Faltan 133 donantes de órganos para alcanzar la meta de 2018

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En la conmemoración del Día Mundial del Donante de Órganos y Tejidos, el Ministerio de Salud reveló que para alcanzar la meta de 422 donantes de órganos este año aún faltan 133 donaciones, recibiéndose hasta la fecha 309.

El viceministro de Salud y Prestación de Servicios, Iván Darío González Ortiz, invitó al país a que aumente las tasas de donación de órganos como un acto altruista para beneficio de los colombianos.

 

González Ortiz reconoció los avances de la red nacional de trasplantes tales como el sistema único de información, el centro regulador nacional de trasplantes y el consenso para los criterios únicos de asignación, entre otros.

No obstante, el viceministro de Salud señaló que aún persisten algunos retos relacionados con el desarrollo de información postrasplante, mejoras logísticas de transporte y algunos ajustes pendientes que existen en la normatividad vigente.

“Requerimos poner en marcha aspectos relevantes de biovigilancia, a lo largo de la cadena de donación y trasplantes, así como consideramos necesario e importante incluirlo en servicios como los cuidados paliativos”, expresó Ortiz.

González Ortiz explicó que para el fortalecimiento de la salud pública del país se requiere incrementar la tasa de donación por millón de habitantes. “En Colombia es baja, si la comparamos con el resto de países de la región, y tenemos que aumentarla con ayuda de las agencias, entidades territoriales y el Instituto Nacional de Salud”.

Según el Instituto Nacional de Salud (INS), en su más reciente Informe Ejecutivo de la Red de Donación, hay 2507 personas que esperan un órgano en toda Colombia.

Cerca de 2315 personas esperan por un riñón, seguido por el hígado, con 145 personas; el pulmón, con 24 personas; el corazón, con 17 personas en lista de espera; el intestino, con 5 personas; y el páncreas con una.

MITOS QUE RONDAN LA DONACIÓN

Colombia presenta uno de los índices más bajos de donación de órganos a nivel mundial, ocupando el puesto número 20 en la escala de donantes fallecidos. Un estudio cualitativo liderado por Astellas Farma Colombia reveló que, pese a que los colombianos tienen una actitud positiva frente a la donación de órganos, aún mantienen ciertas creencias que les generan inseguridad a la hora de tomar la decisión.

“Con este estudio logramos identificar cuáles pueden ser algunas de las barreras por las cuales aún no se vive una cultura de donación en el país, e identificamos que es necesario brindar información de calidad a la población para eliminar creencias, que, en la mayoría de los casos, están alejadas de la realidad. Es fundamental que todos los actores del sector salud unamos esfuerzos para fomentar una donación de órganos informada y consciente que beneficie la vida de muchos pacientes colombianos”, detalló Giovanny Montoya, director médico de Astellas Farma Colombia.

El estudio se llevó a cabo en las cuatro principales ciudades del país: Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, y demostró entre sus principales hallazgos que, la mayoría de los colombianos que participaron desconocen y tienen poca información práctica sobre la donación y trasplante de órganos.

De acuerdo con los investigadores, los principales mitos y creencias falsas de los colombianos sobre la donación y el trasplante de órganos en el país son:

1).Registro como donante

Aunque muchas personas creen que para poder donar sus órganos deben registrarse, esto tuvo un giro con la Ley 1805, que entró en vigencia en febrero de 2017, la cual convierte a todos los colombianos, que en vida no hayan expresado por escrito su negativa, en donantes de órganos y tejidos.

Algunos participantes del estudio aceptaron no tener clara la legislación que existe en el país que regula la donación de órganos. El estudio demostró que el principal motivo por el cual afirman no ser donantes, es porque desconocen dónde deben registrarse o cómo es el proceso para hacerlo, lo cual no es necesario.

Los colombianos que no quieran ser donantes, deben hacer la declaración ante un notario público y enviarla al Instituto Nacional de Salud (INS) o expresar la negativa al momento de afiliarse a una EPS.

2). Blanco del tráfico de órganos

Todo el proceso de donación y trasplantes es vigilado y coordinado por entidades estatales como el Ministerio de Salud y Protección Social, el Instituto Nacional de Salud y las Secretarías de Salud.

El estudio reveló que las personas creen que, al convertirse en donantes, se vuelven propensos a ser secuestrados por traficantes con el objetivo de extraer sus órganos y obtener de ello beneficios económicos.

Sin embargo, estos procedimientos son de alta complejidad por lo que solo instituciones que cuenten con la infraestructura adecuada y el personal entrenado pueden hacerlo. Así mismo, la preservación del órgano necesita un proceso de cuidado para que pueda ser utilizado, el cual sólo se realiza en instituciones de salud registradas y autorizadas.

3). La religión no lo permite  

Aunque muchas personas piensen que la religión prohíbe la donación de órganos, muchas están favor de la donación y trasplante de órganos; algunas de ellas consideran que es una decisión personal y que es un acto de ayuda, generosidad y solidaridad hacia otro ser humano.

Aun así, uno de los hallazgos del estudio confirma que algunas personas tienen la creencia, que, al someterse a este tipo de procedimientos, no estarán completos para su vida después de la muerte.

4). La desfiguración tras la donación

El personal médico que realiza estas intervenciones, está entrenado para realizar el procedimiento con el mayor cuidado del caso, para que el cuerpo de un donante no presente cambios y conserve su estética corporal para, posteriormente, ser entregado a la familia en el caso de un donante fallecido. De esta manera se cuida que el cuerpo de un donante vivo o muerto, no quede en mal estado, deformado y/o maltratado.

5). El  nivel socioeconómico  

La lista de espera se organiza teniendo en cuenta la compatibilidad del donante y el paciente, y la urgencia con la que se necesita hacer el procedimiento. Las entidades del Gobierno garantizan que la equidad de asignación se genere sin discriminación por razones de origen familiar, estrato socioeconómico, sexo, raza, religión, entre otros.

De acuerdo con el estudio, existe la creencia que, aquellos que cuentan con un nivel socioeconómico más alto, reciben los trasplantes de manera más rápida que las personas de bajos recursos, sumado a que los extranjeros tienen prioridad sobre los colombianos.

BOGOTÁ (Colprensa).

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