Que le ocurre a nuestra sociedad

Colombia está pasando por unos momentos aciagos que impactan a nuestra sociedad por la naturaleza de los hechos que ocurren casi a diario.

El irrespeto hacia  nuestros menores, la violación de los mismos y la violencia intrafamiliar que los golpea, nos debe poner a pensar en que es lo que nos está pasando como sociedad.

Lo ocurrido con la niña Génesis en Fundación, violada vejada y quemada por un vecino, que solo se puede catalogar como un delincuente sicótico, nos debe llevar a un examen social a fondo, para determinar las causas de esta serie de sucesos criminales que nos están golpeado.

El secuestro del hijo del Alcalde del Carmen, un niño de cinco años, no es sino la muestra de que no respetamos a nuestra niñez, que la depravación social está alcanzando unos límites que ameritan la atención del Estado colombiano, para determinar si se trata de un problema de salud, de delincuencia casi que colectiva, o es falta de educación, o si lo que falta en Colombia son autoridades que repriman el delito drásticamente, para que los posibles ejecutores de hechos como estos, le teman a la acción de la justicia.

Si al abuso contra nuestros menores, le sumamos los que se cometen contra las mujeres a diario en nuestro territorio y le adicionamos la delincuencia juvenil, manifestada en la existencia de bandas en diferentes ciudades, no podemos negar que estamos frente a un problema que afectará el futuro de nuestra nación. Es urgente la atención de los organismos del Estado en todos sus niveles a estos problemas, de lo contrario nos podemos convertir en una sociedad inviable por culpa de la desatención a las necesidades de nuestra niñez, juventud y adolescencia.

Y si a lo anterior le agregamos la corrupción que está corroyendo los diferentes estamentos sociales, el económico, el político, el oficial y el particular, nuestro panorama como país no se ve muy claro. La herencia que nos dejó el gobierno de Juan Manuel Santos en materia de  honestidad en el manejo de los dineros públicos, en el respeto a las mayorías, a la Constitución y a la ley, nos puede llevar por un despeñadero que de no parar la caída, muy seguramente nos pondrá en condiciones de un Estado fallido, por su debilidad, se requiere este  imponga la vigencia de nuestra Carta Magna y que deje sentir el imperio de la ley en todo nuestro territorio, como corresponde a un Estado Unitario  como lo es Colombia.

Se requiere más educación, pero comenzando por dar más formación a nuestros jóvenes, como lo hacen los países desarrollados, requerimos jóvenes que conozcan nuestra historia, nuestra geografía, que sepan leer e interpretar lo que leen, que aprendan entendiendo y no de memoria, que analicen antes de memorizar, que se eduquen en valores para ponerlos al servicio de la sociedad y no que adquieran conocimiento pensando en el lucro que los mismo le pueden dejar para satisfacer su egoísmo.

La sociedad colombiana, está en peligro, no sanciona a los que violan las leyes, nos estamos acostumbrando a ver en los medios todos los día hechos contra nuestros niños y mujeres, tenemos que reaccionar como sociedad y rechazar de una, todos los actos que atenten contra el futuro de nuestro país, solo cuando comprendamos, que como sociedad somos un solo cuerpo, que debe actuar contra todo lo que atente contra él, podremos encontrar el camino del progreso y el desarrollo que le garantizará a las generaciones futura la prosperidad.

*Catedrático universitario

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