1.240 excombatientes han retornado a la sociedad

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Las personas desmovilizadas tienen un acompañamiento integral y permanente en su proceso de reintegración.

El proceso de reintegración de desmovilizados tiene una duración aproximada de seis años.

 

En el departamento del Magdalena un total de 1.240 excombatientes del Magdalena están acreditados en el cumplimiento de su ruta de reintegración a la sociedad. Ello Gracias al enfoque integral, humanista y no asistencialista del proceso de reintegración liderado por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).

Este proceso cuenta con ocho dimensiones, entre ellas: personal, trabajo, seguridad, salud, ciudadanía, familiar, educación y habitad; estas garantizan que las personas desmovilizadas tengan un acompañamiento integral y permanente durante los seis años y medio que aproximadamente conlleva cumplir a cabalidad con la reintegración. Durante este tiempo los reintegrados están sujetos al cumplimiento de unas metas u objetivos trazados por la ARN, además de esquemas de seguimiento.

Si bien, la reintegración es un proceso voluntario que le permite a las personas que dejan las armas obtener, desarrollar y potenciar las habilidades y competencias individuales y colectivas necesarias para superar su situación de vulnerabilidad y ejercer autónomamente su ciudadanía, con un importante compromiso con sus comunidades en esta nueva etapa, lejos de las armas y la guerra.

EL SERVICIO SOCIAL

Como parte de los procesos de reintegración, los excombatientes dedican alrededor de 80 horas de su tiempo a labores de servicio social; entre estas se destaca por ejemplo la elaboración de  cartillas con cuentos sobre valores; obras de mantenimiento en espacios públicos, así como espacios deportivos y culturales, el objetivo es que las personas en proceso de reintegración cumplan con los aspectos del programa de reintegración.

De igual forma, algunas de las jornadas en servicio social están enfocadas en restaurar las instalaciones de Instituciones Educativas para propiciar mejores espacios educativos  en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

LAS OCUPACIONES

Las estadísticas de la Agencia, indican que, el 87% de las personas que han culminado exitosamente su proceso de reintegración a la sociedad se encuentran ocupadas: de ellas, el 64% tiene un trabajo informal (la mayoría en construcción y servicios varios) y 20% formal (comerciantes).

Sumado a que el 86% de las personas en reintegración se encuentran afiliadas al Sistema General de Seguridad Social en Salud. Y en términos de educación los reintegrados han sido beneficiados con el Modelo de Formación para la Reintegración, que se viene implementando en distintas zonas del Magdalena.

 PREVENCIÓN DEL RECLUTAMIENTO

También con el objetivo de prevenir que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes entren en círculos de violencia y sean ‘presa fácil’ de bandas criminales, grupos armados ilegales, pandillas y  delincuencia común, la ARN implementa estrategias que fortalecen iniciativas culturales y deportivas en zonas vulnerables del Magdalena.

De tal forma, que la Agencia lidera un trabajo comunitario en el territorio con estrategias como la del ‘Golombiao, el juego de la paz’, desarrollada en el municipio de Ciénaga en alianza con Drummond Ltd. y la Alcaldía Municipal. Y ‘Mambrú, no va a la guerra, este es otro cuento’, la estrategia nacional de la ARN  de promoción de valores de la niñez y juventud; que en el Magdalena se desarrolla en el barrio 11 de Noviembre de Santa Marta, mediante una escuela de talentos.

La primera estrategia del ‘Golombiao’, busca que mediante campeonatos, jóvenes estudiantes de Instituciones Educativas, realicen actividades complementarias en aulas de clases en canchas construidas por excombatientes en proceso de reintegración, allí la Agencia busca generar en adolescentes y jóvenes la apropiación de valores y principios que aporten a la sana convivencia.

“El ‘Golombiao’ es una metodología que ha sido apropiada por la ARN en su trabajo de prevención al reclutamiento, y consiste en utilizar el fútbol para  fortalecer las habilidades de niños, niñas, adolescentes y jóvenes y sus comunidades, en la construcción de proyectos de vida que aseguren su desarrollo y que estén alejados de la violencia. El juego mismo promueve la participación, la convivencia, la resolución pacífica de conflictos y la equidad de género”, explica José Nicolás Wild, coordinador de la ARN Magdalena.

La segunda estrategia, ‘Mambrú, no va a la guerra, este es otro cuento’, tiene como objetivo mantener a los adolescentes alejados del maltrato, la deserción escolar, la violencia sexual, el consumo de sustancias psicoactivas, el trabajo forzado o las actividades delictivas, ello con la puesta en marcha de iniciativas locales juveniles, con el fin fortalecer su rol como sujetos de derechos y como ciudadanos capaces de generar mecanismos para su autoprotección y desarrollo, así como la construcción de sus proyectos de vida.

Por consiguiente, la prevención del reclutamiento, a través del fortalecimiento de entornos protectores, es la clave para cortar ciclos de hechos violentos y evitar que los espacios ilícitos sean una tentación al normal desarrollo de los menores de edad. Los niños deben dedicar el tiempo a potenciar sus cualidades para convertirse en inventores, artistas, deportistas o iniciar un proyecto de emprendimiento productivo.

LOS RETOS DE LA A ARN MAGDALENA

Por último, entendiendo las dinámicas de los territorios, y con miras a seguir fortaleciendo el trabajo de construcción de paz que realiza la Agencia en el Magdalena y La Guajira enfoca sus acciones en un Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación que implica un despliegue profesional y estratégico importante a lugares que sirven para capacitar a los integrantes de las Farc para su reincorporación a la vida civil, preparar proyectos productivos y atender las necesidades de formación técnica de las comunidades, en un modelo de reincorporación comunitaria, de conformidad con el Decreto 1274 de 2017 y el Decreto 2026 de 2017.

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