Crecimiento de cultivos ilícitos fue del 17 %, hay 171 mil hectáreas

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La ONU explicó que la región con mayor cantidad de cultivos ilícitos es el Pacificó, con 65.000 hectáreas, allí las plantaciones aumentaron en un 13 %. La región central es la segunda más afectada por este flagelo, con 52.000 hectáreas, pero a la vez es la zona en donde más crecieron los cultivos, con un 31 %.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), entregó el informe de monitoreo de cultivos ilícitos en Colombia, el cual registró en 2017 un crecimiento del 17 % frente al 2016, para un total de 171.000 hectáreas cultivadas con coca en el país.

 

La oficina explicó que la región con mayor cantidad de cultivos ilícitos es el Pacificó, con 65.000 hectáreas, allí las plantaciones aumentaron en un 13 %. La región central es la segunda más afectada por este flagelo, con 52.000 hectáreas, pero a la vez es la zona en donde más crecieron los cultivos, con un 31 %.

“Nariño (con el 7 %) sigue siendo el departamento más afectado por los cultivos de coca, a pesar de que el cultivo creció menos allí que en el resto del país. Tumaco es el municipio más afectado, a pesar de que la coca se redujo en un 16 %. La mayor reducción se presentó en el departamento del Guaviare, donde se reportaron 1915 hectáreas menos que en 2016”, dice el informe presentado por la organización.

En la zona comprendida entre Putumayo y Caquetá se encontraron 41.000 hectáreas, lo que representa un crecimiento del 20 %.

En lo que tiene que ver con los Llanos Orientales, el panorama fue más alentador, en Meta y Guaviare hubo 10.000 hectáreas, un 15 % menos que en 2016, mientras que en la Orinoquía hubo 774 hectáreas, un 9 % más que en el año anterior.

En la Amazonía se encontraron 302 hectáreas, 6 % más que en 2016, y en la Sierra Nevada ocurrió la mayor disminución de cultivos ilícitos, con un -71 %.

En cuanto a operaciones contra el narcotráfico, UNODC reconoció que el Gobierno Nacional logró la erradicación forzosa de 52.000 hectáreas de cultivos ilícitos y una vinculación de 54.000 familias al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos.

En cuanto a la incautación de cocaína, la oficina de Naciones Unidas destacó que las Fuerzas Armadas Colombianas lograron el decomiso de 435 toneladas del estupefaciente.

Así mismo, la entidad destacó que el año pasado bajó el precio del kilo de base de coca en el mercado negro local a 1.600.000 pesos (-14 %), mientras que el kilo de cocaína bajó 11 %, estuvo en 4.449.000 pesos.

En el informe de la UNOCD se destaca que más de la mitad de los cultivos ilícitos se siembran en los departamentos de Nariño (45.735 hectáreas), Putumayo (29.589) y Norte de Santander (28.244). Estas zonas son dominadas por grupos de crimen organizados que aprovechan las fronteras con Venezuela, Ecuador y la Costa Pacífica para exportar la cocaína.

En la revisión de la situación de los cultivos ilegales también resaltan los departamentos de Cauca, con casi 16.000 hectáreas; Antioquia, con 13.681 hectáreas y Caquetá con 11.793.

La ministra de Justicia, Gloria María Borrero, recalcó que en el marco de la coordinación que hace su cartera en la política de lucha contra las drogas presentará a mediados de octubre una nueva estrategia integral para enfrentar el tema del narcotráfico, sobre ejes como la prevención del consumo y la sustitución de cultivos.

“Indudablemente estamos nadando en coca, tenemos 170.000 hectáreas y además ha aumentado la productividad, por eso vamos a enfrentar con fuerza el tema del narcotráfico en Colombia, estamos enfocados en ese objetivo y para eso implementaremos una estrategia de tolerancia cero al tráfico de drogas. Yo soy de los que piensa que perdimos una generación entera por esta problemática y debemos recuperarla”, expresó la ministra.

Entre tanto, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, explicó que la erradicación de cultivos ilícitos será tratada como un problema de seguridad nacional, en el que van a colaborar las Fuerzas Armadas para enfrentar problemáticas como el aumento de cultivos ilícitos en los parques naturales (8000 hectáreas) y la minería ilegal, que junto con el narcotráfico genera dramáticos daños ambientales.

 “Hemos vivido tantos años en la ilicitud que ya a los campesinos les parece que están en una actividad normal cuando cultivan coca, como un aprovechamiento natural de la agricultura. Eso no puede continuar así, tiene grandes implicaciones de las que solo se benefician las mafias, en donde el cultivador no recibe mayores rendimientos económicos”, declaró Botero.

Por su parte, el fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, recordó que desde hace dos años había manifestado que el principal problema de este país iba a ser el cultivo de coca, porque influye en el incremento de la violencia en las regiones, fomenta el crecimiento de disidencias de las FARC, consolidando a la guerrilla del ELN y carteles narcotraficantes internacionales.

“Espero que pronto sea convocado el Consejo Nacional de Estupefacientes, para que miremos todas las acciones que sea necesario adoptar, que vayan más allá de la erradicación forzosa de cultivos ilícitos y retomar el glifosato, e incluyan sustitución de cultivos con trabajo alternativo viable, trabajo social en los territorios y una mayor presencia del Estado en todas estas zonas de la economía social informal”, expresó Martínez.

BOGOTÁ COLPRENSA

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