Festival de la Cumbia, Patrimonio Cultural e Inmaterial  de la Nación

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En el año 1970 los organizadores del Festival estuvieron acompañados del escritor Manuel Zapata Olivella quien participó como  conferencista.

 

El municipio de El Banco cada año alberga una festividad, que por su significado cultural y folclórico es una de las más importantes del Caribe colombiano, El festival Nacional de la Cumbia en este municipio bañado por el rio Magdalena, tiene como principal propósito salvaguardar, estimular, promover y salvar del olvido los ritmos folclóricos de la Depresión Momposina; en especial de la Cumbia, estimulando su conservación a través de las generaciones.

PRIMEROS AÑOS

El Festival Nacional de la Cumbia surgió como una representación del carácter y la tradición cultural de su creador, el compositor Banqueño José Benito Barros Palomino, quien tratando de crear una manera de preservar las costumbres autóctonas y folclóricas de la región decide gestionar y crear un evento que permita realizar dicho objetivo.

Solo hasta el año 1970 pudo verse cumplido el objetivo del Maestro Barros, que con la ayuda de otras personalidades como Nicanor Pérez Cogollo, Álvaro Morales, Elías Lito Fraija, Emiliano Torres Torres, entre otros lograron la realización del primer Festival Nacional de la Cumbia, contando con el Apoyo incondicional del entonces alcalde de la población, el señor José de la Paz Vanegas.

Después de 21 años el concejo municipal aprobó la creación de la corporación Autónoma del Festival Nacional de la Cumbia, cuyo objetivo es la organización bajo los parámetros de sostenibilidad y mejoramiento del evento bajo un esquema de preservación de las costumbres tradicionales y regionales que se presenta en el Festival.

El Maestro José Barros, quien regresa a su tierra luego de 25 años de ausencia, es recibido por sus coterráneos como un héroe:  La alegría, el entusiasmo y la algarabía aumentan al llegar al Puerto de las chalupas; donde es sacado en hombros por la multitud y llevado hasta el hotel Panorama y desde el segundo piso, el maestro Barros se dirigió a sus paisanos en los siguientes términos: “Me encuentro profundamente emocionado, no tengo palabras para expresarles lo que siento pero les prometo que hare algo por mi tierra”.

Es a partir de este momento, que empieza a gestarse el Festival Nacional de La cumbia como alternativa de desarrollo económico, y es así como en la actualidad, a pesar de las muchas dificultades que significa realizar un evento cultural, autóctono y tradicional, es la única empresa cultural e industria creativa de la Región.

FUNDACIÓN JOSÉ BARROS PALOMINO

La Fundación José Barros Palomino, es una entidad sin ánimo de lucro, fundada en el año de 1969 por el desaparecido Maestro José Barros Palomino, nació bajo el nombre de Corporación Festividades de la Cumbia y adquirió personería jurídica por la Secretaría de Gobierno del Magdalena a través del decreto No. 112 de 1983. Debido al fallecimiento de su fundador su Junta Directiva en homenaje a este cultor nacional cambió su razón social, que ahora lleva su nombre.

Esta Fundación pretende llegar a todas las instituciones, empresas y personas naturales que trabajan y apoyan proyectos socioculturales dirigidos especialmente a niños y jóvenes en condiciones de riesgo y marginalidad.

IMPERIALATO DE LA CUMBIA

El Imperialato de la Cumbia  nació desde el 5 Festival, cuando José Barros quiso coronar a la Cumbia y ahí nació la idea de personalizarla a través de la mujer banqueña. Esa primera Emperatriz fue Elsa Berdugo y  fue hasta 1992 donde inicia oficialmente el concurso para elegir entre niñas de diferentes departamentos a la Emperatriz Nacional de la Cumbia, la persona designada para dirigir el naciente Imperialato fue la señora Sixta Tulia Flórez de Luna, madre de la  virreina mundial de la belleza, la médico Rocío Luna Flórez. A la fecha se han realizado 21 ediciones, llegando este año a la número 22.

IMPACTO DEL FESTIVAL EN LA ECONOMÍA LOCAL

Hasta este momento, se ha descrito al Festival Nacional de La Cumbia como Patrimonio Cultural inmaterial de la Nación, cuyo objetivo principal es la salvaguarda de la identidad nacional, representada en La Cumbia, además de ser un lugar de encuentro de todas las manifestaciones y expresiones ancestrales universales, sin embargo, es importante destacar que en principio y en la actualidad, uno de los objetivos planteados, fue realizarlo como una alternativa para dinamizar la economía local, teniendo en cuenta que el Viejo Puerto de El Banco, punto importante de intercambio comercial del margen derecho del rio grande de la Magdalena durante la primera mitad del siglo XX, había perdido relevancia nacional con la construcción de las vías férreas y las troncales que comunicaban al país por vías terrestres, desacelerando su desarrollo económico y social.

EL CAMINO RECORRIDO

Son muchas las dificultades que se presentan cada año para el desarrollo de este Festival, en general se ha avanzado en el reconocimiento nacional y se continua con la misión de salvaguarda de la identidad cultural, desarrollando espectáculos de alta calidad artística, folclórica, tradicional y autóctona, sin embargo la financiación cada día es más difícil, por eso los organizadores hacen el llamado a la empresa privada para que aporten al respecto.

APOYO DE LA ALCALDÍA

Este año  el XXXIV Festival Nacional de la Cumbia tiene el apoyo de la Alcaldía Municipal la cual ha estado apoyando la gestión de los organizadores para que estas festividades cada día tengan más aceptación por parte del público asistente.

Dentro de las actividades realizadas están la Alborada, que se  realizó el pasado 5 de Octubre a las  4:00 am, la cual inició su recorrido en el monumento a la cumbia hasta el busto conmemorativo al natalicio del Maestro José Barros en el muelle fluvial.

La Noche Blanca  donde   la Directora del Imperialato Nacional de la Cumbia, Martha Consuelo Numa,  dio la apertura oficial a las festividades, luego de las palabras de bienvenida por el Alcalde Víctor Rangel.

TRADICIÓN

La Cumbia ha enriquecido la imagen de El Banco internacionalmente, convirtiendo  este aire popular en patrimonio de todos los colombianos, así como las danzas que representan las  creencias y tradiciones fundadoras de todos los pueblos. A través de la tradición popular se pueden promover y difundir valores como la solidaridad de profundas raíces en las culturas indígenas autóctonas, la cooperación, la responsabilidad de unos por los otros, el cuidado conjunto del bienestar colectivo, la superación de las discriminaciones, la erradicación de la corrupción, actitudes para el  mejoramiento de la equidad en un municipio tan marcadamente desigual, actitudes democráticas, puede claramente ayudar el desarrollo además de contribuir al perfil final de la comunidad.

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