Audaz propuesta de Uribe para decretar alza en el salario mínimo

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“Al radicar este proyecto venimos a honrar un compromiso. El Centro Democrático, nuestros precandidatos, nuestro candidato y hoy presidente de la República, Iván Duque, y quienes aspiramos al Congreso, le propusimos al país una economía cristiana, sin confrontación. Un esquema económico y social que genere empleo de calidad de manera estable”, aseguró Uribe Vélez.

Un amplio debate, con más preguntas que respuestas, abrió este miércoles el Centro Democrático, en cabeza del senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez, con la radicación de un proyecto de ley que busca darle facultades al presidente Iván Duque Márquez para que haga –por una sola vez– un incremento extraordinario del salario mínimo de los colombianos.

 

Una de las primeras preguntas que deja la iniciativa es el monto en que se podría aumentar el salario mínimo. Precisamente, Uribe Vélez explicó que el proyecto no establece los porcentajes sobre los cuales podría darse el incremento, pero que de ser aprobado, habrá mecanismos para establecerlo. “Nosotros no hablamos de porcentajes, es un aumento extraordinario. Ya hay mecanismos de concertación para que lo defina”, dijo el expresidente.

Para llevar a cabo dicho incremento, según la propuesta, Duque tendría un plazo de seis meses, contados a partir de la fecha de publicación de la ley si es aprobada. En ese periodo, el mandatario también deberá expedir normas con fuerza de ley que fijen parámetros en otros aspectos ligados al tema, como la posibilidad de que este aumento no entre a la corriente monetaria inmediatamente por el riesgo inflacionario, sino que se deposite en las cuentas de cesantías de los trabajadores y que después se pueda desembolsar bajo parámetros que también tendrán que establecerse.

Otro de los aspectos importantes que deberá definir el jefe de Estado, de acuerdo con la iniciativa radicada este miércoles, es “la inclusión de dicho aumento porcentual en la base de liquidación de las prestaciones sociales y aportes a la seguridad social de los trabajadores”.

También se tendrá que definir qué pasaría con aquellos factores cuyo incremento anual se calcula con base en el salario mínimo, como las multas y los arriendos. “En las prestaciones y en las cotizaciones de seguridad social, debe haber impacto. En los otros elementos o indicadores que están sujetos al salario mínimo, el presidente de la República, si se aprueba este proyecto, tendrá facultades para decir qué se excluye de ese impacto”, dijo Uribe Vélez.

Este proyecto iría en paralelo a la reforma tributaria que planea presentar el Gobierno del presidente Duque, no obstante, según lo dijo el mismo senador Uribe, esta iniciativa no iría en contravía a esta reforma, la cual pretende disminuir impuestos a las empresas y aumentar el número de personas naturales que declaran, sino que –por el contrario– se complementarían.

 “Al radicar este proyecto venimos a honrar un compromiso. El Centro Democrático, nuestros precandidatos, nuestro candidato y hoy presidente de la República, Iván Duque, y quienes aspiramos al Congreso, le propusimos al país una economía cristiana, sin confrontación. Un esquema económico y social que genere empleo de calidad de manera estable”, aseguró Uribe Vélez.

El expresidente agregó que la propuesta busca que el país tenga un Estado austero, eficiente, transparente, con menos impuestos a los empleadores, con reglas de juego estables en el largo plazo, así como un mejor salario mínimo para los trabajadores.

Al interior del Congreso han surgido distintas voces desde que se radicó el proyecto en el Senado. Algunas de ellas, las más críticas, argumentan que se trata de una distracción para la reforma tributaria, que impondría más impuestos a la clase media.

El senador del Partido Cambio Radical Richard Aguilar sostuvo que hay  preocupaciones sobre la inflación y el poder adquisitivo del peso colombiano, pero que también se le puede dar  otra interpretación al hecho y es que este proyecto puede ser “ una compensación emocional por lo que va a presentar el ministro Carrasquilla en cuanto bajar la base gravable para el impuesto de renta”.

“Todo esfuerzo para subirle el salario mínimo a los trabajadores es loable, pero aquí hay que evaluar  si esas facultades las ha solicitado el Gobierno Nacional. Recuerden que el artículo 150 de la Constitución en su numeral 10  dice expresamente que se deben solicitar por el Gobierno esas facultades”, agregó el senador.

Alexander López, senador del Polo Democrático, señaló que toda propuesta que  conduzca a mejorar el salario mínimo es positiva. “Lo grave de todo esto es que el senador Uribe por un lado propone aumentar el salario mínimo, que a mi juicio es inconstitucional, pero por otro lado, su Gobierno –con el presidente Duque a la cabeza y  el ministro Carrasquilla– propone más impuestos para los trabajadores y la clase media. ¿No será una cortina de humo más bien para engañar a los trabajadores?”.

Armando Bendetti, del Partido de la U, aseguró que es mentira que el uribismo vaya a subir el salario mínimo, pero indicó que lo que sí no es mentira es que este proyecto “obedece a una estrategia” para distraer la cantidad de impuestos que quieren imponer a los colombianos.

GREMIOS Y SINDICATOS

Pero la propuesta presentada por el Centro Democrático trascendió los muros del Legislativo y generó también distintas posiciones en el ámbito académico y empresarial, porque además de ser una medida que tiene un impacto directo en la economía, fue presentada faltando poco más de tres meses para que se instale la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, en donde el gobierno, los empresarios y los sindicatos discutirán el incremento salarial para el 2019.

El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, consideró que es una propuesta interesante la cual tiene muchas ventajas, no obstante, aseguró que debe ser ampliamente discutida por varios sectores del país.

 “Es una iniciativa interesante y que nosotros estamos analizando y que conocimos hasta hoy. Le vemos pros y contras pero en verdad le vemos muchas cosas a favor y creemos que hay que tener cuidado en temas como el impacto fiscal, ciertos gastos relacionados con el salario como las pensiones y las multas. Además de asegurarnos que esto no lleve a una inflación de costos y que no sea un incentivo para la informalidad”, indicó Mac Master.

En la misma línea se pronunció la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que consideró la propuesta como “audaz, novedosa e interesante”, aunque señaló que debe ser examinada en detalle antes las posibles consecuencias por una medida de tanta trascendencia.

“Fenalco solicita al presidente del Consejo Gremial Nacional, Jorge Humberto Botero, convoque a los miembros del consejo en pleno a una reunión de carácter extraordinario a la mayor brevedad, a fin de estudiar el tema y si es posible intentar construir una posición de consenso entre los empresarios”, indicó Fenalco.

No obstante, una visión dividida tienen los sindicatos representados en la Confederación General de Trabajadores (CGT) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quienes consideran, por un lado, que la medida puede ser buena, pero por otro, que tendría un interés del Gobierno en materia económica.

 “Es una propuesta que tiene serias dificultades porque manifiesta que debe hacerse un incremento, pero que este no debe afectar el comportamiento de la economía en materia de inflación. Esa es una pregunta que debería responder el ministro de Hacienda para ver cómo la van a hacer, porque indudablemente el incremento necesariamente va a afectar el comportamiento de la economía”, indicó Luis Fernando Pedraza, presidente de la CUT.

Entre tanto, Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT, resaltó que la propuesta puede ser positiva para las familias del país y como una medida para adecuar la legislación en materia laboral.

 “Una familia de cinco personas no puede vivir con el salario mínimo actual y un incremento de manera exponencial es bienvenido. Independientemente de quien lo proponga, lo podemos entender como un adelanto para lo que tendrá que ser una adecuación de la legislación y de los estándares laborales para los trabajadores acorde con el ingreso a la OCDE, por eso considero que puede ser positivo desde esa perspectiva”, explicó Gómez.

BOGOTÁ COLPRENSA

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