La Consulta Anticorrupción necesita 12 millones de votos

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La Registraduría anunció que ya tiene listos los 11.233 puestos para que 36.421.026 ciudadanos, habilitados en el censo electoral, puedan votar en la Consulta Anticorrupción este domingo 26 de agosto. 

 

La polémica convocatoria le ha costado al país $ 320 mil millones de pesos. *Nada está seguro, pero hay entusiasmo entre los ciudadanos.* es la primera consulta que se realiza desde la Constitución del 91.

 

¿En una época fría electoral podrán asistir a las urnas más de 12 millones de ciudadanos? Esa es la gran pregunta que continúa rondando en el país a escasos ocho días de la votación de la consulta popular anticorrupción.

Como se sabe, hoy domingo 26 de agosto los colombianos se podrán pronunciar en las urnas sobre si están de acuerdo o no con que el Gobierno, el Congreso u otras entidades, según sea el caso, procedan a implementar siete mandatos que consideran determinantes para luchar contra la corrupción que está campeando en Colombia.

En medio de la incertidumbre acerca de si la consulta anticorrupción que se realizará este domingo alcanzará o no el umbral de participación de 12.140.342 ciudadanos, avanza la campaña en todo el país, en su mayoría por el SÍ, a las siete preguntas que incluye el tarjetón por parte de los promotores de la iniciativa, comités de ciudadanos y más de 40.000 voluntarios.

La Ley 1757 de 2015 establece que para que la consulta sea válida requiere “la participación de no menos de la tercera parte de los electores que componen el censo electoral”, es decir, 12.140.342 votos. A partir de allí cada una de las siete preguntas será aprobada o denegada según si la mayoría de los votos son por la opción del SÍ o el NO.

Se inscribieron 34 comités promotores para la consulta anticorrupción, 33 de los cuales lo hicieron para promover la opción del SÍ. No hubo inscritos por el NO, pero en cambio sí hay uno por la abstención.

Por el SÍ hay comités de Barrancabermeja (Santander), Cali (Valle), Tocancipá (Cundinamarca), Barranquilla (Atlántico), Medellín (Antioquia), Popayán (Cauca), Apartadó (Antioquia), Villamaría (Caldas), Malambo (Atlántico), Manizales (Caldas), Valledupar (Cesar), Espinal (Tolima), Bogotá, Funza (Cundinamarca), Usiacurí (Atlántico), Bucaramanga (Santander), Piedecuesta (Santander), La Dorada (Caldas), Anserma (Caldas) y Pitalito (Huila).

Por la abstención se inscribió un comité en Yopal, Casanare, denominado ‘Unidos por la verdad constitucional’.

A pesar del rechazo generalizado de los colombianos al flagelo de la corrupción, hay escepticismo en algunos sectores de que se alcance el umbral de participación, teniendo en cuenta factores como la alta abstención electoral en el país, que históricamente ha superado el 50%; y el desgaste producto de los ciudadanos fueron a las urnas en marzo pasado para elegir Congreso de la República, en mayo por la primera vuelta presidencial y en junio por la segunda vuelta.

Incluso podría verse reflejado en las urnas el cambio de postura del partido Centro Democrático frente a la consulta anticorrupción. La colectividad propuso en abril pasado que se pospusiera para después de las elecciones de este año, y anunció que de ser así la respaldaría.

No obstante, poco después de que Iván Duque asumiera la presidencia hubo un marcado cambio de posición de la colectividad, pues varios de sus parlamentarios criticaron los altos costos de su realización e, incluso, señalaron que preferían apoyar tres proyectos de ley que presentó el Gobierno nacional en días pasados contra la corrupción, los cuales coinciden con los propósitos de esta consulta.

En ese sentido, el expresidente Álvaro Uribe dijo que “prefiero apoyar la legislación propuesta por el presidente Iván Duque, que es mucho más completa, para enfrentar la corrupción”.

Vale recordar que la gran mayoría de votos que llevaron a Duque a la Presidencia de la República son de seguidores de Uribe Vélez, por ello no sería extraño que buena parte de estos decidieran no votar en la consulta a raíz del cambio de postura del exmandatario y el propio partido Centro Democrático.

Analistas han considerado que podría también desestimular la participación en la consulta anticorrupción el hecho de que el gobierno del presidente Duque Márquez radicara los tres proyectos de ley antes señalados, que coinciden en sus propósitos con tres de las preguntas que hay en el tarjetón que recibirán los colombianos en los puestos de votación.

Sobre este hecho está por verse el efecto catalizador que tendría el anuncio del presidente Iván Duque, quien esta semana en varias oportunidades ha manifestado que apoya esta consulta.

Los interrogantes plantean reducir el salario de los congresistas y los altos funcionarios del Estado; prohibir la casa por cárcel a condenados por corrupción y delitos contra la administración pública; terminación automática y sin indemnización de contratos oficiales a empresas y particulares culpables de estos ilícitos; obligatoriedad de todas las entidades públicas y territoriales de utilizar pliegos tipo al momento de celebrar todo tipo de contratos, evitando así las licitaciones hechas a la medida de determinados proponentes; realización de audiencias públicas para que la ciudadanía, los congresistas, diputados, concejales o ediles tengan la posibilidad de decidir sobre el desglose y priorización del presupuesto de inversión nacional, departamental, municipal y local; que esos mismos funcionarios tengan la obligación de rendir cuentas anuales sobre su participación y gestión tanto de intereses públicos como particulares; que los elegidos por voto popular hagan públicas sus declaraciones de bienes, patrimonio, rentas, pago de impuestos y conflictos de interés, como requisito para posesionarse y ejercer el cargo; y, por último, un máximo de tres periodos en el Senado, la Cámara, las asambleas, los concejos y las JAL.

Para los promotores de la consulta popular alcanzar doce millones de votos es posible por cuatro hechos puntuales. En primer lugar, la ciudadanía está cansada de los corruptos y quiere enviarles un mensaje claro y contundente de que se acabó –como dice el Contralor General- la “robadera” en Colombia. De otro lado, en la segunda vuelta presidencial, el pasado 17 de junio, fueron a las urnas más de 18 millones de personas, y ahora se está apostando por apenas dos tercios de ese volumen; como tercer punto, se ha realizado una campaña muy intensa en el voz a voz y las redes sociales, que hoy son vehículos de movilización política y electoral más eficientes que las tradicionales campañas en plaza pública; y, por último, con el cambio de gobierno hay una sensación de que el país está transitando hacia una nueva forma de hacer política y de entender el servicio público no como una oportunidad para enriquecerse ilícitamente, sino como un servicio a los demás.

LA OTRA OPINION

En la otra orilla están quienes consideran que la consulta popular está destinada al fracaso y también ponen sobre la mesa cuatro razones. La primera, este año los colombianos ya han asistido tres veces a las urnas (para consultas interpartidistas, elecciones parlamentarias y dos vueltas presidenciales), lo que produce un desgaste democrático y cansancio en el elector. A ello se suma que agosto 26 es una fecha muy fría electoralmente y apostar por más de 12 millones de votos es muy riesgoso, más aún porque no habrá incentivos electorales; en segundo término, la campaña ha sido marcadamente por redes sociales y medios, sin plaza pública ni publicidad política pagada, lo que llevó a  que la ciudadanía no se conectara de forma sustancial con la misma, ni se haya apropiado de los siete mandatos anticorrupción, pese a que varios de ellos son muy ‘taquilleros’, como la rebaja de sueldos a congresistas o la no casa por cárcel a los corruptos; en tercer lugar, el hecho de que ni el presidente Duque o Gustavo Petro, es decir quienes movieron los 18 millones de votos en junio, estén abanderando la consulta de forma decidida y a diario, le quita mucho impacto y capacidad de convocatoria; y, por último, hay mucha desinformación sobre el alcance real y necesario de alguna de las reformas propuestas, también sobre lo que implica una consulta popular e incluso sobre la utilidad misma del mecanismo ahora que el gobierno Duque y otros partidos radicaron proyectos de ley y acto legislativo que van en la misma dirección de los siete mandatos…

¿QUÉ PUEDE PASAR?

Nadie lo sabe. Sin embargo, en el último año las urnas lo que han dado son, y al por mayor, sorpresas. Desde el fiasco de la consulta liberal de noviembre hasta el récord de votación en las consultas interpartidistas de marzo, o los más de 18 millones de votos del 17 de junio. Es más, en octubre de 2016, cuando se votó el plebiscito refrendatorio de paz, no sólo impactó el triunfo imprevisto del No, sino la alta votación, superior a los 12 millones. Habrá que esperar entonces qué nos depara esta nueva cita en las urnas, en donde cualquier cosa puede pasar.

APTOS PARA VOTAR

La Registraduría Nacional informó que 36.421.026 ciudadanos están habilitados para ejercer su derecho al voto este domingo, 26 de agosto, en la Consulta Anticorrupción.

El organismo electoral también explicó que de los ciudadanos habilitados, 18.819.136 son mujeres y 17.601.890 hombres, quienes podrán sufragar en 11.233 puestos de votación en donde estarán dispuestas 97.027 mesas.

“El puesto de mayor concentración de votantes del país estará ubicado en Bogotá, en el Centro Internacional de Negocios y Exposiciones (Corferias) donde 429.320 ciudadanos están habilitados para votar en las 360 mesas que se instalarán para esta jornada”, indicó la Registraduría.

En el exterior están habilitados 827.635 colombianos para votar; 446.422 de los cuales son mujeres y 381.213 hombres. Para ellos se tienen dispuestos 235 puestos de votación en 69 países.

Los ciudadanos que deseen participar de este mecanismo deberán acercarse a la misma mesa y puesto de votación en donde ejercieron su derecho al voto en las pasadas elecciones. En cuanto a los colombianos residentes en el exterior, podrán participar presentando su cédula de ciudadanía en los consulados y embajadas.

En cuanto a la aprobación de la consulta, cada pregunta tendrá que haber obtenido el voto afirmativo de la mitad más uno de los sufragios válidos, siempre y cuando, haya participado no menos de la tercera parte de los electores que componen el respectivo censo electoral; es decir, 36.421.026 de colombianos, por lo que para que la consulta prospere tendrían que votar en cualquier sentido, al menos, 12.140.342 ciudadanos.

Para consultar el lugar de votación los ciudadanos deben ingresar a la página web www.registraduria.gov.co, o descargar la aplicación “Infovotantes consulta 2018”. Allí podrán verificar su puesto de votación y si es o no jurado de votación.

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