Pacificar es pacificación

En esta etapa de posconflicto que vivimos y de nuevo gobierno nacional, interesa sobremanera no bajar la guardia en cuanto a la pacificación y reconciliación que requerimos, siendo un firme propósito encontrar caminos expeditos que permitan consolidar una política integral para combatir todo atisbo de violencia, recuperar la seguridad, aún en entredicho en varias de nuestras regiones, y dedicarnos a atender solícitos las problemáticas que mayormente nos afectan, en lo que cabe procurar en mejor manera la salvaguarda de los derechos humanos, desapariciones, feminicidios, desplazamientos forzados internos, las agresiones contra líderes sociales, defensores de derechos humanos y periodistas, trata de personas y particularmente combatir la impunidad, principal antídoto de todas las formas de violencia.

Son aspectos los citados, además de otros muchos que inciden negativamente en la buena marcha del país, sus regiones, departamentos, municipios, los cuales deben ser parte importante en los debates que a lo largo y ancho de la geografía patria habrían de darse, a fin de coincidir en un diagnóstico amplio y objetivo sobre la situación en la que nos encontramos, lo que ayudará a garantizar el fortalecimiento institucional y sanos equilibrios que articulen la visión de las víctimas con la institucional en cuanto seguridad y justicia. Construir soluciones es prioridad en este momento, razón por la que sea importante la mayor información que fuere posible.

Muchas y más son las acciones que deben atenderse con inmediatez, desde el atraso en las respuestas, la incompetencia y abstenciones en la investigación, hasta la caída en la participación de las propias autoridades en materia detenciones, rebasadas inmensamente por la incidencia delictiva, siendo determinante abonar a la discusión, diagnóstico y toma de decisiones en este especial particular, en ruta a poder contar con un marco institucional renovado, que tenga mejores capacidades para proyectarse y dar resultados.

Tenemos que entender hoy que vivir en paz es definitivo camino a estructuraciones mejores, Que pacificar es pacificación y traducen uno y otro vocablo establecer la paz, dejar en calma lo que estaba alterado; en lo que debemos centrarnos, lo qué si bien no es tarea fácil por las heridas dejadas, su consolidación debe ser labor de todos y no bastarán sólo las buenas intenciones. Pacificar un territorio es una tarea de toda la sociedad, que difícilmente lograremos si la sociedad está dividida. Vivimos en una sociedad dividida, inmersa en acusaciones y agresiones, con discriminaciones e intolerancias, panorama en el que importante es el papel sensato que deben encarnar los medios de difusión, de comunicación y redes sociales, escenarios donde más se reproducen los estigmas de discriminación que generan violencia social, que de seguir siendo, lejos estaremos de esa paz por todos anheladas.

[email protected] *Jurista

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