Octubre trajo la lluvia y caos en la movilidad

La fila de automotores en la carretera que comunica hacia el Corregimiento de Minca era larga debido a que en esa zona colapsó la movilidad vial.

La fila de automotores subiendo el intercambiador del Once de Noviembre y el puente hacia Minca era larga y pausada ya que la Concesión Ruta del Sol II adelanta algunas refracciones en puntos específicos de la carretera que comunica hacia el Corregimiento de Minca.

Con el inicio del mes de octubre llegó la lluvia a Santa Marta. Un torrencial aguacero cayó sobre un amplio sector de la ciudad cuando promediaba la 1:20 de la tarde y según la estación pluviométrica del río Manzanares fueron 66,6 mililitros de agua que cayeron durante una hora.

La intensa lluvia provocó afectaciones en el barrio Timayui I en donde aproximadamente 10 viviendas se inundaron y sus habitantes tuvieron la asistencia de los voluntarios de la Defensa Civil, quienes ayudaron a evacuar el agua, inclusive las instalaciones del colegio San Francisco Javier también se anegaron.

El reporte del organismo naranja también da cuenta de una pared que colapsó en el barrio Nueva Colombia y que por fortuna no causó ninguna tragedia, mientras que en otros sectores ubicados sobre la carretera que comunica a Santa Marta con el Corregimiento de Minca se generó un verdadero caos en la movilidad vial.

En los barrios El Yucal, María Cecilia, Sierra Morena, Rodrigo Ahumada, El Cisne, Villa Kamila, Ciudad Equidad, La Rosalía, entre otros, el torrencial aguacero arrastró arena, piedras y todo tipo de desechos como plásticos, icopor, cajas de cartón taponando las rejillas de desagüe lo que causó represamiento e inundaciones.

Las tapas de los registros sanitarios se alzaron y algunos conductores de vehículos vivieron un verdadero sofoco al sentir el agua dentro de sus automotores que los obligó a salirse de la vía para buscar alguna pendiente. Otros no tuvieron esa sagacidad y quedaron varados en la carretera, ese fue el caso del chofer del camión cargado de bloques para construcción que quedó justo en la mitad de la vía a la altura de la urbanización Rodrigo Ahumada.

De inmediato se formó un caos vehicular enorme ya que los conductores de motocicletas, busetas de servicio público y autos particulares empezaron a disputarse el paso por la estrecha vía que para colmo de males quedó reducida a un solo carril en doble sentido.

Por fortuna aparecieron unos jóvenes con pitos en sus bocas y ejercieron como improvisados agentes de tránsito ayudando a mitigar la situación mientras llegaba la grúa que remolcaría el pesado camión de placas TZU 774. La gran mayoría de residentes y vecinos en este sector de la ciudad coincidieron al manifestar que Santa Marta realmente no está preparada para soportar un aguacero por más de una hora ya que el sistema de rejillas se tapona y la furia del agua que asemeja un río levanta las tapas de los registros sanitarios y por allí se van piedras, trozos de madera, botellas plásticas, bolsas, toallas sanitarias, trapos sucios y una variedad de desechos que van a parar al río Manzanares y éste desemboca finalmente en el mar, más exactamente  en el sector de Los Cocos.

EN EL CENTRO NO LLOVIÓ

El primer aguacero del mes de octubre sorprendió a más de un ciudadano ya que la movilidad vehicular colapsó sobretodo en la Avenida del Libertador a la altura de la Quinta de San Pedro Alejandrino, en donde existe restricción hacia su prolongación porque la Alcaldía Distrital realiza los trabajos de construcción de un box coulver cerca al Parque del Agua.

En Mamatoco la lluvia arreció bastante por lo que los conductores tanto de motocicletas como de vehículos debieron disminuir la velocidad por precaución ante los baches que presenta la carretera desde el colegio Inén Simón Bolívar pasando por la entrada al barrio La Bolivariana y hasta la glorieta del antiguo retén en donde existen varias ‘trampas peligrosas’.

La fila de automotores subiendo el intercambiador del Once de Noviembre y el puente hacia Minca era larga y pausada ya que la Concesión Ruta del Sol II adelanta algunas refracciones en puntos específicos de la carretera que comunica hacia el Corregimiento de Minca.

En Gaira y El Rodadero no llovió como tampoco en el Centro Histórico de Santa Marta aunque en esta última zona urbana se alcanzó a constatar cierta escorrentía y en horas de la noche una pertinaz llovizna que refrescó el ambiente. La primera lluvia de octubre es el preludio de la época invernal que según el Ideam será corta pero abundante ante lo cual la comunidad aledaña a los ríos que descienden de la Sierra Nevada deberá estar alerta ante una probable creciente súbita.

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