Así funciona la fábrica de noticias falsas en Brasil

Jair Bolsonaro, candidato derechista y favorito para ganar la presidencia de Brasil. A su lado, el presidente de su movimiento, el Partido Social Liberal, Gustavo Bebianno

 

La campaña presidencial en Brasil es inédita en varios sentidos. El más conocido es la posibilidad de que, a través de Jair Bolsonaro, regrese al poder la derecha más radical desde el fin de la dictadura en 1985. El otro, no menos relevante, es la influencia de las redes sociales para que se dé ese resultado.

Este rol determinante se puso en evidencia a través de una investigación del diario Folha –el más importante de Sao Paulo– la cual reveló que varias empresas estarían financiando la difusión masiva de mensajes a través de Whatsapp –muchos de ellos falsos– en contra del candidato de izquierda,Fernando Haddad.

El hecho constituiría al menos dos delitos. El primero, la financiación empresarial a campañas políticas, prohibida desde 2015 por causa de los escándalos de corrupción. El segundo, la compra ilegal de bases de datos con los contactos de los receptores de estas cadenas.

 

Los efectos políticos

Según el periódico brasileño, empresas de marketing como AM4, Quicmobile, Yacos, Croc Services y SMS Market habrían sido contratadas para creación de grupos de Whatsapp desde números extranjeros, para evadir la limitación que rige en ese país de 256 miembros y 20 reenvíos del mismo mensaje. Los receptores estarían segmentados entre partidarios de Bolsonaro, detractores y personas neutrales.

El objetivo: enviar mensajes personalizados que, como explica la consultora política Nury Gómez, generen las emociones deseadas en los receptores; es decir, rabia y miedo hacia el Partido de los Trabajadores (PT) de Haddad.

Entre las empresas vinculadas a la financiación de esta estrategia, con un costo cercano a los 10 billones de pesos, está la cadena de tiendas Havan. Su propietario Luciano Cuelgue, ya fue obligado a retirar una publicidad pagada en Facebook en favor de Bolsonaro en agosto. De comprobar el Tribunal Nacional Electoral este nuevo escándalo, estaría en juego incluso la victoria de Bolsonaro que pronostican las encuestas. A finales de julio el expresidente de esta alta corte Luiz Fux abrió la posibilidad de anular el resultado si “es fruto de fake news difundidas masivamente”.

El artículo 22 del Código Electoral respalda esta opción. Sin embargo, analistas como el brasileño Iván Godoy desestiman esta posibilidad, pues “el tribunal tendría en cuenta los efectos políticos de una decisión de ese calibre y se abstendría de tomarla”.

 

Elecciones en la era digital

Los dos candidatos disputarán la segunda vuelta el 28 de septiembre, se pronunciaron sobre el escándalo. Bolsonaro dijo en Twitter que “El PT no está siendo perjudicado por fake news, sino por la verdad”, mientras que Haddad pidió una investigación y señaló que se trata de un delito digital juzgado por una justicia análoga.

Las reacciones en sí mismas evidencian la importancia de las redes en esta campaña. La situación es incluso más crítica en Whatsapp, como explica el consultor político Juan Sebastián Delgado, pues al estar vinculada con el número de teléfono de cada usuario es una aplicación más personal que Facebook y Twitter, las cuales sí están trabajando en regulaciones para evitar noticias falsas.

Según Nury Gómez, “la manipulación de la verdad es ideal para campañas, pero perversa para gobernar”. La activación de la rabia y el miedo a través de mentiras “tiene un efecto a largo plazo, más allá de la utilidad de la coyuntura”. Por lo que, agrega, “estas elecciones podrían cambiar la forma en que Latinoamérica ve la democracia”

 

El Colombiano

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