“El desafío es que la gente vuelva a creer en el CNE”: Heriberto Sanabria

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A Dios le atribuye Heriberto Sanabria el giro que acaba de dar su vida, después de que en marzo pasado mantuviera una reñida disputa por una curul en el Senado de la República que finalmente fue dirimida en su contra por el Consejo Nacional Electoral, CNE.

Seis meses después, se ha convertido en el primer vallecaucano que asume la presidencia de ese mismo organismo, por lo que enfáticamente asume el reto de garantizar que “los procesos electorales sean transparentes, diáfanos, y que la gente tenga la tranquilidad de que su sufragio no se va a vulnerar y no va a tomar otro sentido u otro destinatario”.

Sanabria también espera liderar la transformación tecnológica que urge el organismo electoral, así como la reforma electoral que reclaman los colombianos y la reglamentación del nuevo Estatuto de la Oposición.

 

¿Cómo se logró que su elección como presidente del CNE se diera por unanimidad?

Fue una decisión pensada en fortalecer la institución, toda vez que en el anterior período hubo mucha interinidad en las presidencias del Consejo Nacional Electoral. Lo que este nuevo Consejo pretende es que haya un criterio de consenso, de unidad, por el bien de la gestión que se pueda desarrollar desde esa Corporación, pensando más en ella que en la que dignidad.

 

¿O sea que se acordaron las presidencias para los otros periodos?

Se acordó que cada presidencia va a tener un período de un año y no de seis meses, como sucedió en el período anterior, y cada partido, a tener la presidencia por un año, pero no puede coincidir con el partido del vicepresidente.

 

¿Como vallecaucano, qué significa para usted estar en la presidencia del organismo electoral más importante del país?

Es una gran responsabilidad, un gran honor, un gran orgullo y un gran desafío, porque es la primera vez que un vallecaucano es presidente del Consejo Nacional Electoral. De manera personal, proveniente del Congreso, como lo soy, tengo el reto de demostrarle al país que no todos los que provienen del Congreso son de la misma estatura mental o política, sino que aquí tenemos una vasta experiencia académica, una trayectoria que nos va a permitir poder coadyuvar impulsando iniciativas tanto reglamentarias, legales y de reforma constitucional, para tener un mejor esquema electoral.

 

¿Es una revancha de la vida, dado que usted acaba de estar en un rifirrafe con el CNE por una curul en la Cámara de Representante?

Más que una revancha de la vida, es un premio que Dios me ha dado poder estar en este organismo en el que se definen las curules y donde la mía estuvo en definición. Es una oportunidad de poder aportar y contribuir para que se puedan corregir las inconsistencias y las anomalías que se presentan en los procesos de escrutinios.

Precisamente, usted llega a una entidad cuestionada, se dice, por ejemplo, que al tener representación de todos los partidos no es independiente.

 

¿Qué opina desde su nueva posición?

El problema no es que los magistrados representen los partidos, porque así está concebido en el Artículo 264 de la Constitución Nacional. Mientras ese artículo no se modifique, serán los partidos los que postulen y el Congreso quien elija. El problema no es la representación de los partidos ni que ellos lo elijan, es la debilidad institucional que se tiene al interior de la Corporación. El problema no es la institución, son las personas, las instituciones no engrandecen a las personas, sino al contrario. Es el gran desafío que tenemos, modificar la institución, contextualizarla en la Colombia del Siglo XXI, hacer que la gente recobre la confianza y la credibilidad en la entidad y que los procesos electorales sean transparentes, diáfanos, y que la gente tenga la tranquilidad de que su sufragio no se va a vulnerar y no va a tomar otro sentido u otro destinatario.

 

En la reforma política que lideró la MOE se propuso acabar el CNE y crear otro ente electoral. ¿Qué piensa de esa posibilidad?

Lo importante es que haya un órgano rector de todo el sistema electoral colombiano, como lo llamen: tribunal electoral, corte electoral, consejo electoral, pero que sea un órgano autónomo e independiente, administrativa y presupuestalmente. Como lo quieran llamar, pero debe haber un órgano al nivel de las Altas Cortes, porque el sistema electoral colombiano es el cuarto poder.

 

¿Qué acciones va a tomar para garantizar la transparencia en las elecciones del próximo año?

Ese es un proyecto que vamos a construir en consenso con todos los magistrados del Consejo, la Academia y vamos a recurrir a experiencias internacionales de las democracias más modernas que tienen avanzado el tema de los procesos electorales, que han innovado con las nuevas tecnologías y han permitido no solo el voto electrónico sino que se pueda sufragar por internet y, desde luego, que el ciudadano pueda ejercer el sufragio tan fácilmente como cuando va a un cajero automático y a través de un plástico puede acceder a sus cuentas y a su dinero.

 

¿O sea que para esos comicios quedaría superado el inconveniente que se registró con los E14 en las elecciones del último año?

Tenemos que concertar con la Registraduría, el Congreso y el Gobierno la reforma electoral, porque el Congreso y el CNE tienen la política pública en materia electoral, la parte logística y operativa la hace la Registraduría, pero eso que hace la Registraduría es el soporte documental o probatorio que tiene el Consejo para declarar una elección, por eso hay que trabajar con ellos para poder tener éxito y transparencia en los procesos.

 

¿Usted le apostaría a que para esas elecciones ya esté en boga la próxima reforma electoral?

Aspiramos a que sí. Es una necesidad urgente que tiene el país y no solo ello, hay que tener un nuevo Código Electoral, porque tiene más de 30 años, pero no solamente el Código Sustantivo Electoral, sino el Código de Procedimiento Electoral.

 

Otra de sus tareas será liderar la reglamentación del nuevo Estatuto de la Oposición…

Sí, la tarea inmediata que tiene el Consejo Nacional Electoral es reglamentar el Estatuto de la Oposición. Nosotros, simplemente lo que hicimos fue hacer un registro provisional de la declaratoria que hicieron los partidos, y ahora tenemos la tarea de la reglamentación del Estatuto en cuanto a los derechos, deberes y obligaciones que en él se han consagrado.

 

¿Y qué cambios se pueden generar para los partidos a partir de esa reglamentación?

No les cambia la disposición legal que les da una oportunidad de cambiar de posición frente al Gobierno. El Consejo Electoral simplemente va sacar una disposición reglamentaria que no puede estar por encima de las disposiciones legales ya establecidas en el Estatuto.

Es que uno los temas que quedó ‘en punta’ con el anterior Consejo fue el referente al no otorgamiento de la personería jurídica al Movimiento Colombia Humana.

 

¿Habrá algún replanteamiento al respecto?

Estamos esperando que llegue el recurso y en el momento se hará el reparto y después de que el magistrado al que le corresponda hacer la ponencia la presente, la Sala Plena entrará a definir si la acoge o no la acoge.

 

También se han conocido denuncias de parte del Banco Agrario sobre supuestos manejos indebidos que se habrían presentado con dineros del partido Farc, ¿qué acción tomará el CNE al respecto?

Ese será uno de los temas que estarán en la agenda del Consejo Nacional Electoral. Justamente el pasado miércoles, en la labor de empalme, se hizo un esbozo de un tema palpitante como es el de la financiación de las campañas políticas, pero vamos a agendarlo para abordarlo en Sala Plena.

 

¿Qué otros temas cree que son prioritarios y que tengan pendientes?

Básicamente lo que necesitamos es desarrollar todo un proyecto de fortalecimiento institucional, como lo han manifestado el presidente Iván Duque, y el señor registrador Juan Carlos Galindo. También, darle plena autonomía e independencia al Consejo Nacional Electoral y para ello se necesitan hacer algunas reformas constitucionales y que el mismo Consejo emprenda tareas de autorreforma, como tener un reglamento interno contextualizado, moderno. Asimismo, adoptar un código de ética y disciplinario y poner al Consejo a la vanguardia con las nuevas tecnologías, porque los sistemas internos son muy obsoletos y simultáneamente, acompañar los procesos de reforma política y electoral.

Por distintas razones, ni Iván Márquez ni ‘Jesús Santrich’ se han posesionado en sus curules del Senado y la Cámara de Representantes.

 

¿El CNE tiene competencia para definir el futuro de esas curules?

El Consejo Nacional Electoral no tiene la competencia para dirimir esa inquietud, la tiene el Consejo de Estado, no solo de las de ellos, sino de las curules de todos los partidos, que es la jurisdicción contenciosa administrativa.

 

Cali El País.

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