La consulta un desperdicio económico y político

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Los promotores de la consulta anticorrupción, está alborozados y alborotando el panorama político, haciendo ver que triunfaron el domingo anterior, hacen comparaciones que en temas electorales, es imposible hacer, dicen que sacaron más votos que el presidente Duque, como si sus nombres hubiesen estado en juego, nada más tendencioso que esta comparación, pues el objetivo es seguir engañando a los incautos electores que acudieron a las urnas, creyendo que con esto resolvía el gran problema de  la corrupción que corroe a nuestra sociedad.

Nada más lejano que triunfaron, veamos: El censo electoral en Colombia pasa de los 36 millones de personas habilitadas para votar y solo acudieron a las urnas un pocomás de once millones, lo que no alcanzó el umbral fijado por la ley para que la consulta resultara válida.

Lo anterior quiere decir que casi 25 millones de colombianos no acudimos a las urnas, por distintas rezones, pero no lo hicimos y esa es una postura válida, porque cuando la ley exige un umbral para darle validez a un proceso electoral, las opciones son votar o no votar y el domingo ganamos los que no votamos por mayoría absoluta.

Esto no significa que apoyemos la corrupción ni a los corruptos, lo que esto refleja es que no creímos en un proceso pintado de egos personales y de tinte político, encaminado a montar plataformas electorales con destino a las elecciones regionales y locales del año entrante.

Los promotores deben reflexionar muy seriamente en el resultado de la consulta, echaron mano a un tema que por sí solo convoca, pues todos los colombianos rechazamos y deseamos que se acabe, como es la corrupción y se castigue a los corruptos, o sea, haciendo un símil deportivo, estaban  cobrando un penalti sin arquero y lo votaron, porque no lograron el umbral y salieron derrotados.

Pero lo más grave, es que en Colombia, no se están respetando las reglas de la democracia, se convoca al pueblo para que decida y si su  decisión es adversa a lo que querían los promotores, se desconoce y se trata de imponer por otros medios. Ahí tenemos lo que pasó con el plebiscito, ganó el NO y el presidente Santos dijo que él hacia lo se le daba la gana. No logra el umbral la consulta y hoy los promotores alegremente dicen que ganaron y que presentarán un proyecto de ley para que el Congreso acoja las siete preguntas que el pueblo rechazó. El mundo al revés, lo perdedores se creen ganadores y a los ganadores los desconocen olímpicamente.

Por este camino, muy seguramente, llegaremos a una dictadura, si seguimos desconociendo la Constitución y las leyes que fijan las reglas de juego. Pareciera que la meta es acabar con las institucionesdel Estado colombiano. Por ese camino,  terminaran derogando la Carta Magna para satisfacer egos personales y las leyes las acomodarían al arbitrio de los que hoy se autoproclaman como progresistas y que pretenden imponer sus ideas y ambiciones políticas y personales por encima de las mayorías.

Por ejemplo, Mockus decía que los dineros públicos son sagrados y apoyó una consulta que desperdició 350 Mil millones de pesos de los colombianos. ¿Quién le responde a Colombia  por este despilfarro? ¿Será justo que los enfermos padezcan para que los atienda, mientras se gastan 350Mil Millones en un proceso fracasado?

¿Sabes qué? La regla de oroen democracia es el respeto a las mayorías, pero en Colombia se nos quieren imponer normas, costumbres e incluso fallos judiciales, desconociendo la Constitución y la ley que imperan en nuestra sociedad. Nada más peligroso que  lo que está ocurriendo en Colombia. Cuando se menoscaban las instituciones, se impone el caos dentro de la sociedad.

*Catedrático universitario

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