Los factores que habrían incidido en el incremento de los cultivos ilícitos

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La preocupación por el aumento de cultivos ilícitos en el país sigue siendo el centro de debate, luego del informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), que evidenció un incremento del 17 % durante 2017, alcanzando 171.000 hectáreas cultivadas con coca en el país.

Desde varios sectores se vienen planteando algunas soluciones para enfrentar este flagelo que registra cifras históricas y que ha desbordado el control sobre estos cultivos. Por el lado del Gobierno Nacional, se plantea volver a fumigar y que la erradicación sea obligatoria, sin embargo, otros consideran que esto no soluciona el problema, porque se estaría atacando al eslabón más frágil de la cadena.

 

Para los analistas este incremento se viene presentando por varios factores como el aumento del precio de la coca, el cambio de la política de fumigación y la injerencia que vienen teniendo algunos grupos armados, entre ellos los carteles mexicanos, sobre el negocio en el país.

El director de la Fundación Paz & Reconciliación, León Valencia, aseguró que el alza en los precios de la coca ha sido, en parte, la causa del aumento de cultivos, debido a la devaluación del peso colombiano frente al dólar, lo cual ha generado un mayor margen de ganancias del negocio.

“Otro factor es un aumento de los consumidores en los Estados Unidos, que en los últimos años ha subido a 1,5 millones de ciudadanos, lo cual ha incrementado la demanda de la droga en ese país y se han abierto otros mercados en el sur del continente, porque Brasil y Argentina se están disputando el segundo y tercer lugar en consumidores del mundo”, explicó Valencia.

De acuerdo con el analista, este fenómeno también se puede estar presentando debido a que hace unos años se registró un alza en el precio del oro y muchos de los dineros fueron a la minería ilegal, pero cuando el precio cayó y aumentaron los de la coca, estos dineros fueron a parar en el negocio de la cocaína, lo cual pudo incidir en este incremento de cultivos ilícitos.

El director ejecutivo del Centro de Estudios en Seguridad y Paz, Néstor Rosania, consideró que el país está frente a un récord histórico en materia de área sembrada de coca, en parte porque se dejó de fumigar y se le apostó a una política que se enfocaba en atacar el problema de manera distinta, principalmente en los eslabones más débiles de la cadena.

“Con el uso del glifosato, el número de hectáreas sembradas bajaba frente a la erradicación voluntaria, pero de fondo esta medida hacía que subiera el precio y se generara un efecto inverso, porque empiezan es a cultivar más. Además, en las zonas donde se esperaba que empezaran a realizarse los proyectos productivos aún no han comenzado y el tema de la restitución voluntaria necesariamente tiene que estar acompañada de la presencia del Estado y por esto mucha gente ha regresado a estos cultivos”, explicó.

Con esta postura coincidió Juan Carlos Ruiz, experto en seguridad y docente de la Universidad del Rosario, quien aseguró que este incremento se generó por el cambio de la política de fumigación  y porque los cultivadores se acomodan a distintos escenarios que impone el mercado.

“Hay un punto de inflexión sobre el incremento de los cultivos y es la decisión del Gobierno anterior de dejar de fumigar con glifosato. Es indudable que es uno de los métodos más eficaces, pero no soluciona el problema de la producción de la hoja de coca en todo el país, porque se han utilizado parques naturales y zonas fronterizas”, explicó Ruiz.

León Valencia explicó que “otra gente le atribuye el incremento a la negociaciones de paz con las Farc y al haber cambiado la política de fumigación, pero no hemos encontrado que estas sean las principales causas, así tengan alguna incidencia en el tema. Lo que viene pasando es que están  aumentando los consumidores, los precios de la coca y estímulos dentro del campo para la producción”.

Otro de los temas en que coincidieron los analistas fue la presunta injerencia que pueden tener los carteles mexicanos en algunas regiones del país, especialmente en el pacífico y en Antioquia, “en donde más han aumentado los cultivos de coca y la exportación”, explicó Valencia, quien además aseguró que la gran venta de tequila ha sido un factor para evaluar esta presencia en Colombia.

En ese sentido, Rosania indicó que hay un riesgo y es que donde los carteles mexicanos quieran quitar los intermediarios de la cadena y entrar a controlar los cultivos “vamos a tener una nueva lógica de violencia, porque se van a crear conflictos por tener el dominio de este negocio”.

Ante el incremento de cultivos ilícitos, el presidente de la República, Iván Duque Márquez, le sigue apostando a la fumigación con glifosato, a pesar de las controversias que existen por un fallo de la Corte Constitucional y por el impacto que tendría en la salud pública y el medio ambiente.

Para los analistas, esta apuesta reducirá en el corto plazo el área cultivada, pero no solucionará de fondo el problema, por lo que el país seguirá en una especie de espiral aplicando medidas que no enfrenta el problema de raíz, como viene pasando en los últimos años.

Rosania señaló que esta decisión podría tener un efecto inverso, a pesar de que el área cultivada podría disminuir, porque en la medida en que se fumigue, los productores buscarán nuevas áreas para cultivar y se podría generar un aumento en el precio de la coca.

“Con la fumigación van a bajar la cifras, pero los cultivos se van a trasladar a Perú, subirán los precios de la coca en Colombia y esto incentiva a que la gente empiece a cultivar y talar bosques, de manera que tenemos un enfermo con cáncer pero le seguimos dando pastillas para el dolor de cabeza”, explicó.

En esta misma línea está el docente de la Universidad del Rosario, quien aseguró que la medida puede que funcione para reducir en un corto plazo el área cultivada, pero no se puede pensar que esto va a acabar con el problema de fondo.  

“Las medidas anunciadas han sido efectivas, a pesar de los detractores que aseguran que esto tiene unas consecuencias en materia de salud y del medio ambiente, pero digamos que entre las soluciones es una de las más eficientes. El problema es pensar que la fumigación es la única salida, porque el número de hectáreas cultivadas aminorará, pero seguiremos siendo el principal exportador de coca, tengamos más o menos áreas en cultivos, por los ingresos que estos generan” señaló Ruiz.

Por su parte, Valencia señaló que está demostrado que la erradicación voluntaria es más eficaz que la forzosa y las fumigaciones, porque “cada hectárea que se erradica ofreciendo alternativas a los cultivadores tiene menos incidencia en la resiembra y estas son cosas en las que nos estamos devolviendo en vez de avanzar con una política independiente, atacando a los grupos del mercado y buscando un camino distinto a la represión”.  

BOGOTÁ (Colprensa).

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