Familiares de diputados del Valle piden reparación a las Farc

Como ha sido costumbre durante esta semana, la Jurisdicción Especial para la Paz, a las 8:30 de la mañana abrió las puertas de sus tribunales, esta vez para escuchar a familiares de los 11 diputados del Valle que fueron secuestrados y posteriormente asesinados en 2002 por miembros de las Farc.

Inicialmente, empezó su relato Fabiola Perdomo Estrada, para la época de los hechos era esposa del diputado Juan Carlos Narváez, quien junto a sus 11 compañeros fueron raptados mientras adelantaban sesiones en la Asamblea Departamental del Valle del Cauca.

Su relato tuvo dos escenarios: el secuestro y la muerte. Fabiola contó que todos los familiares de los diputados hicieron lo posible para mantener a sus parientes vivos durante el secuestro e incluso previo a su muerte. Aseguró que para la época del secuestro de su esposo el Gobierno trató de tener acercamiento con el entonces grupo guerrillero para adelantar un canje, sin embargo, este no prosperó.  

“Hicimos de todo por lograr la solidaridad del país para mantener vigente y se hiciera un canje humanitario. En ese entonces, Angelino Garzón había logrado interlocución con las Farc y cuando estábamos a punto de esa negociación el presidente (Andrés) Pastrana decide retirarlo del cargo y no se da la negociación, ni el canje”, aseguró Fabiola.

En su intervención, Perdomo aseguró que los diputados “siempre tuvieron la esperanza de volver con vida”, pero tal deseo no se registró. Pese al trágico desenlace, Fabiola consideró que la desaparición de su compañero de vida no fue en vano, pues abrió la puerta para que “los victimarios”, como llamó a los miembros de las Farc, dejara en libertad a muchas de las personas que se encontraban en su poder.

Lo que llamó la atención de Fabiola es que una vez se conoció el crimen de los diputados, el presidente de la República de entonces, Álvaro Uribe Vélez, llegó hasta su casa y le dijo: “A ustedes les tocó poner la cuota de sacrificio por este país. Colombia en 20 años se los agradecerá”. A juicio de Fabiola, “nunca encontramos voz de aliento, ni de solidaridad (…) el Estado fue incapaz de garantizarles la vida”.

Al término de su intervención, la viuda de Juan Carlos Narváez le solicitó a la Sala de la JEP que entrevistara a alias ‘Santiago’, quien según ella fue quien fraguó el secuestro de los diputados junto con alias ‘JJ’. Dijo además que hace dos meses tuvo la oportunidad de hablar con ‘Santiago’, por lo que pidió a la JEP solicitar al Centro de Memoria esa entrevista para que se conocieran los detalles de lo ocurrido.

A la voz de Fabiola se unió la de Nataly Várela, sobrina del diputado Rufino Várela, secuestrado cuando tenía 55 años y tan solo llevaba 11 días en su cargo.

“Fueron días de incertidumbre, tristeza por no tenerlos, alegría por las veces que llegaban pruebas de supervivencia. Vimos cómo el paso del tiempo hacía de las suyas en ellos, algunos se les caía el cabello, los dientes y veíamos cómo cada día se ponían más delgados”, dijo Nataly.

Para la sobrina de Várela y su familia el secuestro fue algo que los marcó para siempre y “la vida familiar no volvió a ser igual, sin embargo, él estaría feliz y complacido de ver el fin de la guerra”.

Por otro lado, Diana Milena Echeverry, hija del diputado Ramiro Echeverry, quien siendo una adolescente sufrió el secuestro de su padre, no entendía por qué se lo habían llevado. “Yo pensé que era cuestión de días, pero qué va, pasaron cinco años de secuestro y después su muerte. En mi casa somos dos hermanos, nosotros no tuvimos una adolescencia normal, a medianoche nos la pasábamos pegados al radio escuchando alguna prueba de supervivencia de mi papá”.

“Yo no sé sí ya he podido perdonar, pero lo que sí sé es que no tengo odio ni por las Farc ni por el Gobierno. Solo tengo todas las dudas. Y exijo que en algún momento nos cuenten cómo fue el día a día de mi papá, porque eso es importante para mí”, dijo Diana entre lágrimas mientras contaba lo que fueron esos cinco años sin su ser querido.

Dijo también que había entrado a la universidad y días previos a su graduación recibió una llamada a la 1:00 a.m.: “mi mamá dijo: ‘mataron a los diputados’”.

“Yo me gradué y recibí 15 ramos de flores, pero no por mi grado sino debido a un velorio que se estaba haciendo sin cadáver”, fueron las palabras de Diana en medio del sollozo.

“Les pido a las Farc que reconstruyan las escuelas que afectaron en todos los bombardeos que ellos realizaron. La única forma que podemos unir al país es por medio de la educación”.

 

Colprensa

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