No votaré la consulta anticorrupción

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Creo en la democracia, no me  gustan los regímenes totalitarios ni el abuso del poder,  por eso respeto la voluntad popular, pero me parece que no se debe abusar del ejercicio electoral cuando por la vía legislativa se pueden adoptar normas para resolver los problemas de la sociedad.

Con la llamada consulta anticorrupción, puede suceder lo mismo que con la convocatoria al pueblo costeño, para que votara por la creación de la Región Caribe, lo caribeños, que creyeron en ese embeleco, votaron y nada sucedió. Pienso que pasará igual ahora, si gana la consulta, el congreso expedirá leyes que ya existen en nuestra legislación contra la corrupción, las que seguirán sin aplicarse porque la corrupción no se resuelve con normas sancionatorias, sino con educación y con la decisión del pueblo de no seguir llevando a los corruptos a las corporaciones públicas y a los gobiernos nacionales, departamentales y municipales.

La fiebre no está en las sábanas, la corrupción se encuentra enquistada en las costumbres malsanas a las que nos ha llevado un Estado contratador, consentidor de una clase política que requiere grandes cantidades de dineros para elegirse y después mediante actos corruptos recuperarlos para pagar sus deudas. La corrupción es impunidad, se necesita una verdadera reforma judicial que lleve la justicia al colombiano de a pie pronta y eficazmente. Se requieren entes de control por fuera del manejo de los políticos. Para acabar con la corrupción el estado debe controlar y sancionar a los particulares que ofrecen dádivas a cambio de favores públicos.

La mayoría de las preguntas de la consulta, están encaminadas a repetir normas que ya se encuentran consignadas en nuestra legislación y que hasta ahora han sido inocuas, en razón a que no se aplican y además, porque la sociedad no sanciona. La prueba de que los castigos no resuelve el problema, es que Colombia es uno de los países donde más se sanciona a los servidores públicos desde lo penal, disciplinario y fiscalmente, sin que se haya corregido la corrupción.

No creemos que rebajarle el salario a los parlamentarios, combata la corrupción,  esto es un sofisma de distracción, que no lleva a nada positivo y que podría terminar perjudicando a toda la Rama judicial, pues sus sueldos depende de los que ganan los magistrados y posiblemente, sirva de excusa para rebajar los salarios a todo el sector oficial. Lo que nos llevaría a que los mejores hombres y mujeres de nuestra sociedad, no quieran prestar sus servicios al Estado, por no ser atractivos los sueldos.

El salario es una compensación al trabajo realizado y  va de la mano de las competencias académicas y de la experiencia que tenga el empleado. Por ello, lo que se debe hacer, es reformar la Constitución y que esta exija más competencia profesionales y experiencia para  desempeñar cargos públicos y no como hoy, que no se requiere,ninguno, para  elegirse Gobernador o Alcalde, solo dinero y más nada.

Es imperativo que la sociedad sancione a los corruptos y que estos sientan el repudio social. Ya tenemos suficientes normas que no se aplican para seguir coleccionando más. El voto es sagrado como símbolo de  la democracia, respeto la decisión de los demás, pero creo que este debe ser practicado en forma racional y no emocional.

Sabes qué? Colombia necesita una sociedad con más educación política que sepa porqué, para qué vota por quien vota.

*Catedrático universitario

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