Crisis cafetera afecta a más de 540.000 familias

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El precio interno base de compra (compuesto por el precio del Contrato C, el diferencial por calidad y la tasa de cambio) ha caído cerca de 16% en el último año. Esto significa que los productores han recibido en promedio cerca de 166 mil pesos por carga menos, al pasar de $813 mil en agosto de 2017 a $681 mil el 14 de septiembre de 2018.

La crisis que actualmente atraviesa el gremio cafetero en temas como la inestabilidad de precios del producto, así como el deterioro de los términos de intercambio y el desequilibrio entre la producción y el consumo, fueron algunos de los aspectos que se evaluaron en el debate de control político que se llevó a cabo en la Comisión Quinta del Senado.

 

La reunión contó con la presencia de parlamentarios de diferentes movimientos políticos que mostraron sus posturas frente a la situación del sector y su interés en resolver estas problemáticas, debido a que según las intervenciones, esta situación no solo afecta la economía del país, sino también el buen desarrollo en las actividades de los caficultores nacionales.

Así lo manifestó el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien expresó que “tenemos unas dificultades indiscutibles en temas presupuestales, pero existe la voluntad por parte del Gobierno de progresar en el sector cafetero”.

El jefe de la cartera expuso además, que actualmente se están analizando diferentes estudios sobre los costos de producción comparados con los precios internos del café, con el fin de decidir cuál será la disposición más efectiva de los recursos que el Gobierno aprobó para los cafeteros.

Para el senador Alejandro Corrales, del partido Centro Democrático, “la crisis cafetera afecta a más de 540.000 familias”, y aseguró que “los cultivos de café que están siendo reemplazados por cultivos de coca, corresponden a un tema de rentabilidad.

Añadió que en este momento “el precio interno del café no es un capricho, sino que es el resultado de vivir tres variables: la bolsa de Nueva York, el precio del dólar y el diferencial del café colombiano”.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Andrés Valencia, presentó las acciones que ha implementado desde la entidad para apoyar a las más de 500.000 familias cafeteras que viven la actual coyuntura de precios.

Valencia, enfatizó que “un gran costo” que se tiene en el territorio nacional, es la comercialización desde que el insumo se importa y llega al consumidor, “ahí puede haber capturas de renta que afectan a los productores de café y a los productores del sector agropecuario”.

Mientras que el senador Miguel Ángel Barreto, del Partido Conservador, sostuvo que es importante centrar la atención en este escenario y buscar estrategias que cuenten con el dinero suficiente para “apostar a la tecnología y a la innovación. Al campo le estamos diciendo que tienen que ser competitivos, pero cuando miro que el presupuesto disminuyó, me pregunto con qué recursos vamos a ser más competitivos en el sector”.

El senador Jorge Eduardo Londoño, de la Alianza Verde, también asumió una postura y manifestó que “la asistencia técnica debe ser vital y una prioridad en nuestro campo. El estado debe ser efectivo y eficaz en apoyar a nuestros campesinos”.

Al finalizar, el senador Jorge Robledo, del partido Polo Democrático, enfatizó en que hay otros campos que los cafeteros pueden explorar y no depender solo del café. “Los cafeteros no son solo cafeteros, también puede producir maíz; por eso es que la cocaína le va bien, debido a que la hacen competitiva y eficiente, a diferencia del resto de productos”.

Luego del debate, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez, agradeció a la Comisión Quinta por haberlo realizado y afirmó que “importantes argumentos se presentaron por parte de los citantes y quedó clara la crisis que vive el sector caficultor”

De otra parte, la FNC presentó al Gobierno un estudio que contiene información recogida durante tres años consecutivos, que se denomina Plan 2.000 fincas, que son representativas de todas las regiones geográficas de la caficultura colombiana y de todos los tamaños de productores, que refleja que el costo promedio de producción del país, por carga de 125 Kg de café pergamino seco, es de $760 mil para 2018.

Este Plan 2.000 fincas, que es permanente desde 2015, cuenta con los registros de costos y ventas de café, que rigurosamente llevan pequeños, medianos y grandes cafeteros y que apoyados por el Servicio de Extensión de la FNC tienen en cuenta todas las variables propias del proceso productivo del café, incluidas las actividades asociadas a la administración de la finca y, por supuesto, los costos financieros relacionados con la producción de café.

Los cafeteros de Colombia, representados en el Comité Directivo, solicitaron al Ejecutivo nacional tener en cuenta los resultados de dicho estudio, por su seriedad y validez estadística, para ser tomado como referente en la definición del precio disparador con el cual se definirá la entrega de los recursos recientemente aprobados en el Comité Nacional.

Asimismo, el Comité Directivo solicitó al Gobierno nacional la definición y agilidad requerida, teniendo en cuenta que la cosecha cafetera ya se inició en buena parte del país.

Por otro lado, el Comité Directivo informó que con el fin de elevar la voz y exponer una vez más la difícil situación que atraviesan los cafeteros en los escenarios internacionales donde participan todos los actores de la cadena del café, la próxima semana el Gerente General de la FNC y representantes de los cafeteros de Colombia asistirán a la reunión semestral de la Organización Internacional del Café (OIC), llevando con firmeza el mensaje de la corresponsabilidad de todos los actores de la cadena para que los 25 millones de familias cafeteras del mundo reciban un precio digno, rentable y sostenible, así como la invitación a que todos los países incrementen su consumo de café.

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