Que no se borre la memoria histórica del conflicto

Aparentemente, la labor de seleccionar directores, ministros y otros funcionarios no ha sido el mayor éxito del Presidente Duque. Las intenciones siempre pueden ser buenas, pero solo son eso: intenciones. Después de todos los dudosos nombramientos que ha hecho el presidente, se avecina uno que puede ser definitivo frente al Acuerdo de Paz con las Farc. Ese nombramiento es nada menos que el del director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), institución encargada de reunir y recuperar todo el material documental, testimonios orales y por cualquier otro medio relativos a las violaciones de que trata el artículo 147 de la Ley de Víctimas y restitución de Tierras.

Ahora apareció como aspirante Mario Javier Pacheco García, un opositor férreo al trabajo realizado justamente por CNMH. Pacheco fue integrante del equipo de la campaña presidencial de Iván Duque, pero este no es el conflicto. El conflicto es que en reiteradas ocasiones ha mostrado no solo su oposición, sino desprecio por el CNMH. Por ejemplo, el 3 de octubre publicó en su portal mariojavierpacheco.com una columna de opinión en la que afirmó que el Centro de Memoria es una “estructura infiltrada por la guerrilla”. ¿Cómo alguien como un juicio tan parcial, podría dirigir una institución que realiza la reparación integral y el derecho a la verdad del que son titulares las víctimas y la sociedad?

¿A dónde va la memoria histórica de este país? Le pregunto señor presidente. No le parece que alguien que tiene estos juicios y que además públicamente en sus plataformas digitales afirma que, “…dicho Centro es otra de esas estructuras infiltradas, pagadas por el Estado para deslegitimar al mismo Estado y que sus informes lujosos y voluminosos, están cargados de omisiones tendenciosas que pretenden minimizar los horrores de las Farc y echar la culpa de los mismos, al Estado y al extinto grupo criminal de las AUC” puede hacerle mucho daño al país.

Si bien es cierto que hasta ahora es un aspirante, parece ser un candidato potencial. La intención de construir un país sin odios, como usted dice señor presidente, empieza en casa, y de escoger a este señor Pacheco tanto la visión como la misión por las cuales fue creado el CNMH quedarían resquebrajadas, sino que también quedaría muy claro que esto, una vez más, se trata de una cuota del ex presidente Uribe.

Sería interesante conocer que opinan los historiadores colombianos que se han quemado las pestañas tratando de reconstruir esa verdad, que es lo mínimo que esta sociedad les debe a las víctimas del conflicto armado más largo de la historia de este continente. Gonzalo Sánchez, uno de los mejores historiadores de este país, quien durante 6 años asumió con dedicación la tarea de dirigir el centro; Maria Emma Wills quien logró mostrar los horrores de los paramilitares en la Región Caribe contra las mujeres de esa parte del país; Sergio de Zubiría quien formó parte de la Comisión Histórica del Conflicto y sus víctimas, no merecen que su dedicación, seriedad profesional y compromiso con todos los que sufrieron esa cruel confrontación armada, se borren con irresponsables posiciones de quien llegue a la dirección de del Centro de Memoria Histórica.

Por favor señor presidente, en este nombramiento escuche a amplios sectores del país que le solicitan que nombre a la persona verdaderamente idónea para esta inmensa responsabilidad. No cometamos el pecado de tener como uno de los primeros actos de este período del posconflicto, el borrar la memoria histórica de la confrontación armada que tanto dolor le trajo al país.

*ExMinistra de Estado

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