamente a principios de julio del presente año, cuando una de las comunidades empezó a denunciar lo que consideran “un atropello por parte de los nasas a la hora de sacar a la fuerza a ‘guambianos’ de sus fincas, legalmente obtenidas tras años y años de trabajo”.

“El cabildo la Laguna Siberia, filial al Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, sigue usurpando nuestros predios de la vereda El Cidral y la Buitrera (…) destruyendo los bienes de las familias, cultivos de café, yuca, plátanos y destruyendo la producción de café y maíz, que son cultivados por los niños y niñas misak, cargando las mejores cosechas para luego saquear”, fue uno de los primeros mensajes emitidos por el pueblo misak al inicio de esta confrontación.

Además, en medio de esta pelea, se revivieron las viejas diferencias entre las organizaciones que agrupan a los indígenas en esta zona del país. Las Autoridades Indígenas de Colombia, Aico, la cual acoge a los Misak; la organización Nacional Indígena de Colombia, Onic, y la Organización de Pueblos Indígenas del Cauca, Opic, que decidió separarse del Cric. La razón: discrepancias en los métodos de lucha de cada agrupación a la hora de exigir el cumplimiento de sus derechos.  

“El Gobierno irresponsablemente le adjudicó siete predios al pueblo ancestral Misak del cabildo Ovejas Siberia, sin tener en cuenta que estos terrenos pertenecen al cabildo indígena Nasa de la Laguna Siberia. Entonces la pelea aquí no es con los Misak, sino con el Estado”, enfatizó Nivaldo Panche Chocué, gobernador del cabildo La Laguna Siberia, ubicado en el municipio de Caldono, al explicar la razón de sus intervenciones.

Por el momento, ninguno de los bandos quiere ceder a la hora de reclamar como suyos los siete predios en disputa, al punto que ahora hay una comisión de la gobernación, de organizaciones campesinas, de la alcaldía de Caldono, entidades religiosas, tratando de frenar las confrontaciones para así vislumbrar una salida negociada a esta pelea nativa.

“Manifestamos que desde la organización nuestra directriz nunca ha sido agredirnos entre pueblos hermanos, ya que tenemos las mismas necesidades. Es preocupante para nosotros lo que ha venido sucediendo en el transcurso de este conflicto, sobre todo, los hechos registrados en el día de hoy (lunes) entre las dos comunidades, como son los misak de Ovejas Siberia y las comunidades de La Laguna Siberia de Caldono”, fue el pronunciamiento del Cric, a raíz de las peleas que se presentan en este municipio.

A renglón seguido, dicha organización agregó que a este punto del departamento llegaron otros cabildos misak, cuyos “representantes están llamando a la confrontación…Lo claro, para nosotros el responsable de todo esto es el Gobierno Nacional, a través de la Agencia Nacional de Tierras. Estamos exigiendo una pronta solución a este conflicto territorial y evitar que esto pase a mayores consecuencias para las dos comunidades”.

“DOS PUEBLOS HERMANOS NO DEBEN PELEAR”

Las reacciones frente a este conflicto no se hicieron esperar, llamando la atención sobre lo paradójico que es la pelea entre dos comunidades nativas. También se anunciaron marchas en Popayán, para pedir la medicación del Gobierno Nacional.  

“El territorio agua necesita purificar, nadie es propietario de las tierras, el único dueño son los espíritus mayores y los misak somos guardianes del agua, en lo profundo de la sabiduría de nuestros mayores dicen que los nasas son guerreros y la misión de los más sabios nasas es proteger las leyes, las estrellas y en este momento han violado las leyes de sus propios mayores al atacar a Juan Tama”, manifestó Mauricio Almendra, misak de Siberia, Caldono, al ver la forma como se agraden sus compañeros nativos.  

Para Andrés González, integrante del Cric, es importante que los nueve mayores de los misak y sus pares de los cabildos del norte unan esfuerzos para detener la violencia, dejando claro que “ambas comunidades son hermanas en un mismo territorio”.  

Se espera en las próximas horas el arribo de comisiones de los ministerios de Agricultura y del Interior, para sumarse a las acciones humanitarias para detener esta confrontación.

POPAYÁN (Colprensa).

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