Reubicarán a las familias en alto riesgo

Eduardo José González, Director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, acompañó al alcalde Rafael Martínez y al director del Riesgo y Cambio Climático Jaime Avendaño en un recorrido por los barrios afectados por la ola invernal.

La furia del agua no solo ha permitido el colapso de paredes, árboles, cultivos y casas sino además que arrastró 200 metros de tubería afectando el acueducto de la vereda de Pericoaguao en donde no hay suministro de agua.

 

El Director general de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, Eduardo José González, participó en un Consejo de Gestión de Riesgo que se cumplió en las instalaciones de la Defensa Civil en donde manifestó un apoyo total a las familias afectadas por la ola invernal.

El funcionario nacional felicitó a las autoridades del Distrito que actuaron de manera diligente y rápida para expedir el decreto de declaratoria de calamidad pública debido a las emergencias generadas por fuertes lluvias de los últimos días y se comprometió a gestionar con el Ministerio de Vivienda un proyecto de vivienda para reubicar a las familias en alto riesgo.

La visita del alto funcionario del Gobierno Nacional fue muy fructífera toda vez que se gestiona la llegada inmediata de ayudas humanitarias para las familias afectadas que perdieron sus enseres, muebles, elementos de cocina, entre otros.

El Director Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres aseguró que vino a Santa Marta a constatar la afectación que ocasionó el desbordamiento de los ríos Buritaca, Guachaca y Manzanares. “Esta es una respuesta de manera inmediata del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, venimos en primer lugar a enterarnos de la situación real y conocer todo de antemano, después de la evaluación que se ha tenido en este par de días, a recibir el informe y, por supuesto, complementar la ayuda que se vienen dando”, recalcó.

Según el funcionario, lo que viene ahora, en el Puesto de Mando Unificado (PMU) que instalaron en Santa Marta, es realizar un balance y analizar las peticiones del Distrito, que pueden ser desde gestionar subsidios de arriendo para los damnificados hasta materiales para la reconstrucción de viviendas destruidas.

Gonzáles precisó que esta ola invernal ha dejado 303.000 personas afectadas, mientras que otras 113 lamentablemente han perdido la vida. Entre los compromiso de la UNGDR con Santa Marta es válido mencionar también el apoyo con recursos que se destinarán a la reconstrucción en zonas afectadas.

EN EL ÁREA RURAL

Con relación al área rural, el subsecretario de Desarrollo Rural, Rafael de Lavalle, afirmó que las afectaciones más críticas se dieron en el Corregimiento de Guachaca y más exactamente en las veredas de Puerto Nuevo, Altos de Don Diego y Don Diego en donde ya se hizo un censo de las hectáreas de los cultivos arrasados por la avalancha.

 ‘‘Hasta el momento hemos podido visitar 10 predios de los cuales 8 corresponden a familias indígenas y 2 a familias campesinas en donde hubo pérdidas en 10 hectáreas de plátano, una hectárea de yuca y otra de ahuyama. La avalancha arrasó también más de 80 gallinas y más de 14 cerdos que cuidaban los indígenas’’, recalcó de Lavalle.

El funcionario indicó que el personal no ha podido subir hasta la vereda Altos de Don Diego debido al gran caudal del afluente y la presencia de lluvias que dificultan el acceso, pero aseguró que una vez mejoren las condiciones se podrá llegar para consolidar el censo total de pérdidas en cuanto a cultivos y animales.

A su turno Raúl Pacheco, Alto Consejero para la Sierra y la zona rural, confirmó que en Guachaca resultaron afectadas 45 viviendas lo que representa a cerca de 200 personas que sufrieron por la creciente súbita del río que se les metió a sus casas dañando enseres, electrodomésticos y otros elementos.

 ‘‘Existen dos casas con un riesgo importante porque están prácticamente sobre la ronda hídrica lo que se suma a la creciente que se dio el domingo anterior. La situación empieza a ser dramática para las personas de Guachaca. Así mismo tenemos la afectación de Cabañas de Buritaca donde el río ha entrado dos veces (el domingo y el martes por la noche) donde ya se cuentan 100 viviendas afectadas y casi 400 personas están en un nivel de nerviosismo. En Don Diego tuvimos 50 viviendas afectadas por el aguacero del día martes por la noche’’, indicó.

LLUVIA ARRASÓ TUBERÍA

La furia del agua no solo ha permitido el colapso de paredes, árboles, cultivos y casas sino además que arrastró 200 metros de tubería afectando el acueducto de la vereda de Pericoaguao en donde no hay suministro de agua.

En algunos poblados arhuacos también hay pérdidas y según el reporte la creciente de una quebrada arrasó cultivos y animales.

ALERTA ROJA EN EL BANCO

El Ideam emite alerta roja en la cuenca baja del río Magdalena a la altura del municipio de El Banco dado que se prevé afectaciones por desbordamiento, así mismo se estima que persista la lenta tendencia al ascenso en los niveles del río, con valores que se encuentran muy cercanos a la cota de afectación. En tan sólo un día, este afluente aumentó más 12 centímetros, superando los 8 metros con 34 centímetros a la fecha.

Por lo que se recomienda a las autoridades de Gestión del Riesgo estar muy atentos al comportamiento de los niveles del río Magdalena ante probables afectaciones por desbordamientos e inundaciones especialmente a la altura del Banco.  De igual forma, ante estos hechos, el Ideam hace recomendación especial al corregimiento de Belén, dado que se destaca que las ciénagas de Zapatosa y San Zenón, tienen niveles muy altos y pueden generar desbordamientos y encharcamientos en las poblaciones aledañas.

Cabe mencionar que el seguimiento que hace el Ideam del comportamiento hidrológico en los principales ríos del país se realiza con la información horaria en tiempo real que se recibe de las estaciones automáticas. Esta red hidrológica automática del Ideam está diseñada básicamente para cubrir algunos de los grandes ríos del país, en especial en la cuenca Magdalena-Cauca; su objetivo es contar con los elementos técnicos que permitan alertar a las poblaciones ribereñas sobre la posibilidad de inundaciones.

Es de recordar que en la pasada temporada invernal en el mes de mayo, debido a los altos niveles que presenta el río Magdalena, el municipio de El Banco se declaró en calamidad pública debido a las afectaciones que este afluente generó en las zonas urbanas como en las rurales, impactando tanto a la población en general, como a las zonas de producción agrícola y agropecuaria.

Además, la creciente del río Magdalena, dejó a su paso la muerte de bovinos y aves de corral, sumado a la pérdida de cultivos como: yuca, maíz, ahuyama, entre otros productos agrícolas importantes para la economía de la región, que hoy están ‘bajo el agua’ y los parceleros perdieron sus cosechas.

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